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La ciudad prepara una limpieza en el castillo de San Francisco

Javier Doreste anuncia la inminencia de los trabajos previos necesarios a una excavación arqueológica en el fuerte

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Castillo de San Francisco donde el Ayuntamiento capitalino hará limpieza de la zona y una prospección arqueológica Andrés Cruz

Testigo de la historia de la ciudad desde la primera mitad del siglo XVII, el castillo de San Francisco o del Rey lleva décadas sumido en el abandono. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está preparando una limpieza exhaustiva de la fortaleza como paso previo a su rehabilitación, según adelantó Javier Doreste, concejal de Urbanismo, ante el Consejo Insular de Cultura la semana pasada. El edificio, una de las mejores muestras de ingeniería militar que se conservan en las Islas, es Bien de Interés Cultural (BIC) y data de la primera mitad del siglo XVII.

«Tenemos ya los documentos redactados para acometer una limpieza y una preparación previa a los trabajos arqueológicos por parte del Gobierno de Canarias», explicó Doreste a este diario. El Ayuntamiento capitalino ha presupuestado en 100.000 euros esta intervención. Tras estas dos actuaciones, las administraciones procederán a la rehabilitación integral del edificio con el objetivo de darle un uso cultural que todavía está por definir, apuntó el concejal de Urbanismo.

No obstante, matizó que la puesta en marcha de un centro de tipo cultural en el castillo de San Francisco no tendrá un carácter «inmediato». «Primero será necesaria la recuperación del edificio», reiteró. Los trabajos técnicos permitirán conocer restos ocultos por el paso del tiempo mediante un georradar. Y es que, además de sucesivas reformas, el edificio ha sufrido el abandono y la dejadez desde que los militares dejaran el inmueble hace décadas.

Doreste y el entonces director de Patrimonio del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Clavijo, acordaron en 2018 poner en marcha este proceso tras derribar la tapia que cerraba la puerta principal del castillo -colocada con el objetivo de evitar la entrada de personas sin techo-. Pero, tres años después los avances en este sentido han sido más bien escasos. De hecho, en septiembre de 2020 Urbanismo anunció que los trabajos comenzarían a final de año.

Mientras tanto, las colas de gato proliferan por los muros del castillo, al igual que los desperdicios en sus inmediaciones. La construcción del castillo comenzó bajo la dirección del ingeniero italiano Próspero Casola en 1595 y no culminarían hasta bien entrado el siglo XVII. Entre 1779 y 1780 sufrió una reforma en previsión de un ataque británico por el apoyo de España a la Revolución Americana; y en 1898 se convirtió en prisión militar. Defensa vendió el inmueble a la ciudad de 2006 -por aquel entonces ya estaba abandonado-, pero desde entonces la maquinaria burocrática para su rehabilitación sigue estancada.

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