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Los charranes se multiplican en el Puerto de Las Palmas

La población de estas aves migratorias ha crecido gracias a unas plataformas flotantes | La bahía se convierte en su principal refugio en Canarias

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Los charranes se multiplican en el puerto de La Luz José Carlos Guerra

El Puerto de Las Palmas ha desplazado a la charca de Maspalomas como el principal hábitat del charrán común en el Archipiélago durante la última década. Varias parejas de estas aves migratorias han hallado refugio en medio de un paisaje industrial que a simple vista podría parecer inhóspito para la vida natural, pero que les ha permitido multiplicarse a salvo de depredadores gracias a unas plataformas flotantes instaladas por la Autoridad Portuaria de Las Palmas y el Cabildo de Gran Canaria. Las escasas tres parejas que había en la capital diez años atrás se han transformado en al menos 20 y la población ya se aproxima a los 100 ejemplares.

El número estimado de crías que pueden salir adelante este año se sitúa en torno al centenar

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«Cada vez que ponemos una plataforma es un éxito total», explica el veterinario Pascual Calabuig, que ha seguido de cerca durante esta década la evolución en el Puerto de esta especie que antaño prefería la charca de Maspalomas. Las estructuras comenzaron a aparecer en 2014 casi por necesidad: los charranes, una especie muy territorial que ataca a quienes se acercan a su zona de puesta, se habían hecho fuertes en algunos puntos de la Base Naval y arremetían contra los militares con su triple táctica (graznidos, excrementos y picotazos), por lo que hallar una solución se convirtió en algo urgente.

El Puerto se interesó pronto por las estructuras que había ideado el propio Calabuig, porque las aves también atacaban al personal que trabaja en los muelles. Las plataformas, con un diseño que ha ido mejorando para ajustarse a las necesidades de los charranes, surgieron primero en la dársena de la Base Naval y Santa Catalina, pero se han extendido a otros lugares como la dársena de África. «Ha habido problemas que ahora se han solucionado porque los charranes ya tienen su espacio concreto», destaca el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra.

Limpieza de las aguas

Tras ser expulsados de sus hábitats tradicionales en el Archipiélago por la presión del ser humano y de depredadores como los gatos y las ratas, los charranes han hallado en La Luz «el maná de una gran cantidad de comida», en palabras de Calabuig. Pese al entorno industrial, la limpieza de las aguas del Puerto facilita la existencia de una abundante fauna marina que sirve como alimento de varias especies, entre las que se encuentran estas aves que tienen en Canarias el borde sur de su área de distribución. «Estos animales son muy sensibles a la contaminación, pero aunque esta sea una zona portuaria es increíble la limpieza de los fondos y la transparencia del agua», agrega. A su lado, Ibarra recuerda que la administración de los Puertos de Las Palmas recibió recientemente «un reconocimiento de Salvamento Marítimo por la estrategia de prevención y control de la contaminación marina».

«Cada vez que ponemos una plataforma es un éxito total»

Pascual Calabuig - Veterinario

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Los charranes, que se agrupan en grandes colonias para ser más eficaces a la hora de defender al grupo -no resulta extraño ver a diez o más ejemplares ahuyentando a una sola gaviota-, son poco exigentes en cuanto a sus lugares de refugio. «No hacen nido: ponen los huevos en el suelo, les encanta la arena, el picón, la tierra... y tan campantes», explica el veterinario. Lo único que necesitan es algo de estabilidad para que los huevos no salgan rodando y unas tablas a modo de muro en los bordes de la plataforma para que los pollos no se caigan al agua cuando corretean.

Su desarrollo en La Luz ha sido imparable. «Ya podemos presumir de que tenemos más de 100 ejemplares», resalta el director de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Manuel Amador. En 2011, cuando la corporación insular comenzó a diseñar acciones para recuperar la especie, había cinco parejas reproductoras en toda la Isla, tres de ellas en Las Palmas de Gran Canaria. En 2020 fueron cinco las parejas que anidaron en las plataformas del Puerto. Todas realizaron dos puestas, con tres huevos en cada caso. El año pasado pudieron salir adelante 30 pollos gracias al aislamiento del que disfrutan en las plataformas.

Plataformas del futuro

Estas son aves de costumbres: suelen mantener la misma pareja durante toda la vida y regresan a los mismos lugares de puesta una y otra vez, por lo que cada vez son más los ejemplares que vuelven al Puerto de Las Palmas. Este año han sido contabilizadas 15 parejas en las cuatro plataformas instaladas en aguas de la Base Naval, el muelle Santa Catalina, el duque de Alba del Reina Sofía y el Juan Sebastián Elcano. El número estimado de crías que tienen posibilidades de salir adelante en 2021 se sitúa en torno a 100.

Los charranes se multiplican en La Luz | JOSÉ CARLOS GUERRA

Los charranes se multiplican en La Luz | JOSÉ CARLOS GUERRA Jacobo Corujeira

La creciente presencia de los charranes en las plataformas del Puerto parece garantizada ya que «hay espacio e interés», indica Calabuig, aunque las estructuras actuales tienen fecha de caducidad. Las nuevas, concluye, serán «para nuestros nietos y bisnietos», puesto que «hay zonas muertas donde, si las autoridades no nos dicen que no, se pueden colocar de forma permanente grandes plataformas de hormigón».

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