Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tráfico | Circunvalación Las Palmas de Gran Canaria-Arucas

La recién estrenada autovía sufre los viejos atascos en la entrada del norte

La obra inaugurada en agosto no logra acabar con las retenciones para entrar a la capital por las mañanas, por el ‘tapón’ en la Granja | El tramo costó 46,7 millones

Una imagen de los atascos de la mañana a la altura de Casa Ayala, en la puerta norte de la capital. | | JOSÉ CARLOS GUERRA

Carretera nueva y atasco viejo. La inauguración en agosto de este año de los últimos tres kilómetros de la circunvalación Las Palmas de Gran Canaria-Arucas (GC-3) abría la esperanza de los conductores del Norte que se dirigen cada mañana a la capital para trabajar y estudiar de que se acabarían con las colas en el histórico ‘punto negro’ del entorno de la Granja del Cabildo en la GC-2 y, con ello. Nada más lejos de la realidad, la nueva autovía sigue sin poner fin a las antiguas retenciones que se registran especialmente entre las 7 y las 8 mañana, después de una inversión de 46,5 millones de euros en el remate de salida a la vía de la costa. Las colas en dirección a la capital se inician habitualmente desde Bañaderos (Arucas), se acentúan en la nueva cuesta del trazado antes de alcanzar la instalación agrícola experimental, y se van aligerando a medida que se llega a la ‘puerta norte’ de entrada a la ciudad por El Rincón.

Los conductores que van a la capital a trabajar y estudiar sufren los parones al cruzar San Andrés

decoration

El 18 de abril de 2005, más de 15.000 personas se manifestaron en la capital grancanaria para «exigir» al Gobierno de Canarias, la Delegación del Gobierno y el Cabildo la ejecución de los proyectos de carreteras pendientes de realización en los municipios del Norte. La medida de presión dio sus frutos y, tras los compromisos políticos, con el tiempo se ha avanzado con la ampliación del tramo de Bañaderos a La Granja Experimental (en contra de la idea alternativa del Ejecutivo regional que fue tumbada por el Tribunal Supremo, y que pretendía atravesar numerosas fincas de plataneras en explotación, y que demoró todavía más la obra anterior cuando ya estaba contratada) y más recientemente, en agosto, el cierre de la circunvalación Las Palmas de Gran Canaria-Arucas en su conexión con la autovía actual de la costa, y que ha sido la obra global más importante en décadas para facilitar las comunicaciones por carretera.

Sin embargo, este tramo final de tres kilómetros, dentro de la IV fase de la Circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria, para conectar el trazado con la autovía por la costa (GC-2), que se abrió al tráfico el 4 de agosto de este año y que ha supuesto una inversión de 46,5 millones, no ha servido para poner fin a los atascos de la mañana en la Granja del Cabildo, que ha sido siempre el punto más conflictivo de la circulación en las horas punta, al confluir la bajada de los coches desde Arucas hacia la carretera del litoral, pese a que con ellos se ha tratado de animar a muchos coches a dirigirse hacia el distrito de Tamaraceite cuando se dirigen hacia el Sur, y de esta forma tratar de evitar que entren al ‘corazón’ de la capital.

Así es la IV Fase de la Circunvalación La Provincia

Los parones de vehículos se inician a diario en las horas punta de la mañana a la altura de la playa de Bañaderos y siguen hasta la Granja, se alargan luego al barrio de Tinocas (Arucas) y empieza a suavizarse en El Rincón.

Esto hace que un conductor del noroeste tarde el doble de tiempo de lo habitual para cubrir el trayecto hasta entrar por la puerta norte de la capital.

El proyecto ya acabado también penalizó a los miles de ciclistas que usan la carretera del litoral

decoration

Incluso, muchos coches que recurren al carril de servicios para las guaguas y la salida desde el campo de fútbol de Bañaderos (a la altura del campo de tiro) se encuentran también con el mismo tapón.

La megaobra no ha logrado aliviar este punto conflictivo de la circunvalación, sin que existan de momento alternativas.

Y todo ello, sin contar con una obra que sigue sin diseñarse para evitar la travesía de El Pagador (Moya) y San Andrés-Bañaderos (Arucas), a la espera de la redacción del planeamiento del Cabildo de Gran Canaria. Este es un tramo con cuatro semáforos, cuyo límite de velocidad está en 50 kilómetros por hora, y que ya ocasiona bien temprano las primeras retenciones para ir a Las Palmas. Los parones en los coches llegan a la bajada de los túneles de Silva, en el linde de Moya con Guía. Por este lugar circulan cada día unos 40.000 vehículos, y la obra tardará años en materializarse.

Este no es el único problema, ya que el nuevo nudo de conexiones con hasta ocho carriles en paralelo (en ambos sentidos de la circulación) en la subida hacia el casco de Arucas y el carretera de la costa ha causado un perjuicio para los ciclistas que se dirigen también hacia la capital, porque no pueden continuar por el tramo recién estrenado. Los deportistas se han quejado de que la obra no ayuda a los transportes alternativos al coche, como es su caso.

Pero no es el único problema, ya que el desvío de muchos coches hacia la subida a Arucas para desahogar la entrada por El Rincón y los túneles de Julio Luengo ha acentuado los problemas de tráfico en Tamaraceite, sobre todo en el desvío hacia la Universidad, un mal que nunca se ha podido remediar, pese que es conocido hace años.

La IV Fase de la Circunvalación ha supuesto una inversión de 125,4 millones de euros, de los cuales 46,5 millones corresponden al tramo de tres kilómetros que se estrenó el 4 de agosto. En 2016 se abrieron al tráfico los otros cuatro kilómetros, de Tamaraceite a la conexión con Arucas, con un coste de 78,9 millones. Y en el último tramo, se ha tratado de facilitar los distintos accesos a Arucas y a los barrios aledaños, para lo cual se han levantado varias estructuras, como un enlace junto al parque de bomberos, una pasarela peatonal, un paso elevado que une Trasmontaña con Cardones y una pérgola que distribuye los tráficos que se incorporan desde la GC-2 a la nueva vía. Queda pendiente ahora el acceso de dos carriles en cada sentido al casco (hasta la rotonda de la Cruz Roja), y que debería estar acabada antes de fin de año. Esta situación también influye entre quienes se dirigen a Firgas y Valleseco.

La totalidad de la circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria, que suma 30 kilómetros desde la entrada sur por Telde, con sus ramales hacia el interior de la ciudad, Tafira y ahora a Arucas, se empezó a construir en 1996. Y ha costado 455 millones de euros.

Un cuarto de hora


El 4 de agosto entraban en funcionamiento los últimos tres kilómetros de la GC-3, desde el enlace de Arucas hasta la conexión con la autovía del Norte por la costa. Los técnicos estimaban que en unos 14 minutos se puede recorrer la distancia desde Bañaderos a la potabilizadora de Jinámar, los dos extremos de la circunvalación. Sin embargo, esta previsión solo es posible fuera de las horas punta de la mañana, ya que es probable que ese tiempo sea inferior al que requiere para salir del atasco de la Granja. La circunvalación es una obra que se empezó a planificar hace más de 30 años para mejorar las comunicaciones por carretera con la periferia de la ciudad y los municipios del entorno. Sin embargo, sufre deficiencias difíciles de resolver como el citado, ni da facilidades a otros sistemas de transporte colectivos y alternativos. | J. B.

Compartir el artículo

stats