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Fiestas Fundacionales

La eterna sonrisa canaria

La maestra de ajedrez resalta la contribución de los premiados a la promoción de la ciudad

Sabrina Vega Gutiérrez. | | ANDRÉS CRUZ

Sabrina Vega Gutiérrez. | | ANDRÉS CRUZ

«Así paso a paso, construyendo el camino, muchas son las alegrías que me ha dado el ajedrez, si bien mi mejor victoria es ser para la comunidad la eterna sonrisa canaria. Porque el deporte transciende el ámbito de la competición y de lo personal; es reflejo social, herramienta de transmisión de valores. Rivales en el tablero pero compañeros de vida. Una vida que ha de estar guiada por el respeto, la tolerancia y la integración». De esta manera destacó Sabrina Vega Gutiérrez, seis veces campeona de España de Ajedrez, Gran Maestra Femenina, Maestra Internacional Absoluta y desde ayer Hija Predilecta de la ciudad, lo que ha supuesto el ajedrez en su vida y los valores que han encarnado su trayectoria deportiva y vital.

Vega Gutiérrez habló de la emoción que sintió cuando le anunciaron el nombramiento. «Aún me estremezco al recordar el momento en el que escuché esas palabras. Hija Predilecta de la ciudad que me vio nacer como ajedrecista y me dotó , desde entonces, de uno de los mayores regalos que atesoro: un camino de vida».

Evocó su primera clase de ajedrez, hace ya 26 años, en el colegio San José Dominicas en la que «peones y caballos, casillas blancas y negras, irrumpieron en la mente de una niña de ocho años».

La ajedrecista, que se encargó de leer el discurso de agradecimiento en nombre de los premiados, resaltó la «gran contribución» de todos ellos «al enriquecimiento social, deportivo y cultural de la ciudad».

Subrayó también «la labor de promoción de la ciudad que les nombra, representándola allá donde van sus obras. Catorce Hijos Predilectos, seis Hijos Adoptivos y seis Medallas de Oro».

Especialmente emotivo fue el momento en el que Vega deseó «mucho ánimo y todo el apoyo» a la actriz Isabel Torres, que sigue luchando contra el cáncer y se va a someter a un segundo tratamiento de quimioterapia. «La batalla por el cáncer continúa, pero nunca olvides ese grito de aliento: resistiré», le dijo la campeona en medio de un estruendoso aplauso de aliento por parte de los asistentes al acto.

Pero antes, justo al principio de su discurso, resaltó la figura de Benito Pérez Galdós, «nuestro novelista, dramaturgo y articulista de fama nacional e internacional». Y lo hizo con una célebre frase del novelista, aquella que dice: «¿No es triste considerar que sólo la desgracia hace a los hombres hermanos?»

«Parecería viva», subrayó Vega, « esta cita célebre del escritor incluida en Trafalgar, su primera novela de los Episodios Nacionales, que bien podría sumarse a los aplausos desde los balcones», que todos recordamos de la época del confinamiento. La jugadora no se resistió a utilizar el grito de guerra con el que salía a escena Paco España para rendirle tributo: «¡Damas, caballeros, mariquitas, simpatizantes...! ¡Yo soy Paco el del salero y me guaseo del mundo entero!».

En palabras de Sabrina Vega, «son lazos de nuestra identidad los que dibujan este acto de Honores y Distinciones», que reflejan la «riqueza de una sociedad, como piezas de ajedrez que bailan juntas sobre el tablero, así el progreso de nuestra ciudad. La partida continúa», concluyó la ajedrecista.

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