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Puerto

El Puerto de 2025

Los proyectos de la Autoridad Portuaria y las empresas para los próximos años trazan el mapa de un recinto con nuevas industrias y servicios

El Puerto de 2025

En el Puerto de Las Palmas, el inminente 2022 suena a tiempo pasado, casi remoto. Las dinámicas propias del negocio portuario hacen imprescindible la planificación a largo plazo de grandes proyectos e infraestructuras, por lo que administración y empresas suelen trabajar a varios ejercicios vista. El año 2025 está a la vuelta de la esquina en los muelles de La Luz y a su llegada, muchas de las propuestas que aún no pasan del papel ya se habrán convertido en realidad aportando nuevas industrias, servicios marítimos especializados y zonas verdes para la ciudad.

El Puerto de 2025

El DeLorean de este viaje al futuro próximo del Puerto de Las Palmas arranca su recorrido en el mismo lugar donde nació el Puerto en 1883, la dársena del actual muelle Sanapú, y concluirá en sus explanadas más recientes, las de La Esfinge. Entre un punto y otro, la Autoridad Portuaria de Las Palmas ejecuta en estos momentos varias obras marítimas y reordena los sectores de actividad, mientras el sector privado moderniza sus instalaciones e impulsa nuevos negocios como la acuicultura o la eólica marina.

El Puerto de 2025

El área de transición entre la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y su Puerto ha experimentado en la última década una intensa transformación que se verá culminada con los 25.000 metros cuadrados de zonas verdes que llenarán el espacio actualmente ocupado por las naves humanitarias. Los últimos flecos del proyecto, objeto de conversaciones entre la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento durante los últimos meses, quedarán cerrados este mismo mes, aunque su materialización, no previsible antes de 2025, dependerá del ritmo de construcción de las nuevas instalaciones del Programa Mundial de Alimentos y Cruz Roja que el consistorio ha de ejecutar en el entorno de la Zona Franca.

El centro de servicios a grandes yates de Rodritol en el muelle del Refugio podrá llegar antes. La Autoridad Portuaria acometerá a partir de 2022 el desvío de una línea de media tensión que atraviesa la parcela y sacará a licitación a comienzos de año los trabajos de dragado de la dársena para alcanzar cinco metros y medio de calado, lo que permitirá a la concesionaria del taller reparar naves que en la actualidad no pueden ser atendidas en Las Palmas de Gran Canaria.

Los megayates tendrán como vecinas a las embarcaciones de la Guardia Civil, que ocupará un edificio emblemático de nueva construcción en el lado naciente del Muelle Pesquero, frente al acuario Poema del Mar. El inmueble será uno de los iconos de la renovación de esta señera infraestructura portuaria, que recuperará su espíritu marinero con las instalaciones para pesca fresca -fábrica de hielo y zona de exposición- que ejecutará Frisu. El frente más cercano a la ciudad se completará con el edificio de la Corporación de Prácticos -tiene que trasladarse a medio plazo de su actual ubicación en Santa Catalina, donde se construirá la nueva terminal de cruceros- y las instalaciones de la mutua Asepeyo tras mudarse desde la avenida de las Petrolíferas.

También en la dársena interior, el Puerto ejecuta en estos momentos la renovación del pantalán de Fransari, que permitirá a Fred. Olsen Express concentrar sus operaciones interinsulares y peninsulares en un único lugar. Este cambio de ubicación liberará el valioso espacio que la naviera ocupa en la actualidad junto a Baleària en el muelle de Cambulloneros, donde la Autoridad Portuaria ejecutará obras de urbanización en los años venideros. Los primeros inquilinos de este otro muelle llegarán pronto: Remolcadores y Barcazas de Las Palmas, parte de la corporación marítima Boluda, ya ha obtenido concesión para construir la primera base de remolcadores del Puerto, y MH Bland ha solicitado suelo para un almacén de lubricantes.

Logística, viento y pulpos

La avenida de las Petrolíferas, arteria que recorre el Puerto desde la dársena interior hasta La Esfinge, ganará capacidad logística en los próximos años. Además de los proyectos que ejecutan empresas como Grupamar, Miller Logística o Pérez y cía, la Autoridad Portuaria espera sacar a concurso otra parcela de 8.900 metros cuadrados tras la mudanza de Asepeyo al Muelle Pesquero. Su destino, el sector de consolidación y desconsolidación de mercancías.

La dársena de África, que nace en el extremo nororiental de la avenida de las Petrolíferas, es el otro gran entorno de transformación de La Luz. Los Puertos de Las Palmas ejecutarán en los próximos ejercicios el alargue definitivo del muelle Nelson Mandela y continúan resolviendo las solicitudes de suelo para unas explanadas llamadas a representar los nuevos modelos de negocio portuario.

Apenas quedan dos parcelas disponibles en la zona, que ya ha sido escogida por Nueva Pescanova para instalar la primera granja de cultivos marinos del mundo dedicada al pulpo o el grupo Domingo Alonso para un almacén de vehículos, así como por la propia administración pública, que ubicará aquí las nuevas instalaciones fronterizas de control de mercancías. Además, en la dársena de África hay previsto un gran parque tecnológico para el sector de la eólica marina, aunque otras zonas, como el muelle Reina Sofía con un nuevo muelle adosado, también quedarán preparadas para atender la demanda de este sector emergente.

El recorrido por el futuro de La Luz concluye aquí, aunque las iniciativas públicas y privadas continúan en marcha. Para 2025, el Puerto de Las Palmas también habrá avanzado en la ampliación del Muelle Deportivo y la terminal de combustibles de Oryx, o en la modernización de la terminal de contenedores de Opcsa, así como en otros proyectos que ponen el contador de la máquina del tiempo incluso más allá, en el año 2030.

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