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San Lorenzo arranca sus fiestas «con la prudencia que los tiempos exigen»

Augusto Hidalgo recorre la historia del pueblo, sus gentes y sus tradiciones en el pregón | La bandera del santo ondea desde este domingo en lo alto de la parroquia

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Arranque de las fiestas patronales de San Lorenzo (01/08/2021) José Carlos Guerra

El pueblo de San Lorenzo arrancó este domingo sus fiestas patronales para «recargar los pulmones de sentido común con el aire fresco que emana de la alegría, de la convivencia». Con la subida de la bandera del santo, el pregón del alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, y el espectáculo Trashumancia ofrecido por Iván Quintana arrancaron quince días de actos que mantienen viva una tradición centenaria, legada de generación en generación en uno de los lugares más singulares de la geografía capitalina. Unas fiestas que, además, en 2021 valen por dos, «las del año pasado y las de este», como señaló el presentador de la gala inaugural, el periodista Tomás Galván.

El espacio acotado de la plaza del pueblo -la pandemia obliga a delimitar una zona con aforo restringido para garantizar la seguridad sanitaria- recibió a partir de las 21.30 horas al regidor capitalino, que fue presentado por dos ex alumnos del colegio de Educación Primaria de San Lorenzo, José Carlos Santana y Paola Castellano, junto al profesor Daniel Martín Castellano.

San Lorenzo arranca sus fiestas «con la prudencia que los tiempos exigen»

En su alocución, el alcalde recorrió la historia de estas celebraciones en honor del santo, pero también «en memoria jubilosa de toda una comunidad, que siglo tras siglo, las vivió con entusiasmo y complacida». Hidalgo reconoció el «tiempo excepcional» que la sociedad vive desde la emergencia del coronavirus, pero aun en ese contexto, acontecimientos como estas fiestas «son algo imprescindible en el camino que transitamos con enorme esfuerzo hacia progreso de nuestro pueblo», señaló.

«Con la prudencia que requieren estos tiempos», el alcalde convocó a las gentes de San Lorenzo y a todos aquellos llegados de fuera a celebrar las fiestas de este año «casi como un verdadero deber cívico, como una necesidad imperiosa para el devenir de esta comunidad». Como primer edil de Las Palmas de Gran Canaria, Hidalgo habló del «verdadero honor, e incluso un motivo de auténtica alegría y satisfacción personal» que había supuesto la invitación para ser pregonero.

Un pueblo típicamente canario

Hidalgo recuperó en su pregón las palabras del escritor Pablo Artiles, que en 1937 habló de San Lorenzo como «una era de luz que se conserva entre la modernización de todo lo antiguo», y celebró la evolución de sus casas y calles. Este es «un histórico y gran pueblo, que hoy ha crecido y se ha desarrollado muchísimo en lo físico, en lo urbano», aunque «en su espíritu ha sabido mantener la esencia de ese ambiente que lo caracterizó a lo largo de los siglos». El mismo que en palabras de Artiles citadas por el alcalde era «simpático, modesto, campesino, oculto a todas las miradas, típicamente canario, cuyas esencias conserva en la vieja estampa de su caserío» y que ahora es «un distrito urbano de grandes proporciones y con un destacado crecimiento poblacional, que merece y requiere hoy la comprensión, solidaridad y afecto de todo el municipio».

San Lorenzo, unido a Las Palmas en 1939, es «una de las fuentes de la identidad y el carácter que define» al municipio capitalino, un pueblo que «con su historia, devenir, capacidad de impulso y de emprendimiento, tanto ha aportado a lo largo de más de ochenta años de convivir, de crecer imparablemente y de mirar juntos al futuro», destacó.

Por su localización en una antigua encrucijada de caminos, el pueblo acabó convertido «en lugar de destino que creció en torno a su antigua ermita y posteriormente su parroquia». Asentado en un fértil valle que bebe de los barrancos que lo rodean, San Lorenzo era un lugar al que «se venía por tratos agrícolas y ganaderos», pero también por «unas sonadas y señeras fiestas que pronto tendrían fama en toda Gran Canaria». Hidalgo lo probó rescatando de la hemeroteca un artículo publicado en el periódico grancanario El País en 1867 en el que ya se hablaba de los festejos, sus fuegos artificiales y el jolgorio que se formaba a continuación en la plaza.

Historia de la parroquia

Las celebraciones en honor del santo son una tradición centenaria en este pueblo, un elemento de identidad que se transmite de generación en generación. El alcalde hizo una petición a quienes se encontraban en la plaza: que «sin desmerecer los hermosos y enormes precedentes» afronten la fiesta de este año «como si fuera la primera vez que se organiza y se vive». Esa actitud, aseguró, contribuirá «a mantenerla siempre joven y saludable, afianzada en la tradición, pero impulsada por la más atrevida vanguardia».

En su pregón, Hidalgo también quiso destacar los 340 años transcurridos desde la creación de la parroquia de San Lorenzo, un hito en el devenir de estas tierras que puso de manifiesto el tesón de las gentes que en ellas han vivido con el transcurso de los siglos. Fue «un evento cívico de primer orden» que mostró la «capacidad de asociación y emprendimiento» de sus habitantes.

Subida de la bandera

Ese mismo espíritu de comunidad se palpaba a las puertas de la parroquia horas antes de que el alcalde ofreciera su pregón. Aunque las fiestas arrancaron oficialmente con las palabras del alcalde, el primer acto había tenido lugar al mediodía, con la subida de la bandera del santo, el repique de las campanas que coronan la parroquia y los voladores que anunciaban el comienzo de las fiestas.

«Aquí estamos todas las generaciones; mis hijas, mis yernos, mis nietos... Todos los del pueblo, igual, porque sentimos el día de hoy muy grande», explicaba Fátima Santana cuando aún faltaban unos minutos para que empezaran a sonar las campanas. Con el vello de punta y la voz entrecortada por la emoción, Fátima de San Lorenzo, como todos la conocen, enumeraba uno a uno, tratando de no saltarse a ninguno, a quienes durante décadas han colaborado con los famosos volcanes de fuegos que este año no podrán surcar el cielo. Nombres como Lorencín o los Marrero, pero también Rafael García, el capitán. Apostado en otra esquina de la plaza, el hombre que durante las últimas décadas ha comandado el homenaje pirotécnico de los vecinos de San Lorenzo a su patrón no podía ocultar su pesar por la ausencia de voladores.

Ni un segundo pasaba de las doce del mediodía cuando las campanas comenzaron a repicar. La plaza, que hasta ese momento vivía entregada al bullicio, a los saludos de quienes no se veían desde hace meses, se quedó en silencio en un instante. Los tañidos llegaban primero con cierta parsimonia, como invitando a quienes aún no estaban junto a la parroquia a acercarse, pero de repente su ritmo se aceleró.

El encargado de la bandera

Era la señal de que la bandera estaba subiendo por el mástil instalado en el centro del campanario. El estandarte ascendió durante un minuto ayudado por José García, encargado este año de llevar a cabo esta delicada operación. Minutos después, ya de regreso en la plaza, aún se mostraba conmovido por la experiencia: «Era la primera vez que me tocaba subir la bandera, pero es que hacía por lo menos 60 años o más que no subía al campanario».

García, como los suyos, se crio junto a los muros de la iglesia matriz de San Lorenzo -«A todos los párrocos que han pasado los conoce uno», aseguraba- y ayer rememoraba cómo la fiesta fue cambiando al ritmo que lo hacían los tiempos: «Yo recuerdo cuando había una sola cantina hecha de cañas que solo vendía cervezas y altramuces». Con el paso de los años, las celebraciones fueron creciendo en tamaño y se multiplicaron los ventorrillos, pero las restricciones por la pandemia tampoco aconsejaban instalarlos en este 2021.

Junto a la iglesia, el único lugar para tomar algo ayer era la terraza, por lo que muchos echaban de menos estos puestos callejeros como lugares improvisados de reunión y encuentro. «Solíamos ir a tomar una caña y a saludar a unos y a otros», comentaba Veli Suárez poco después del repique de las campanas.

Vínculos familiares

Esta vecina de San Lorenzo, que fue pregonera de las fiestas del pueblo en 1991, reside en la actualidad en Tenerife, pero nunca falta el 1 de agosto: «Siempre vengo y si por trabajo no puedo, vengo el día de la fiesta aunque sea llegando por la mañana para irme por la tarde». Su entrega a la fiesta también le llega por vinculación familiar. Su padre, que ya supera los 90 años y al igual que García creció muy vinculado a la actividad de la parroquia del pueblo, es el camarero de San Lorenzo. Ella y su hermana se encargarán en el futuro de mantener la tradición.

La ausencia de cantinas, como la del volcán de fuegos, generó cierta añoranza por los tiempos previos al coronavirus, aunque todos parecían aceptar la situación con resignación. «Intentamos hacerlo lo mejor posible, respetando las normas que hay», reconocía Ana Jesús Jiménez frente a la parroquia. Su corazón estaba dividido entre «una emoción preciosa» y «tristeza porque no podemos celebrar las fiestas como dios manda», pero la devoción pudo más: «A ver hasta dónde llega este virus, hay que pedirle a San Lorenzo que queme esta pandemia que tiene a toda la humanidad fatal».

Un programa medido al milímetro

Las fiestas de San Lorenzo de 2021 que arrancaron ayer con la subida de la bandera del santo y el pregón del alcalde de Las Palmas de Gran Canaria cuentan hasta el 15 de agosto con un intenso programa de actos que no ha resultado sencillo cerrar. Los requisitos impuestos por la pandemia obligan a medir cada aspecto logístico y organizativo para que todo se pueda celebrar con seguridad. De ahí la decisión de restringir el acceso a la plaza: de ese modo se puede crear un espacio acotado y con aforo controlado. El plato fuerte entre los actos culturales de este año es el concierto de Falete, que actúa el 9 de agosto. «Ese día tenía que haber algo potente y fuerte», asegura José García, presidente de la Comisión de Fiestas. También destacan las actuaciones de artistas como Jabicombé o el mismo espectáculo que ofreció ayer Iván Quintana. Las fiestas de San Lorenzo también incluyen en su programa la que será la primera gala drag que se celebra en la ciudad desde los carnavales de 2020.

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Fiestas de San Lorenzo en Las Palmas de Gran Canaria 2021 La Provincia

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