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Unos cuantos parches, un puñado de malas hierbas y una de aguas fecales en La Paterna

La Paterna tendrá, previsiblemente, la mayor inversión del plan de rehabilitación de barrios para el que Urbanismo busca fondos europeos

Las malas hierbas crecen en las aceras de La Paterna.

Las malas hierbas crecen en las aceras de La Paterna. José Carlos Guerra

«Mi casa está toda cerrada, imposible abrir las ventanas porque me suben todos los olores de las aguas fecales», resalta Carmen Díaz Benítez a las puertas de su edificio, en la calle Manuel de Falla, en el polígono de La Paterna Nueva. Una mancha de humedad recorre de manera lineal la totalidad de los bajos del inmueble. Una imagen que se repite en el portal número 44 y en el 46, en el 48... «Aquí estamos a base de parches», repite junto a otra vecina. Basta con ver la calzada, aseguran, o las aceras con un puñado de malas hierbas. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha incluido a La Paterna dentro del plan de rehabilitación de nueve barrios de la capital que ha presentado al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana con el objetivo de captar fondos europeos para llevarlo acabo.

Urbanismo prevé invertir hasta 15 millones de euros en la rehabilitación de La Paterna. De los nueve barrios cuyos proyectos de mejora ha llevado el Ayuntamiento ante el ministerio, este será el que más dinero reciba, previsiblemente, con financiación a cargo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia 2021-2027. El concejal del área, Javier Doreste, señala que la idea planteada al Ministerio que dirige José Luis Ábalos incluye mejoras en un conjunto de 1.900 viviendas, aceras, escaleras, plazas y parques, con especial hincapié en la accesibilidad.

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Barrios que buscan fondos europeos | La Paterna José Carlos Guerra

La Paterna cuenta con dos zonas claramente diferenciadas. Por un lado, La Paterna Vieja, con bloques de los años 70, de promoción privada con protección oficial; y por otro La Paterna Nueva, un polígono de viviendas sociales de los años 80. Los problemas en ambas mitades no son exactamente los mismos. Mientras en la parte antigua los vecinos reclaman, principalmente, mejoras en la accesibilidad; en la otra mitad las peticiones de mejora se multiplican, más teniendo en cuenta que el poder adquisitivo de sus habitantes es inferior al de la otra zona. De hecho, varios vecinos mantienen un alquiler social dependiente del Gobierno de Canarias.

El número 42 de Manuel de Falla, el primer bloque situado nada más pasar la frontera entre La Paterna Vieja y La Paterna Nueva, conserva en su fachada un cartel de la Dirección General de Viviendas del Gobierno de Canarias de 1998. Han pasado más de 20 años, pero la pancarta ha logrado soportar las inclemencias meteorológicas, aunque poco a poco ha ido desdibujándose. Anuncia la rehabilitación de 864 viviendas en La Paterna Nueva por un valor de 45 millones y medio de pesetas, es decir, unos 273.000 euros al cambio. Una cantidad que, según los vecinos, apenas supuso un cambio cosmético, «quitaron las losetas que tenían los edificios en las franjas marrones y pusieron pintura, poco más hicieron».

Una línea de humedad

«Nuestro problema, principalmente, son las aguas fecales», resalta Mari Carmen Guillén Ramírez, vecina del número 42 de Manuel de Falla. Una línea de humedad recorre toda la parte baja del edificio; pero el rastro de la humedad va más allá de su bloque. En el resto, los parches a base de cemento son la tónica presente. «El pánico que tenemos es que se venga todo abajo», destaca. «Por suerte ya no ocurre, pero vivo en un bajo y mi casa la tuve que romper tres veces porque se me llenaba todo de agua», añade, «Cuando pedimos los planos para arreglar las arquetas descubrimos que lo que ahí salía no coincidía con lo que habían construido».

La situación les trae de cabeza, cuentan. De hecho, llegaron a tener durante todo un año un charco de aguas sucias junto al edificio al no poder solucionar el problema que tenían en el aljibe y las arquetas. «Aquello era como una piscina», señala Carmen Díaz Benítez. Esta última vecina denuncia que las aguas fecales han llegado a salirle por la vasija y el plato de ducha, «y ahora tengo el fregadero que está haciendo ruidos raros, cualquier día revienta de la misma manera».

La Paterna Nueva está entre el 4% de las zonas más pobres de Canarias

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La comunidad ha reparado las arquetas en más de una ocasión, «pero han sido todo parches», precisa Guillén. «La azotea la hemos impermeabilizado varias veces, porque a los del último piso se les filtraba el agua de la lluvia, pero ya no podemos hacer más apaños», apunta , «el presupuesto no nos alcanza para más». De hecho, llevan sin ascensor -en un edificio de cuatro pisos más el bajo- desde hace un año, «no nos podemos permitir el arreglo». Por eso también ve «con miedo» el estado en el que se encuentra la cornisa del edificio, «si nos mandan poner un mallado, ¿con qué dinero?».

Ahí es donde radica uno de los grandes problemas de La Paterna. La desigualdad. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2018, la sección censal que abarca los bloques de Manuel de Falla entre el número 42 y el 54 tiene una renta media anual por persona de 20.156 euros; mientras que en los edificios de esta misma calle del 56 al 62 -edificios mucho más altos y que por tanto albergan un mayor número de viviendas-, la renta es de 18.582 euros. Ambas partes conforman La Paterna Nueva, ambas están entre el 4% de las zonas más pobres de Canarias, muy por debajo de los 32.359 euros de renta media por hogar de Las Palmas de Gran Canaria. El barrio en su conjunto es el décimo más pobre de la ciudad.

Calle Manuel de Falla, La Paterna. José Carlos Guerra

A las aguas fecales, los vecinos añaden a su denuncia los parches que remiendan el mal asfaltado de la calle principal del barrio. «Hace dos años me caí en un socavón [lo señala] y me partí la pierna, no he vuelto a usar tacón», apunta Elia Guerra. Pero no todo queda ahí. «¿Las malas hierbas? Para mí son parte del paisaje, las he visto toda la vida», indica antes de entrar en casa a darle el almuerzo a su nieta. Los hierbajos han crecido por buena parte de las aceras de Manuel de Falla. Proliferan en las juntas de las baldosas, en los bordillos, junto a los muros de los edificios. Casi cualquier grieta es buena para que una semilla consiga germinar. Además, son las perfectas amigas de la basura.

«El barrio necesita un arreglo, sobre todo las fachadas de los edificios», apunta Guerra. En esa misma recta de Manuel de Falla, la calle que articula todo el barrio, los desconchones en las cornisas se suceden. «Algunos tienen ya los bloques de hormigón al aire», señala ella. Desperfectos que también son visibles en verjas y muros exteriores, donde los hierros oxidados del hormigón están ya a simple vista en muchos tramos y el amarillo ha dado paso al tizne del herrumbre. Señal de la necesidad de una rehabilitación.

  • Viviendas

1.900 

Según cálculos de Urbanismo, el Ayuntamiento prevé rehabilitar 1.900 viviendas en el barrio de La Paterna. El barrio se compone de dos partes, por un lado La Paterna Vieja, de promoción privada con protección oficial de los años 70; y por otro, La Paterna Nueva, un polígono de viviendas sociales de los 80 donde muchos de sus vecinos mantienen alquileres sociales del Gobierno de Canarias, aunque otros ya son propietarios.

  • Población

7.912 habitantes

La Paterna tiene, según datos del Observatorio Socioeconómico Urbano, un total de 7.912 habitantes. Los mayores de 65 años suponen el 18,3% de la población, por lo que están prácticamente en la media de la ciudad, que es del 18,6%. Los menores de 12 años suponen el 12,1%, porcentaje que cae con respecto a años anteriores. De hecho, de los tres colegios de primaria públicos que llegó a tener, actualmente uno de estos está cerrado por falta de alumnado. A pesar de estos datos, está entre los 30 barrios con más niños de la capital, según la misma fuente.

  • Inversión

15 millones de euros

La concejalía de Urbanismo prevé invertir en La Paterna unos 15 millones de euros dentro del plan de rehabilitación para el que aspira conseguir fondos europeos. Sería la partida más grande entre los nueve barrios que componen el proyecto presentado al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Con el plan prevén arreglar viviendas y zonas de espacios libres: escaleras, plazas, parques y demás elementos relacionados con accesibilidad y movilidad. El barrio cuenta con un pabellón polideportivo y un parque de ocio inaugurado en 2019.

  • Renta

23.375 euros por hogar

La Paterna tiene, según datos del Observatorio Socioeconómico Urbano, una renta media por hogar de 23.375 euros anuales. Esta cantidad sufrió una importante caída con respecto al año anterior, un 32,6%. Esta cifra queda claramente por debajo de la media de la capital grancanaria, que sería de 32.359 euros de renta media por hogar, además la tendencia es justamente la contraria pues en el último año ha crecido un 3,8%, un claro signo del aumento de las desigualdades. La Paterna es el décimo barrio más pobre de Las Palmas de Gran Canaria.

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