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Los detenidos por la muerte del sin techo de Guanarteme, ante el juez

Dos jóvenes de 22 y 26 años responden hoy sobre el presunto homicidio de Miguel Ángel García en el parque Pino Apolinario

Imagen del solar en donde dormía Miguel Ángel García Andrés Cruz

Los dos jóvenes de 22 y 26 años que fueron detenidos el pasado lunes por la muerte de Miguel Ángel García Dávila, de 60 años, en el barrio de Guanarteme, pasan hoy a disposición judicial. Así lo han informado fuentes cercanas a la investigación. Los presuntos autores del homicidio ocurrido en la plaza de Pino Apolinario, en el barrio capitalino de Guanarteme, durante la noche del pasado domingo, se sientan hoy ante el juez. Se espera a que ambos presten declaración sobre lo ocurrido la noche en la que, presuntamente, le propinaron una paliza mortal a Miguel Ángel García, conocido en el lugar como El Rubio. Uno de los investigados cuenta con antecedentes policiales, según confirmaron fuentes de la Policía Nacional.

La consternación se apoderó de los vecinos de las calles Kant, Portugal, Arístides Briand y alrededores cuando se enteraron de que el hombre que llevaba escasos meses durmiendo en un solar de la zona, había perdido la vida tras recibir, supuestamente, una paliza. Fueron precisamente unos habitantes de la zona los que dieron la voz de alarma al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) sobre una reyerta que se saldó con el fallecimiento.

Los sanitarios que acudieron al lugar sólo pudieron confirmar la muerte de la víctima, a la que muchos recuerdan como «alguien tranquilo». Los hechos ocurrieron en el jardín del parque Pino Apolinario sobre las 20.15 horas. En un vídeo difundido en redes sociales, se puede observar a un sujeto que se acerca al cuerpo inerte de Miguel Ángel García y le mueve para después agarrar dos objetos de la escena y llevarlos hacia donde le esperan otras personas a unos quince metros de distancia. Acto seguido, el hombre se regresa y le rocía con una bebida alcohólica.

En las imágenes que han causado «indignación» entre los residentes de Guanarteme, no se observa que le prestasen auxilio ni que llamasen a los servicios de Emergencia. Además, los testigos indicaron en una llamada al teléfono 091 que varias personas se encontraban agrediendo a la víctima en el parque.

Miguel Ángel García Dávila tenía 60 años y acababa de conseguir trabajo como freganchín en un restaurante de Playa Chica, según explicó a este periódico la dueña de un hotel cercano en el que le permitían asearse a diario y donde le guardaban sus pertenencias, ya que «siempre le robaban cuando se quedaba dormido». Cada vez que cobraba su paga, se dirigía hasta el alojamiento para pasar ahí una noche, además, los vecinos que le conocieron comentaron a este medio que El Rubio aprovechaba el día de cobro para cortarse el pelo «ya que era un hombre muy aseado». La víctima se tomaba un café casi a diario en la plazoleta de Farray con un amigo, por las noches dormía en un solar en la calle Obispo Herrera. Organizó unos cartones que, junto a unas alfombras, le servían de cama, y que hasta el pasado lunes aún permanecían allí.

Flores para Miguel Ángel C. G.

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