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Puerto

El Muelle Pesquero tendrá un centro de negocios junto a la nueva lonja

Frisu promueve un proyecto que recupera las descargas de pesca fresca y refuerza el papel del Puerto de Las Palmas como núcleo empresarial de la ciudad

Nave del Muelle Pesquero que Frisu quiere transformar para acoger instalaciones dedicadas a la pesca fresca y un centro de negocios. JUAN CASTRO

La recuperación de las descargas de pesca fresca en el Puerto irá acompañada de un centro de negocios para revitalizar el papel de La Luz como núcleo empresarial de Las Palmas de Gran Canaria. La empresa Frigoríficos Hispano Suizos (Frisu) ha presentado ante la Autoridad Portuaria de Las Palmas el proyecto para acondicionar su nave del Muelle Pesquero con una fábrica de hielo, un espacio de exposición de la mercancía de las cofradías de pescadores y un núcleo flexible de oficinas dedicado al denominado coworking. La propuesta, que actualmente se encuentra en información pública tras superar el trámite de competencia de proyectos, aspira a convertirse en un revulsivo para la actividad comercial y productiva de una zona que está en plena transformación urbanística.

La cubierta acogerá una azotea con vistas a la ciudad para los usuarios de las oficinas

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El principal objetivo del proyecto de Frisu es la potenciación de la industria pesquera recuperando un tráfico, el de las mercancías frescas, menguado en las últimas décadas. La propuesta para revertir su desaparición gira en torno al establecimiento de una fábrica de hielo en la planta baja de la nave localizada en el martillo -el extremo sur- del Muelle Pesquero. El Puerto de Las Palmas carece en la actualidad de infraestructuras de este tipo, fundamentales para poder mantener el pescado en buenas condiciones. La propuesta por Frisu para el Pesquero ocupará unos 200 metros cuadrados en la planta baja de la nave y estará compuesta por un silo de almacenamiento orbital de seis metros de altura que mantendrá el hielo a temperaturas por debajo de los cero grados. Su capacidad será de unas 20 toneladas de hielo troceado, lo que de acuerdo con los promotores garantiza la flexibilidad necesaria para la explotación de las instalaciones.

Al margen de la fábrica de hielo, las nuevas instalaciones pesqueras del Puerto de La Luz tendrán a su disposición una de las cámaras de frío que desde la década de 1960 funcionan en este edificio, aunque ahora adaptada a su nuevo uso. Tras la transformación del inmueble, sus 45 metros cuadrados quedarán destinadas al almacenamiento de productos frescos, sobre todo de aquellos procedentes de la recuperada actividad pesquera.

El corazón del proyecto de Frisu se encuentra en la zona de exposición. La lonja será el espacio central de las nuevas instalaciones, el lugar de compraventa de pescado fresco que simboliza la recuperación de esta tradicional actividad portuaria. Un hall de entrada dará acceso al espacio de 93 metros cuadrados donde las cofradías y cooperativas de pescadores podrán exhibir el género recién descargado y negociar con los potenciales compradores, tal y como ocurría antaño.

‘Coworking’ en el muelle

La propuesta de Frisu para su nave defiende el papel de La Luz como núcleo empresarial de Las Palmas de Gran Canaria y aboga por potenciarlo mediante el establecimiento de un grupo de oficinas en el Muelle Pesquero, uno de los principales enclaves de la interacción Puerto-Ciudad. Las instalaciones responderán al concepto de coworking, con espacios flexibles que pueden ser adaptados a las distintas necesidades de las empresas instaladas en ellos y con un diseño interior tendente a facilitar la interacción entre compañeros de trabajo a través de los espacios comunes.

Las cofradías y cooperativas tendrán un espacio para exponer y vender su género

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El centro de negocios del Pesquero ha sido concebido como un entorno independiente del resto de la actividad. Estará ubicado en la primera planta del edificio, donde en la actualidad se encuentra una sala de elaboración, y su diseño estará marcado por el enfoque sostenible, con zonas de trabajo flexibles e innovadoras en cuanto al uso de tecnologías y energías, según se recoge en el proyecto presentado por Frisu a la Autoridad Portuaria. La separación de las estancias se realizará a través de mamparas de vidrio para permitir la comunicación visual entre distintos departamentos, aunque los espacios podrán llegar a unificarse si los usuarios así lo demandan.

Las oficinas estarán distribuidas en torno a un gran atrio central concebido como «núcleo indiscutible de la intervención» y contarán con infraestructuras como cuartos técnicos, un puesto de control, aseos y una zona de office. El proyecto también contempla la reforma de una zona de vestuarios en la entreplanta, que ganará una escalera que facilitará el acceso de los trabajadores de la planta baja.

Fachada y azotea

La fachada de la nave no sufrirá grandes alteraciones. Frisu solo plantea dar una imagen renovada mediante nuevos materiales que ayuden a mejorar su conservación, aunque sí actuará sobre la cubierta del edificio. La renovación de la azotea incluye una terraza exterior que servirá como zona común para los usuarios de las oficinas. La ubicación del centro de negocios en el centro de la dársena interior, frente a la terminal de cruceros de Santa Catalina y al acuario Poema del Mar del Sanapú, convertirán esa zona exterior en otro reclamo más a la hora de atraer empresas al nuevo centro de negocios.

El proyecto defendido por Frisu contempla un presupuesto cercano a los 1,4 millones de euros para actuar sobre una parte de la nave. En concreto, la transformación afecta a los 344 metros cuadrados de la planta baja necesarios para llevar a cabo todas las instalaciones de pesca fresca, otros 71 en la entreplanta para reformar los vestuarios y 973 más en la primera planta dedicados al centro de negocios. La compañía, que cuenta con una concesión en vigor para la nave que caduca en 2028, ha propuesto a la Autoridad Portuaria de Las Palmas renunciar a ese periodo en caso de que se apruebe su proyecto para iniciar una nueva concesión.

Freno al declive

El declive del Muelle Pesquero, que corrió parejo al del sector en La Luz, ha podido ser revertido en los últimos años gracias a varios proyectos que están transformando su silueta. La cercanía de esta infraestructura con la ciudad hace de ella la candidata perfecta para acoger usos portuarios a medio camino entre los más ‘blandos’ y los puramente industriales. La Autoridad Portuaria, que en estos momentos mantiene abierta una licitación para renovar viales y aceras en la zona, también prevé construir un edificio emblemático que acogerá las distintas dependencias que la Guardia Civil tiene repartidos por varios lugares del recinto portuario. Muy cerca, en el Muelle del Refugio, estará ubicado el taller de servicios para embarcaciones náuticas de gran porte que promueve Rodritol.

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