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Honores y Distinciones
Ana Wagener Actriz

Ana Wagener, Hija Predilecta: «La de actriz es una profesión donde tu autoestima está siempre en juego»

La actriz grancanaria Ana Wagener, que ha sido nombrada Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria. | | CARLOS VILLAREJO

La actriz grancanaria Ana Wagener, que ha sido nombrada Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria. | | CARLOS VILLAREJO

Ana Wagener (Las Palmas de Gran Canaria, 1962) es una actriz que ha trabajado en teatro, cine y televisión. Acaba de ser nombrada Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria por su andadura profesional, distinción que recogerá el 23 de junio. De los premios recibidos hay que destacar el Goya a Mejor Actriz de Reparto obtenido en 2011 por su participación en ‘La voz dormida’. Ha sido nominada otras tres ocasiones.

¿Qué supone para usted recibir el premio de Hija Predilecta de la ciudad de Las Palmas?

Una emoción inconmensurable, algo que no me esperaba. De hecho, cuando tuve la llamada del alcalde me sorprendí. Es recibir amor por los cuatro costados de donde yo me siento. Aunque haya venido muy joven a la Península me encuentro canaria porque fue allí donde creció la niña que quería ser actriz y se forjaron los sueños.

Ha sido premiada, en concreto, por su obtención de un Goya como mejor actriz de reparto por La voz dormida. Explíqueme qué significó.

Este Goya vino en la tercera nominación de cuatro veces que he estado nominada. La nominación ya es un premio porque somos muchos en la profesión. Hay actrices y actores extraordinarios y cuando te señalan entre cuatro personas ya para mí es un premio. Si encima te toca el Goya es un sueño cumplido, sobre todo porque creo que cuando un actor trabaja siempre quiere llegar al público, ser lo más sincero y honesto posible con su trabajo, pero también el reconocimiento de tus colegas es muy importante, de tus compañeros de trabajo, de la gente que está al día a día contigo, trabajando las secuencias codo con codo para que aquello salga para adelante. Entonces supone un orgullo tremendo humanamente y profesionalmente.

Ha hecho teatro, cine y televisión de manera muy prolífica. ¿En qué campo ha destacado más su carrera?

Me siento una actriz que en el medio donde me muevo intento hacer mi trabajo lo mejor que sé. Vengo del teatro porque crecí en él. Me parecía muy inaccesible y lejano meterme en lo de la imagen, pero el cine me vino a ver al teatro porque cuando Achero Mañas me ofreció hacer El bola, mi primera incursión en el mundo del cine, una película muy sonada que me abrió muchas puertas, fue él quien me vio sobre las tablas en el Alfil. No me conocía de nada y quiso contar conmigo para el filme. Ahí empezó mi recorrido en el mundo de la imagen. También obtuve una oportunidad en la serie Policías y desde entonces he cuidado tanto la imagen como una función de teatro. Para mí el equipo es como si fuera el público. Cuando pasa un año y no he hecho una función noto como un vacío. Amo el teatro profundamente y está en mi esencia, pero también siento mi esencia cuando dicen acción y encarno al personaje de la serie o película que me toque hacer. Es como la magia, el juego del actor que te transforma en la otra persona.

En la televisión ha participado en series tan populares como Querido maestro, Compañeros, El comisario o La Señora, destacando, sobre todo, en esta última, ¿no?

Ha sido un recorrido en el que me he ido afianzando poco a poco porque cuando empiezas en imagen los nervios son tu peor enemigo, cuando tienes muy poca experiencia, estás ante un equipo, llegas nueva y te rodea gente que lleva mucho más tiempo. Primero hay que aprender a respirar delante de la cámara. Tuve personajes más breves, pero de pronto apareció La Señora, Vicenta, de más largo recorrido, el primer personaje fijo. En Policías hice un fijo discontinuo, un personaje importante, pero ya me cogió con el aire más fluido ante la cámara. Me quiero morir aprendiendo porque, además, siempre se puede mejorar y se tiene que aspirar a hacer otra toma. Ha supuesto ir afianzando poco a poco tu forma de colocarte delante de la cámara con la máxima honestidad y relajación posibles, fundamentales para hacer un buen trabajo.

Su género principal ha sido el drama.

Un actor no puede elegir su género principal, eligen por ti. Me suelen llamar para personajes dramáticos de dimensiones importantes porque me resulta muy fácil expresar emociones. De todas formas, soy gran amante de la comedia. Pienso que las situaciones más cómicas parten de las más dramáticas. Me parece muy difícil hacer bien la comedia y en este país hay grandes actores para ello.

¿Ha hecho papeles protagonistas en el cine? ¿Y en la televisión?

He hecho Contratiempo con Oriol Paulo donde protagonicé con Mario Casas, pero me considero una secundaria porque mi carrera está forjada con personajes secundarios. Hay veces que me ha entristecido, pero también entiendo que, a lo mejor son los perfiles que se precisan. También es verdad que ahora están dando más papeles a mujeres de mayor edad para afrontar personajes con más recorrido. Es cierto que nunca he sido una actriz que haya cumplido los cánones a nivel de imagen. No he hecho mi carrera por cuestiones de belleza. Soy más bien una actriz de carácter por lo que he ido viendo en estos años. En el mundo del actor hay que tener la cabeza muy bien colocada para que todos los complejos que te puedas crear no se trasladen a tu persona y no es algo fácil. Es un caballo de batalla con el que tenemos que lidiar muchos actores. Es una profesión donde tu autoestima está en juego continuamente, dura. Cuando te llaman estás muy contenta, cuando no te llaman nadie te quiere, si te llaman para poca cosa porque se trata de poca cosa… Por eso hay que tener mucha fortaleza y estar rodeada por gente que confíe en ti.

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