Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Puerto

El Puerto de Las Palmas ve un «posible fraude» en la recogida de residuos sólidos de los barcos

Sancionará a las firmas que emitan facturas con desfases entre el volumen declarado y el real, y advierte sobre la retirada de sus licencias

Dársenas del Puerto de Las Palmas.

Dársenas del Puerto de Las Palmas. YAIZA SOCORRO

La Autoridad Portuaria de Las Palmas quiere atajar las «posibles prácticas fraudulentas» que, según señala su presidente, Luis Ibarrra, se han detectado en la recogida de desechos procedentes de los buques. La administración de los puertos estatales en la provincia, que abona una tarifa base a las empresas que prestan el servicio que aumenta en función de los metros cúbicos de residuos, ha constatado varios desfases entre los volúmenes declarados en las facturas y los reales, y advierte con sancionar o incluso retirar la licencia para operar en el Puerto a las compañías reincidentes.

La Autoridad Portuaria prepara un nuevo pliego para atajar la picaresca

decoration

El Consejo de Administración de los Puertos de Las Palmas, reunido este viernes con un intenso orden del día compuesto por 84 puntos, rechazó cinco recursos de alzada interpuestos por varias agencias consignatarias y empresas con licencia para la prestación del servicio Marpol V, el dedicado a la recepción de desechos de los buques. «No se les va a pagar una parte de las facturas que han presentado para que paguemos», explicó Ibarra tras el encuentro del órgano de dirección de La Luz. El motivo radica en que al contrastar las declaraciones de los capitanes antes de llegar a puerto con los datos incluidos en el documento único de escala (DUE) se han puesto de manifiesto abultadas diferencias, por lo que la administración se va a «atener al reglamento». 

Ibarra puso el ejemplo de un barco que llegó al Puerto de Las Palmas un día después de que su capitán declarara 0,25 metros cúbicos de desechos domésticos y el mismo volumen de residuos generados por la actividad a bordo, como botes de pintura. Una vez en tierra, el DUE fue modificado para pasar a 2,70 metros cúbicos en el primer caso y 12 en el segundo, cuya recepción resulta mucho más cara que la de los otros.

Los pliegos que regulan la recepción de estos residuos estipulan que la Autoridad Portuaria, como gestora del dominio público, se encarga de abonar a las empresas que prestan el servicio una cantidad fija hasta los tres metros cúbicos. A partir de ahí, debe pagar proporcionalmente en función del volumen y de la peligrosidad del tipo de residuo. Los desfases se han detectado a partir de las verificaciones reforzadas por la Autoridad Portuaria en los últimos tiempos. «El capitán tiene que especificar detalladamente qué va a entregar; eso puede cambiar un poco, pero estamos viendo que esas cantidades se multiplican enormemente después», denunció Ibarra. 

Más inspecciones

El aumento de la supervisión y el punto final a la presunta picaresca llega tras una serie de inspecciones realizadas por la Policía Portuaria y una empresa contratada por los Puertos de Las Palmas. Las primeras campañas de tres meses, realizadas en 2019 y 2020, llevaron al Puerto a asumir la necesidad de reforzar las inspecciones presenciales, tanto desde el punto de vista del cumplimiento del pliego como desde el ambiental. 

Entre agosto y octubre del año pasado se pudo certificar que el valor medio de cada servicio pasaba de 775 a 489 euros, es decir, un 36,93% menos. El desembolso mensual durante los primeros siete meses del año pasado efectuado por la Autoridad Portuaria -que debe compensar ese dinero a través de la tasa que cobra a los buques por cada escala- pasó de 122.995,14 euros a 82.077,43. De acuerdo con sus cálculos, el ahorro anual que suponen los controles puede rozar el medio millón de euros. Con esos datos sobre la mesa, esta primavera puso en marcha un concurso para contratar a una consultora que se ha hecho cargo de las inspecciones de manera periódica. 

La Autoridad Portuaria ya ha puesto de manifiesto la situación a la Asociación de Consignatarios y Estibadores de Buques de Las Palmas (Asocelpa), para que la transmita a sus miembros. En los próximos meses entrará en vigor un nuevo pliego para el servicio de recepción de estos desechos que según Ibarra «va a reducir sustancialmente la picaresca». Mientras tanto, el Puerto sancionará a las empresas que sean reincidente. «Como última medida, no tendremos ningún problema en retirar la licencia, tanto a los que sean prestatarios del servicio como a las consignatarias», agregó. 

Compartir el artículo

stats