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El concurso de cortos ‘A toda costa’ ya tiene monarcas

‘Perreta’, de Christian Lage y ganadora del jurado, y ‘Travesía’, de Ana Nuez y la mejor para el voto popular, se llevan el certamen

Momento del rodaje de 'Travesía' en las calles de La Isleta Ana Nuez

El mensaje emotivo de ‘Travesía’ de Ana Nuez y la espontaneidad desenfadada de ‘Perreta’ de Christian Lage se alzaron con los premios del concurso de cortos ‘A toda costa’ de La Isleta.

Esta semana se entregaron los premios del festival de cortos A toda costa organizado por la Concejalía de Distrito de Isleta-Puerto-Guanarteme, que dio como ganadores a Christian Lage, el mejor para el jurado del certamen con Perreta, y Ana Nuez, que se alzó con el triunfo en el voto popular gracias a su obra Travesía. Dos propuestas muy distintas entre sí que, tal y como marcaban las bases de la competición, tenían que rodarse en localizaciones exteriores del barrio capitalino de La Isleta y que han servido a ambos galardonados para quitarse el gusanillo de un año complicado en el que prácticamente no habían podido trabajar.

Los premios se entregaron el pasado martes en un simbólico acto celebrado en el Edificio Millar del parque de Santa Catalina, donde el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, y el concejal del distrito, Luis Zamorano, destacaron la alta participación del certamen, en el que se presentaron 24 propuestas distintas. El Ayuntamiento capitalino perseguía con este concurso amateur abierto a cualquier persona impulsar el talento audiovisual entre la ciudadanía, despertando el interés de mucha gente que ha llevado sus ideas a la realidad, como han sido Nuez y Lage.

El ganador del premio del jurado se alzó con el premio de 1.000 euros gracias a su propuesta Perreta, en la que una pareja habla en una cafetería de la zona de La Puntilla en una escena que busca el chiste en la diferencia de acento entre un canario y un peninsular. Pero si algo define este corto es la espontaneidad, algo que el equipo de rodaje quiso que fuera la máxima. "Lo que hicimos fue crear unos límites y darle a la improvisación, teníamos unas líneas claras por las que había que pasar, pero nosotros nos movemos bien en la improvisación y nos gusta no tener demasiado encorsetadas las ideas para que pueda aparecer magia", indica el director. Y para ello contaron con dos actores muy experimentados en esas lindes.

Esa idea le surge cuando acude a una función de ImproCanarias, justo una noche antes de plantear la grabación del corto. "Sabíamos la existencia de este concurso y quedaban 24 horas para presentarse, así que nos animamos porque este año no pudimos ir al Festivalito, teníamos ganas de rodar, y le dimos una vuelta a esa idea del espectáculo", explica Christian Lage, quien admite que lo precipitado de toda la producción y posproducción -entregó el proyecto final minutos antes del cierre de plazo- fue una de las principales dificultades del rodaje. Para el equipo, no obstante, el mayor reto fue grabar en mitad del paso de Las Canteras, sin producción ni nadie que vigilara a la gente a su paso, en lo que denomina un "rodaje de guerrilla", en el que cada uno va un poco a buscarse la vida.

Por su parte, Ana Nuez se alzó con el mayor reconocimiento por parte del público gracias a su corto Travesía, en el que jugaba con la emoción y la ternura que siente la gente por las personas mayores. La protagonista de la historia, una mujer de avanzada edad, presenta el mal del Alzhéimer, pero al llegar a la orilla de La Puntilla recuerda sus momentos de juventud con su pareja y se emociona. "Quise dar visibilidad a este problema, que siempre suele ser tratado como si fuesen niños, y en realidad se nos olvida que siguen siendo personas y mantienen sus recuerdos, aunque quizás estén distorsionados", comenta la directora, que se muestra muy feliz por lograr que ese mensaje calara en la población que la votó.

Para llevar a cabo la pieza audiovisual, estuvo tres días rodando, en los que pudo aprender mucho pese a la dureza de la grabación, pero lo más complicado en su caso fue tener que restructurar la historia porque en posproducción se percataron que se habían pasado del límite de dos minutos, incluyendo los créditos, que establecían las bases del concurso A toda costa. Hasta el punto que debieron "ventilar escenas enteras", en palabras de la propia Nuez. Además, fueron también un reto las escenas que evocan los recuerdos de la protagonista, en las que el equipo de vestuario y maquillaje se empleó a fondo para que quedaran lo más próximas a la realidad de los años 50 posible. Para más inri, realizaron un estudio de la vestimenta de la época y buscaron hasta bajo las piedras algunas de las prendas que usaron, como el sujetador de la joven.

Dos propuestas dispares

En el certamen se puso sobre la mesa la disparidad de los dos cortometrajes ganadores. Mientras que el jurado se decantó por una propuesta más desenfadada como la de Perreta, para el público fue mejor la conmovedora historia de la protagonista de Travesía, algo que celebran ambos triunfadores porque da mucho más juego y posibilidades. "Me parece interesante que haya esta doble criba, porque se muestran decisiones antagónicas", asegura Ana Nuez, que con este reconocimiento se siente impulsada para continuar llevando a cabo proyectos como este.

Christian Lage también ve estupendo que existan los dos criterios, uno en el que se muestre lo que más le gusta al público y otro que decida un jurado, "porque no siempre estarán vinculados". "Diría que el fondo y la forma, el género, dictamina mucho el éxito de un corto en las redes sociales, verlo en la pantalla del cine o en la tele de casa no tiene nada que ver con disfrutarlo en el móvil, con prisas o en la guagua", concluye. En cualquier caso, ambos fueron merecedores de alzarse con el triunfo en sendas categorías, y demostraron que en la ciudad el talento audiovisual es palpable.

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