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La preservación del escarabajo de La Minilla queda garantizada

El Ayuntamiento separa el área urbanizable de la zona de hábitat de la especie amenazada tras una década buscando una solución

Parcela en La Minilla donde habita el escarabajo en peligro de extinción.

Parcela en La Minilla donde habita el escarabajo en peligro de extinción. Andrés Cruz

La Unidad de Actuación número 10 en el barrio de La Minilla, una propuesta urbanística que pretendía continuar con el desarrollo del barrio en una parcela de 11.200 metros cuadrados cercana a las baterías que se edificaron en la zona durante la Segunda Guerra Mundial, se reanudará tras una década parada. El área de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha encontrado el modo de separar la zona urbanizable de aquella que alberga el ecosistema del escarabajo de La Minilla o bomboncillo negro (Pimelia Granulicollis), una especie en peligro de extinción que cuenta con un grado de protección muy alto y que hizo frenar la expansión que se pretendía por el vecindario.

El Ayuntamiento capitalino enviará al próximo pleno para su aprobación los cambios que ha previsto en la UA-10, que luego se someterán al periodo de 45 días de exposición pública estipulado en la ley para que aquellas personas o entidades que lo crean oportuno presenten sus alegaciones. En torno al 2008, se inició el planeamiento para urbanizar este área en las estribaciones nororientales del lomo sobre el que se asienta el barrio de La Minilla. Pero al detectarse esta especie poco común de insecto, todo se paralizó y, en todos estos años han ocurrido una serie de circunstancias que han retrasado el poder volver a plantear la actuación, como que una de las promotoras quebró durante la anterior crisis económica o que el Plan General de Ordenación Urbana cambió en 2012 y hubo que adaptar este documento a la nueva norma del suelo en la capital grancanaria.

En este periodo, también se lleva a cabo el informe de evaluación ambiental de la Unidad de Actuación, en el que se establece la necesidad de proteger algunas zonas de este enclave por su biodiversidad y su valor geológico, ya que es una de las pocas zonas de depósito arenoso eólico de la ciudad, que quedó aislado con la urbanización de los barrios de Alcaravaneras y Guanarteme a su alrededor. Pero sobre todo para proteger el ecosistema de este pequeño escarabajo, del que se estima que solamente quedan 29 individuos, según las estimaciones de 2012, todos entre estas dunas, si bien hay en Arinaga otra población con características similares. 

Este vecino especial de La Minilla tiene un color negro brillante y una morfología ovalada, con tamaños que pueden llegar hasta los 20 milímetros, y sus hábitos son diurnos. Su superficie se encuentra cubierta por unos pequeños puntos que le dan un aspecto microgranulado característico. Se encuentra ubicado sobre todo en el núcleo de ladera norte, más cerca de los equipamientos educativos de Mesa y López y el centro cívico Doramas. 

Según explicó el concejal de Urbanismo de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste, con la modificación de la UA-10 lo que se permite es «urbanizar la parte que se puede, crear viales de conexión y dejar la duna en la que está el escarabajo preservada para siempre, evitando futuros conflictos y garantizando la preservación de su hábitat». Este primer paso, además, conlleva una futura intervención en el lugar «para recuperar el paisaje y mejorar la calidad paisajística de esta zona», indicó.

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