La Sala de Lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha confirmado la sentencia del Juzgado de Instrucción Nº6 de Las Palmas de Gran Canaria que condenó a un hombre de 42 años cuando empezaron los hechos por abuso sexual continuado --a cuatro años y seis meses de cárcel-- y por pornografía infantil --a nueve meses y un día de prisión-- contra la hija de su cuñada desde que tenía 8 años de edad y aproximadamente hasta los 13 años.

La Sala consideró entonces probado, ahora confirmado, que la niña veía en el acusado una figura paterna, ya que se crió sin su padre y vivían cerca en Arrecife hasta que el hombre se mudó en 2016 a Gran Canaria.

Así, desde que la menor tenía entre 8 y 9 años --en 2011-- acudía en vacaciones a la casa del varón, quien aprovechaba los momentos que estaban solos para realizar tocamientos a la pequeña, algo que ocurría siempre que iba a la vivienda.

Posteriormente, durante las navidades de 2015, el acusado llegó a dar un beso en la boca y realizó tocamientos a la chica de entonces 12 años cuando estaban solos en la casa, ya que la tía de la menor y esposa del hombre estaba trabajando.

De igual modo, la Sala entendió probado que este tipo de hechos se siguieron repitiendo hasta que en 2016 el hombre se mudó hasta Las Palmas de Gran Canaria.

Fue a partir de entonces cuando el acusado empezó a enviar fotografías vía Whatsapp de sus partes a la chica, incluso una fotografía suya desnudo para, según él, felicitarla por su decimotercer cumpleaños. La reacción de la menor fue bloquear el contacto.

Finalmente, ante esta situación, el hombre le decía que si no le dejaba hacer ese tipo de actos le diría a su madre cosas que no había hecho en realidad, lo que causó un trastorno adaptativo ansiosodepresivo compatible con un abuso sexual infantil.