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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Adiós a Manuel Lezcano González, médico y político de Tafira

Fue edil de Las Palmas de Gran Canaria, Hijo Predilecto de la Isla y alcalde de Santa Brígida

Manuel Lezcano González, médico y político, cuando se convirtió en alcalde de Santa Brígida. Es el segundo, de izquierda a derecha. | PEDRO SOCORRO

Manuel Lezcano González, que falleció este miércoles a los 95 años de edad en Las Palmas de Gran Canaria, ha tenido una vida intensa y fructífera como médico, político, ecologista y, en definitiva, como persona. En su pequeña consulta de Tafira, en Las Palmas de Gran Canaria, este facultativo manifestó en varias ocasiones que «en la medicina, como en el amor, la edad no importa».

Lezcano González era viudo de Pilar Sosa Ortiz, la esposa con la que tuvo tres hijos: Pilar, Manuel y Mirian Lezcano Sosa.

El Cabildo de Gran Canaria le designó en 2006 hijo predilecto de la Isla, honor que compartió ese año con el economista Juan Arencibia Rocha y el músico Sindo Saavedra, este último a título póstumo.

Manuel Lezcano ha sido médico de varias generaciones, ya que la medicina era su dedicación principal y su pasión. Aún ejercía a sus 91 años de edad en su despacho de Tafira. Esta longevidad profesional de Lezcano le ha permitido convertirse en el galeno de cabecera de generaciones familiares enteras.

«No soy capaz de contar a cuantas generaciones he tratado, pero todos los días viene gente que me dice que son nietos de Fulano o hijas de Menganita», recordó en 2017, al tiempo que puso el ejemplo de que «hace unos ocho años, llegó a mi despacho una joven con un bebé en brazos, y me pidió que la reconociera. Mientras lo hacía, me dijo: ‘Don Manuel, usted asistió el parto de mi bisabuela en el que nació mi abuela’. En ese momento sólo pude hacer una reflexión rápida: caramba, mira que soy viejo».

Manuel Lezcano González acabó la carrera de Medicina en 1953, inspirado por su padre que también fue médico. Y desde esa fecha no ha dejado prácticamente de ejercerla. En Tafira Alta, hay una calle con su nombre, que es una vía transversal a la calle Doctor Vicente Navarro Marco.

Deshumanización

En diversas ocasiones durante su dilatada carrera, el galeno lamentó la deshumanización en su profesión, haciendo referencia a que sus compañeros mas jóvenes han dejado de poner el foco en la comunicación con el paciente. «Hoy lo que falta es explicar al enfermo qué tiene, y hacerlo bien. Muchas de las personas que acuden a mí porque no entienden o no se les ha explicado bien qué les ha pasado. Y eso pasa al uso del lenguaje médico», afirmó en 2017.

«La medicina está muy deshumanizada y al paciente no hay que considerarlo sólo un enfermo, sino un ser humano sensible. Muchas veces los médicos se centran en el ordenador, cuando deberían dedicarse a hacer preguntas al paciente. El enfermo no se ve entrevistado directamente, sino a través de aparatos y datos. Y esta persona se encuentra desorientada», concluyó.

Respecto a la política, cabe recordar que fue concejal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria entre los años 1974 y 1979, como también alcalde de Santa Brígida, tras encabezar la lista de candidatos del movimiento ciudadano Salvar Santa Brígida. Logró la alcaldía al alcanzar el acuerdo de formación de un cuatripartito con el Parido Popular (PP), el PSOE y Centro Democrático y Social (CSD). Al año renunció al cargo de alcalde. Algunos entendieron que «el desencanto» le empujó a renunciar a su acta de concejal, aunque alegó que lo hacía por motivos de salud.

Otra de sus pasiones era la naturaleza, en especial los árboles. Así, fue uno de los fundadores la Asociación por la defensa del Árbol y el Paisaje de Gran Canaria (Adapa), de la que era el presidente de honor. «Me subió la tensión cuando cortaron trece eucaliptos en Tafira. Con 25 me hubiera muerto», afirmó Manuel Lezcano en una entrevista realizada por LA PROVINCIA / DLP el 30 de junio de 2017, en la que se mostró como un gran defensor de los árboles y del paisaje de Gran Canaria.

«El paisaje se ha degradado, donde había plantas ahora hay viviendas. No digo que haya sido de una manera salvaje, pero se ha hecho. El que las mismas carreteras se hayan trazado por sitios diferentes a las antiguas, nos obliga a ver el culo de la ciudad. Esa carretera del norte, que era tan bonita, pues ahora sólo vemos la espalda de las viviendas. El paisaje se ha adulterado», opinó.

De otro lado, Manuel Lezcano fue presidente del Consejo de Administración de la Caja Insular de Ahorros. En julio de 2017, el médico nonagenario recibió un homenaje en el Real Club Náutico de Gran Canaria, rodeado por sus seres queridos y amigos. Muchos destacaron su entrega en la medicina, así como en la defensa de la naturaleza y de Tafira. También se destacó que la entrega de su padre como médico en el Hogar Familiar de Tafira marcaría a Manuel Lezcano González en su vocación como facultativo. Asimismo, fue socio del club de fútbol Villa de Santa Brígida. «Su sensibilidad respecto a las necesidades de los demás siempre estuvo presente», resaltaron sobre él.

Los restos mortales de Manuel Lezcano González serán incinerados hoy jueves, día 16 de diciembre, a partir de las 19.30 horas, en el tanatorio San Miguel, donde se encuentra la capilla ardiente.

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