Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una huella imborrable

El Museo Elder inaugura la exposición 'A Canarias vino un día...' en homenaje a la influencia británica

De izquierda a derecha, el director del Museo Elder, José Gilberto Moreno,la consejera de Turismo, Yaiza Castilla junto a la viceconsúl británica Jackie Stevenson. | | JUAN CASTRO

De izquierda a derecha, el director del Museo Elder, José Gilberto Moreno,la consejera de Turismo, Yaiza Castilla junto a la viceconsúl británica Jackie Stevenson. | | JUAN CASTRO Mary Suárez Jaspe

'A Canarias vino un día...' Así se llama la exposición sobre la influencia histórica del Reino Unido en la Isla y en especial, en Las Palmas de Gran Canaria, inaugurada ayer en el Museo Elder de la Ciencia y Tecnología que busca homenajear a la comunidad británica arraigada en el Archipiélago pero también recordar los aportes culturales y económicos de la nación insular del noroeste de Europa.

La capital «cambió» con la llegada de los británicos, además, la colocación de la primera piedra de la construcción del Puerto de La Luz marcó un hito en la historia y unió los ingleses con los canarios. Hace 138 años la frase: «God bless our work (Dios bendiga nuestro trabajo en español)» fue un ejemplo de integración que quedó plasmado en una foto eterna y que ahora se recrea en el edificio situado en el parque Santa Catalina. Un contrato que selló el ingeniero, Juan de León y Castillo tras su redacción en 1881 y posterior aprobación el 3 de marzo de 1882. La forma en la que la cultura británica cambió la canaria y como los isleños adaptaron esa herencia inglesa a su identidad es un punto que busca resaltar esta exposición viva en la que personajes de la época como los hermanos Juan y Fernando León y Castillo son representados por miembros de la Asociación Cultural Salsipuedes en el recorrido histórico que perdurará al menos un año en el Elder.

«La posición estratégica de la Isla nos dará un punto de escala clave para el abastecimiento de víveres y carbón, verás que pronto este primitivo pueblo se volverá burgués», dijo el intérprete de James Swanston -quien convenció a Tomás Miller, su primo, de edificar el Puerto- durante la representación de aquel significativo día. «Esta gente hará que en toda Inglaterra no falte en sus despensas y/o cocinas las papas, los tomates y los plátanos», manifestó por su parte el actor que personificaba a Juan León y Castillo.

Tras la pequeña escenificación del día en que se puso la primera piedra, tomó el mando el director del Museo Elder, José Gilberto Moreno para agradecer a los presentes por su asistencia. Seguidamente el presidente la Asociación Canaria de Cultura Marítima y comisario de la exhibición, José Juan Rodríguez del Castillo, expresó su alegría por la admisión de «nuestra colaboración» en la exposición. «El mejor reflejo de esta exhibición» es para Rodríguez del Castillo la personificación de tres actos simbólicos en los que los británicos «tuvieron bastante ascendencia: la primera fue la agricultura», la construcción del Puerto de La Luz y la llegada de turistas desde Reino Unido «quienes llegaron con la Fyffes y otras navieras».

Seguidamente, se expresó la vicecónsul británica en Las Palmas, Jackie Stevenson, para agradecer al Museo Elder por la presentación de esta exhibición con el fin de dar a conocer el legado de la influencia británica en Canarias que ya suma «500 años». «Es una extraordinaria manera de demostrar lo especial que ha sido la relación histórica entre el pueblo del Reino Unido y el canario, tanto a nivel cultural, arquitectónico, comercial y social», agregó al tiempo que dio las gracias a todos los que han hecho posible la exposición. «Como todos sabemos las Islas Canarias con sus días soleados y clima privilegiado son extremadamente populares para el turismo británico, así como un destino atractivo».

«Desafortunadamente la pandemia ha supuesto un impacto para todos, pero confío plenamente en que lograremos pronto incrementar el número de turistas que recibimos gracias al enorme atractivo que ofrecen las Islas», concluyó Stevenson.

Por su parte la consejera de Turismo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla, manifestó que para ella significa «un alivio y aire fresco en los tiempos que corren» cada vez que visita el Museo Elder. Esta exposición nos permite no sólo indagar en la influencia de los británicos en nuestras Islas que peligra al día de hoy en el ámbito turístico, sino que también profundiza en el origen de este espacio en el que nos encontramos», apuntó a la vez que destacó que esta exhibición la «organizamos para conmemorar la huella» del Reino Unido en Canarias y «que se desarrolla en las pasadas Fiestas Fundacionales de Las Palmas de Gran Canaria». Con esta muestra, indicó, buscan dejar plasmado el contacto que «el Archipiélago ha tenido con la antigua Gran Bretaña, que sin duda, ha tenido consecuencias positivas para el desarrollo turístico, económico, social y cultural».

48

Exposición sobre la huella británica en la capital grancanaria Juan Carlos Castro

Exposición de la huella británica en Las Palmas de Gran Canaria en el Elder JC Castro

Brexit y la pandemia

La consejera de Turismo recalcó el «duro trance que ha supuesto para la Unión Europea que el Brexit fuera una realidad. Un proceso difícil en el que todavía nos hallamos inmersos, todo esto ha significado una coyuntura internacional que muchas veces resulta sorprendentemente incontrolable, como ha pasado con la pandemia que ha trastocado la movilidad entre países y nos ha dejado por varios meses sin la llegada de los británicos», apostilló al tiempo que recordó que estos constituyen «nuestro principal mercado emisor de turistas».

«Comenzamos a ver la luz al final de este túnel lleno de tinieblas», sostuvo Castilla, quien se refería a cuando «el pasado 19 de julio comenzaron a llegar los ciudadanos y ciudadanas del Reino Unido completamente vacunados los cuales pueden viajar a regiones de lista ámbar, como lo es ahora mismo Canarias, sin la obligación de realizar cuarentena a la vuelta». Recordó además, que la colectividad con el Archipiélago «siempre ha sido esencial» para las Islas ya que es «nuestra columna vertebral y talón de Aquiles», por lo que, reiteró que la construcción del Puerto de La Luz «marcó un hito en el inicio de la llegada de los británicos» y, a consecuencia de ello, Canarias se convirtió en «parada obligatoria» para las expediciones de África y América, además de marcar la relación comercial con el resto de Europa mediante la exportación de productos canarios. Además, la consejera de Turismo echó una mirada al pasado y recordó, tal y como se podrá ver en la exposición, a los primeros alojamiento creados para recibir a los británicos atraídos por el clima y el «beneficio terapéutico» que otorgaban sus aguas y balnearios, los cuales se situaron en el barrio Inglés que ahora se denomina Ciudad Jardín. «Un lugar en donde aún quedan huellas de aquel fenómeno», reiteró Castilla quien acto seguido dio el pistoletazo de salida para la inauguración de A Canarias vino un día...

La exposición, que es reducida debido a las medidas sanitarias para frenar la pandemia del coronavirus, es un viaje al pasado que inicia en un barco imaginario en el que están varios personajes como Winston Churchill, Charles Darwin, Olivia Stone, Agatha Christie, el rey Jorge VI, Tomás Miller, Alfredo L. Jones y demás personajes ingleses que estuvieron en Canarias, incluyendo a Charles Darwin que finalmente no pudo atracar en las Islas y al pirata Francis Drake. Tras pasar la embarcación, se puede observar a un trabajador de la estación carbonera The Grand Canary Coaling establecida por Alfredo L. Jones en el Puerto de La Luz que abastecía a las embarcaciones que provenían del Reino Unido con destino a África y América y es que en aquella época para que un barco que saliera de Liverpool lograse llegar a estos continentes debía llenar sus bodegas de este mineral, sin dejar espacio para su carga. También está plasmada la fotografía original de aquel 26 de febrero de 1883 cuando iniciaron las obras en La Luz. Asimismo, hay imágenes de la grúa Titán traída por los británicos para construir el Puerto y que hoy en día se encuentra en las afueras del Museo Elder. La influencia británica se extendió a muchos hábitos de la vida cotidiana de los capitalinos y es que el whisky, el té, el pan de molde y la llegada del fútbol se pusieron de moda en Las Palmas de Gran Canaria, pero el lenguaje también se vio enriquecido y adaptado a los canarios. Un ejemplo de ello es el uso de palabras como queque (cake en inglés). Y aún continúa esta huella que será imborrable, al menos por ahora, y es que según los datos de 2019 publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de la encuesta Frontur, los británicos fueron los que más visitaron el Archipiélago representando el 32,9% del total de turistas, lo que genera, además, el 35,0% del conjunto de la economía canaria, según el último estudio Impactur Canarias 2018.

Compartir el artículo

stats