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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Playa de Las Canteras | Días de altas temperaturas

Surf en La Cícer contra el calor

Muchos usuarios de esta zona de la playa aseguran que «el pasado lunes fue cuando realmente empezó el verano» | El Día de la Asunción registra un récord de bañistas

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Surf en Las Canteras contra el calor Juan Carlos Castro

Los surferos y los bañistas de La Cícer han vivido como algo tan inusual como extraordinario los cielos despejados y las altas temperaturas que se están registrando estos días en la capital grancanaria tras una primera quincena de agosto presidida más bien por la plaza de burro. Tanto los profesionales de las olas, como los más amateurs, señalan que el pasado lunes fue para muchos de ellos «el primer día del verano»

El pasado lunes fue el día más caluroso para los surferos de la Cícer en los últimos meses. Y si el fin de semana la panza de burro amortiguó las altas temperaturas que se repitieron en numerosos puntos de las islas, el Día de la Asunción fue para muchos de los amantes de las olas cuando realmente empezó el verano en Las Canteras.

Así lo asegura, Fernando Medina, un asiduo a esta zona de baño, ya que tiene la suerte de tener una vivienda en primera línea de playa. «El fin de semana la afluencia de bañistas en esta zona fue lo normal en estos meses», señala. «Pero el lunes se batieron todos los récords, casi no había sitio para coger olas, porque había casi tantos bañistas como surferos». Para este usuario, y para muchos surferos, las medidas anti-covid consistentes en desalojar la Cícer durante la pleamar lo que realmente está haciendo es congestionar la zona de la playa chica a donde tiene que acudir esa gente y donde no se cumplen las medidas de seguridad, y lo que realmente se consigue con estas medidas es aliviar una zona para masificar otra. «No creo que sea necesario seguir con esta mecánica de desalojos porque ya casi no llega la marea a subir como hace unos meses»

Por su parte, Oswaldo Brito, de la Escuela de surf Brisa School, recuerda que «a los surferos de la Cícer sólo les interesa que haya olas, y no tanto si el día esté o no esté despejado». Por eso el fin de semana pasado fue normal hasta que llegó el lunes. «El sábado y domingo se cogían olas con panza de burro y el lunes con sol radiante», por eso mismo «se puede afirmar que ese día empezó el verano para Las Canteras». En su opinión fue «un día inusual porque hasta final de agosto o septiembre no desaparece el alisio. Brito asegura que el buen o mal tiempo es algo secundario para los amantes del surf.

«Durante el resto del año los fines de semana son más fuertes porque la gente trabaja y aprovecha esos días para coger olas. Pero en verano es al revés: los fines de semana son más suaves en bañistas y el resto de los días más fuertes porque la gente está de vacaciones». Pero el pasado fin de semana, al ser puente, mucha gente se fue hacia el sur u otra isla».

Otro surfero, asiduo a la Cícer, es Álvaro España, que asegura que «el mes de julio fue muy bueno para hacer surf y agosto está siendo aún mejor». Este usuario suele pasar bastante tiempo en esta parte de la playa, por lo que tampoco comprende que durante un tiempo se encuentre totalmente vacía ya que con las medidas anti-covid se desaloja la playa dos horas antes y dos horas después de la pleamar. «El problema es que se tiene que recolocar la gente por esa zona y ayer se produjo una masificación cuando lo más práctico habría sido que se hubiese repartido por toda la playa». En agosto el Ayuntamiento prohibió la entrada a la playa dos horas antes y dos horas después de marea llena, por lo que son cuatro horas en que la playa está sin bañistas y aglomeran a todo el mundo desde el puesto de la Cruz Roja. «Cuando llega el agua hasta arriba sí me parece lógico», señala, «pero en días como hoy no. Es una medida anticovid no muy necesaria, porque era aglomerar a todo el mundo en playa chica».

En su opinión, las mejores olas son de octubre a diciembre. «Aquí hay olas casi todos los días y es bueno para las escuelas, pero los mejores momentos son a finales de año». Para este surfero, a la Cícer va cada vez más gente «y ha cambiado con el tiempo a mejor, pero es en septiembre cuando empieza la verdadera época de surf para los profesionales».

Ibrahim Falcón acudió ayer a La Cícer para enseñar a hacer surf a su hermano menor Alexei. «Esta es mi playa preferida y cada vez me gusta más», señala. Estos días son ideales para enseñar con calma a alguien a practicar este deporte puesto que no hay olas demasiado fuertes. El surfero sí entiende las medidas de seguridad en lo referente a la distancia de separación. «Algunos las incumplen, pero en la Garita ves como en la playa cada usuario está a dos metros del otro. La gente es, en general, muy razonable», añade,

Irene Terciado es una joven de 19 años de Madrid que ha venido a pasar las vacaciones con su familia y que ahora practica el surf por su cuenta tras haber aprendido unos meses con un monitor. «Ayer la playa estuvo muy llenita, algo que ahora no es bueno con el covid, pero se ha estimulado el turismo más nacional y lo que pilla cerca son las Islas, y por eso la gente va a Baleares o Canarias en vez de irse a otros destinos fuera de España», señala. La joven recuerda cómo el pasado lunes, la playa estaba tan llena de gente que casi no se podía surfear.

«Al ser fiesta había muchísima gente y casi no se podía coger olas», añade. La surfera también opina que la medida del Ayuntamiento anti-covid, «yo la veo inútil porque lo que hace es concentrar a la gente en un tramo más pequeño». Y así, recuerda que el lunes, a las siete y pico de la tarde, «echaron a todo el mundo, y en la otra zona se llenó de gente sin mantener la distancia de seguridad mientras que aquí estaba todo vacío». La joven opina que «si la han tomado por algo será pero para mía es concentrar a toda la gente en un espacio más reducido por lo que no tiene ningún tipo de sentido». Otros dos surferos, Theresa Richter y Jakob Brenner, proceden de Osnabrueck, al norte de Alemania, llegaron hace 16 días a Gran Canaria, de los cuales han pasado diez viniendo a surfear a La Cícer. «El lunes hubo mucha gente», reconocen, «y no se podían coger bien las olas», pero el resto de los días han sido «fantásticos», porque esta es una zona «perfecta para practicar el surf y el clima ha contribuido también».

«Se ha estimulado el turismo nacional, y lo que prima es Baleares o Canarias», asegura Irene Terciado

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Un experimentado surfero, Jonathan Suárez, afirma que lleva desde hace tan solo un mes practicando el surf en esta zona y ha descubierto que «la ola de La Cicer es noble, pero que dependiendo del día y de su fuerza puede ser una gran ola para un profesional o un lugar magnifico para aprender a surfear tus primeras olas». Por eso siempre prefiere bajar a primera hora de la mañana porque hay menos bañistas que le puedan suponer un obstáculo. «Hay picos y olas para todos los niveles, y eso se nota en la orilla de la Cicer donde se mezclan surferos veteranos con gente muy joven ansiosa de aprender».

Pero entre los asiduos a la zona de La Cícer no sólo hay surferos, sino que también hay familias y jóvenes que prefieren pasar el día en esta zona desde siempre. Es el caso de Isabel Rodríguez, que también disfrutó el pasado fin de semana de este entorno natural que tiene la ciudad casi privilegiado. «Tras bastantes días nublados, el pasado lunes fue uno de los más soleados que recuerdo», aclara. Y subraya el hecho de que la Agencia Estatal de Meteorología ha definido esta ola de calor como «una de las más intensas de las que se han vivido» en el país en lo que se refiere a temperaturas máximas, que han rozado los 47 grados en la península y que, precisamente, el pasado lunes superó los 45 grados en Tasarte. Por este motivo, la joven añade que «no veo que la gente se hidrate, ni se proteja lo necesario con cremas solares, ni tampoco veo que mantengan la distancia de seguridad correctamente». Esto último si se había logrado en esa zona de la playa, pero desde «que cualquiera atraviesa la zona de playa chica ya se ven grandes aglomeraciones de personas que pueden resultar peligrosas».

A la izquierda, una panorámica de La Cícer, ayer, por la mañana, con los monitores de varias escuelas de surf de la zona practicando las clases con los jovencísimos alumnos y con algunos bañistas. Debajo, a la izquierda, los hermanos Ibrahim y Alexei Falcón poco antes de bajar a la playa. Al lado, los turistas alemanes Theresa Richter y Jakob Brenner. Y sobre estas líneas, la surfera madrileña Irene Terciado. |

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