El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria pretende implicar a las niñas y los niños en el desarrollo sostenible. La Concejalía de Servicios Públicos ha puesto en marcha Embajadores del Medio Ambiente, un programa de actividades educativo-ambientales para fomentar el compromiso de los niños y jóvenes con el desarrollo sostenible del municipio.

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, el alcalde de la capital grancanaria, Augusto Hidalgo, junto a la concejala de Servicios Públicos, Inmaculada Medina, y la concejala de Servicios Sociales, Carmen Luz Vargas, presentó ayer este programa en el marco de una de las actividades que integran el proyecto con la que se pretende fomentar la protección de los ecosistemas.

Una treintena de niños y jóvenes de distintos centros educativos han participado en la plantación de una decena de callistemun en los alrededores del Parque Santa Catalina, con el objetivo de conocer la importancia y el cuidado de las zonas verdes y poner en valor los beneficios que supone la reforestación para la ciudad.

Horizonte verde

“Para seguir impulsando el Plan Horizonte Verde es necesaria la colaboración de toda la ciudadanía, incorporando en el día a día hábitos más sostenibles que ayuden, de forma conjunta, a llevar a cabo la transición ecológica en el municipio. Y en la búsqueda de este objetivo, los niños y los jóvenes tienen un papel fundamental ya que son los grandes representantes de este cambio cultural que vamos a seguir fomentando con el programa Embajadores del Medio Ambiente”, recalcó el primer edil.

Por su parte, la titular del área de Servicios Públicos aseguró que “los más pequeños son los grandes agentes del cambio que esta ciudad y que nuestro planeta necesita para combatir el cambio climático y por eso vamos a darles herramientas mediante distintas actividades relacionadas con el cuidado de los espacios verdes o fomento del reciclaje entre otras”.

Por ese motivo, a la finalización de cada una de las actividades el Ayuntamiento capitalino entregará de forma simbólica a cada uno de los participantes una tarjeta de agente medioambientalmente responsable, con el objetivo de que promuevan en sus hogares, centros educativos y espacios sociales valores y hábitos que ayuden a preservar el medio ambiente.