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La seba tiñe parte de Las Canteras

Los operarios no pueden retirarla por la marea alta | Reflejan una buena calidad del agua

Entrada a Playa Chica, en Las Canteras, donde se ha producido la mayor acumulación de sebas en los últimos días. | |

Las sebas vuelven a teñir de un color rojizo las orillas de algunas zonas de Las Canteras. Se trata, sin embargo, de un fenómeno óptimo, con múltiples beneficios para la salud y el ecosistema.

Un color rojizo, tirando a marrón, ha transformado el aspecto habitual que tienen las orillas por ciertas zonas de la playa de Las Canteras, principalmente la que se conoce como playa chica. Se trata del fenómeno de las sebas que, como todos los veranos, ha vuelto a manifestarse desde hace diez días en este entorno privilegiado de la ciudad. Se trata de un fenómeno totalmente inocuo para la salud, incluso podría decirse que beneficioso, como indica el catedrático de Botánica Marina de la ULPGC, Ricardo Haroun. «No solo no produce ningún malestar como podría ser urticaria o alergias, sino que es indicador de que la calidad del agua permite que se produzca esa vegetación cercana a la playa».

Haroun subraya que es un fenómeno que pasa todos los años, de tipo natural «porque las algas crecen, se van desarrollando, y al llegar el verano se produce un incremento de temperatura, y al haber mucha luz las plantas siguen creciendo y en cuanto hay un poco de oleaje o se producen vientos alisios, es más fácil que se arranquen las ramas o los trozos de las plantas que son arrastrados por la corriente».

El experto incide en que es algo típico del verano y que se va a ver en muchas playas de Canarias, como en Playa del Ingles, en Fuerteventura, o en cualquier sitio en donde haya cercan praderas de sebadales, donde haya algas que puedan crecer en fondos donde haya buena iluminación. «La mayoría de los gestores de las playas de los municipios lo que hacen es eliminarlo. Y cuando lo eliminan lo llevan al basurero como desperdicio», indica el catedrático.

«Es un alga que ha perdido la clorofila, pero mantiene otros pigmentos», aclara Ricardo Haroun

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«Pero quitan biomasa que podrían utilizar para otras cosas, y se llevan arena, por lo que no es muy rentable utilizarlo de esa manera. En Menorca permanecen con los bañistas y no pasa nada por aprender a convivir con estas plantas». En lo que corresponde a la capital grancanaria, el trabajo de los técnicos es eliminar toda la seba que vean en la arena con los tractores o la maquinaria para que la playa aparezca limpia por la mañana.

No es dañino para la salud

«Eso es una costumbre que se ha cogido, pero las algas o sebas, al ser un cúmulo de planta marina, no crean ningún proceso dañino ni genera enfermedad ni problemas de salud a nadie. El color marrón rojizo es porque se han muerto esas plantas, han llegado a la orilla y por el sol han perdido la clorofila quedando otros pigmentos que le dan ese aspecto», añade.

En caso de que no lo eliminen los operarios, «estas plantas pasan a formar parte del ecosistema, se las comerán pequeños seres vivos que están en el agua, o irán degradándose para luego formar parte de la arena de la playa». Haroun insiste en que «aunque sé que hay gente a la que le da asco, en principio no hay ningún problema por caminar sobre ella. Y si te rozas no te da ninguna cosa rara».

Incluso añade que en algunos sitios se hacen baños de algas, o baños de barros con algas para el tratamiento de la piel, y lo propone como una forma de aprovecharlo, «pero es una posibilidad que habría que analizar». Se trata, en definitiva, de plantas que, aunque hayan muerto, conservan algunas de sus propiedades. «La clorofila se ha perdido, pero mantienen otros pigmentos y otras sustancias que todavía están en el interior del alga», concluye.

Olor

Por su parte, Tino Armas, editor de la web www.miplayadelascanteras.com, afirma que si en estos momentos las sebas permanecen en las orillas es por un problema de logística ya que el Ayuntamiento no pueda meter los tractores. «Cuando coincide la marea llena por la mañana, los servicios que sacan las sebas no pueden trabajar porque esa maquinaria supone un peligro para la gente y se van acumulando porque no pueden actuar. Ahora que amanecerá con marea baja la cogerán».

El único problema que pueden tener es que se entierren y se pudran y molesten por el olor, «pero es hasta bueno que haya sebas ahí porque a las playas les viene bien su descomposición. Pero cuando se pudren empiezan a oler y hay gente a la que le da asco, pero también a la que le encanta pisarlas».

«No se ha podido actuar del todo por un problema de logística», afirma Tino Armas

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Armas coincide con Ricardo Haroun en que la presencia de sebas es indicador de buena salud de la playa. «Significa que es un terreno fértil. Y también ayuda a que se acumule arena. Las playas con sebas en la orilla son propensas a que la arena se acumule y no pierdan grosor ya que en las playas en las que no hay mucha arena las sebas hacen el efecto de acumulación. Aunque es normal que haya gente que sienta rechazo». Pero, de cualquier forma, «los operarios quitarán las sebas de Peña La Vieja sin problemas estos días» para garantizar unas condiciones higiénico-sanitarias óptimas.

Las sebas, por tanto, suponen un beneficio enorme para el ecosistema del litoral porque aportan materia orgánica y nutrientes a las diferentes comunidades vegetales de las profundidades marinas, sirviendo además de alimento para peces, insectos y aves.

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