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Puerto

Cómo alargar 15 años la vida de un barco

Astican utiliza 60 toneladas de acero y 25 de pintura para renovar por completo el buque hospital ‘Africa Mercy’ | Casi medio millar de personas participan en los trabajos

La reparación del ‘Africa Mercy’ ha dejado a este buque hospital como nuevo. Durante los últimos meses, unas 450 personas han trabajado en las instalaciones de Astilleros Canarios (Astican) en el Puerto de Las Palmas para renovar por completo el buque. Han sido necesarias 60 toneladas de acero y 25 de pintura para renovar los tanques y dar nuevo lustre al casco, que vuelve a lucir como el primer día en el que el buque tocó el mar. | | JOSÉ CARLOS GUERRA/LP/DLP

Tras una década y media ofreciendo intervenciones médicas gratuitas a personas sin recursos, al ‘Africa Mercy’ también le tocaba someterse a una cirugía. El buque hospital ha pasado todo el verano en Astican, donde ha sido objeto de unos completos trabajos de reparación gracias a los que podrá prolongar su labor altruista durante otros 15 años.

El Africa Mercy acaba de ganar una década y media más para seguir salvando vidas. El antiguo transbordador ferroviario transformado en hospital flotante -desde hace una década y media se realizan a bordo intervenciones quirúrgicas gratuitas en países africanos- parecía llegar al final de su ciclo tras cuatro décadas navegando, pero como si de cirujanos se tratara, los profesionales de Astilleros Canarios (Astican) en el Puerto de Las Palmas lo acaban de someter a una precisa intervención gracias a la que podrá prolongar su labor altruista al menos otros 15 años.

Embarcaciones como el Africa Mercy, con tantos años de travesías en sus libros de navegación, suelen convertirse en material para el desguace cuando la corrosión acaba por reducir el espesor de su chapa. Dejan de ser aptos para la navegación, por lo que sus armadores optan en muchas ocasiones por retirarlos. Antes de que llegara ese momento fatídico -y a pesar de estar a punto de recibir una nave de mayores dimensiones- la organización no gubernamental Mercy Ships decidió renovar su hasta ahora buque insignia.

Los técnicos abrieron unas 80 cesáreas en los tanques para garantizar la seguridad durante los trabajos

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La clave para que un barco pueda continuar navegando radica en su refuerzo desde el punto de vista estructural, aunque toda intervención requiere un diagnóstico previo. El del Africa Mercy se obtuvo con una inspección de catas, un tipo de ensayo no destructivo con ultrasonidos que identifica las zonas de los tanques cuyo espesor se encuentra en un estado más comprometido. Las reparaciones en el barco requirieron más de 60 toneladas de acero con las que se intervino tanque por tanque, tubería por tubería, hasta dejarlo como nuevo.

Los momentos más delicados tuvieron lugar en el interior de los tanques. Los depósitos de los buques son lugares peligrosos, por lo que fue necesario abrir unas 80 cesáreas en ellos. De ese modo, los técnicos introdujeron en su interior los equipos de chorreo y a la vez se creó una vía de escape como método de seguridad mientras duraban los trabajos. Fueron abriéndolos uno a uno y cerrándolos una vez completadas las reparaciones, pero también sustituyendo otros elementos, como las tuberías de agua salada o las del sistema contraincendios.

El secreto del rejuvenecimiento del Africa Mercy está en esos trabajos interiores, aunque también se puede comprobar a simple vista. El barco dispone de nuevos equipos exteriores, como las grúas de cubierta, y su chimenea ha sido sometida a una renovación estructural. También dispone de más de 150 nuevas ventanas que sustituyen a otras tantas desgastadas, aunque la transformación más llamativa se encuentra en el propio casco: hasta 25.000 kilos de pintura han sido utilizados para que vuelva a lucir como nuevo.

Cómo alargar 15 años la vida de un barco

Las reparaciones del buque hospital han supuesto una gran carga de trabajo para Astican y las empresas auxiliares que prestan servicios especializados. Unas 450 personas han participado en el proyecto, con picos de hasta 170 trabajadores de manera simultánea, junto a técnicos del barco y tripulación, en los días más intensos. Para el astillero, el Africa Mercy ha supuesto uno de los proyectos en barcos más importantes de este año.

El buque dispone de nuevos equipos, como las grúas de cubierta, y su chimenea también ha sido actualizada

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El buque hospital regresó al agua esta semana y permanece desde el miércoles por la tarde atracado en el muelle naciente de Astican, mientras se completan los trabajos en la chimenea. A la vez que el ajetreo de las reparaciones se apaga, retorna el de la tripulación. Durante estos días ha comenzado a embarcar el personal médico acompañado de sus familias, justo a tiempo para el comienzo de las clases: el Africa Mercy cuenta con una escuela habilitada hasta el último curso del Bachillerato estadounidense y su alumnado ya ha empezado a la vuelta a las aulas.

Su estancia en Las Palmas de Gran Canaria aún se prolongará algunas semanas. A mediados de octubre se trasladará al puerto tinerfeño de Granadilla, a la espera de poder regresar a Senegal para terminar una campaña que quedó a medias. Si la pandemia lo permite, el Africa Mercy se encontrará en este país con el barco que le sucede como el mayor buque hospital civil del mundo, el Global Mercy. Tras el encuentro partirá hacia Madagascar, donde continuará dando vida a los demás tras alargar la suya.

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