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La Provincia - Diario de Las Palmas

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CRISIS DEL CORONAVIRUS

Las Palmas de Gran Canaria, el municipio de Canarias que más población pierde en pandemia

La ciudad pierde 2.548 vecinos, una tendencia que se repite en otras ciudades españolas - Gran Canaria en su conjunto baja, pero ganan Arucas, Teror o Ingenio

La capital, el municipio de las Islas que más población pierde en pandemia.

De la ciudad, al campo. Las Palmas de Gran Canaria es el municipio de las Islas que más población ha perdido en el primer año de pandemia. Un total de 2.548 vecinos abandonaron la capital a lo largo del año pasado, según los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al padrón continuo del 1 de enero de 2021. La capital pasa de 381.223 habitantes a comienzos de 2020 a 378.675 un año después. En cambio, municipios cercanos como Arucas, Ingenio o Teror ganan nuevos residentes, a pesar de que el saldo de la Isla en su conjunto es negativo -pasa de 852.688 a 855.521 habitantes-. Expertos inmobiliarios y también algunos ayuntamientos llevan un año avisando de esta tendencia: la gente busca espacios al aire libre fuera de las grandes ciudades. De hecho, esta misma dinámica se repite en capitales de provincia como Málaga o Palma.

La capital grancanaria rompe así la racha de tres años consecutivos creciendo y vuelve a bajar de la barrera de los 380.000 habitantes, una cifra que logró rebasar en 2020 después de seis años sin conseguirlo. La población del municipio más habitado de Canarias lleva una década de continuos vaivenes. Hace justo una década, en 2011, alcanzó su máximo histórico en cuanto a población se refiere, 383.343 habitantes; los coletazos del crack de la burbuja inmobiliaria de 2008 hicieron efecto y desde entonces la ciudad no ha vuelto siquiera a igualar tal cantidad de población.

La marcha de numerosos migrantes a raíz de la mala situación económica y el escaso crecimiento vegetativo de la población nativa estuvieron detrás de esta pérdida de población en la década pasada. Así hasta tocar fondo en 2017, año en el que 377.650 personas estaban empadronadas en Las Palmas de Gran Canaria. A partir de ese año, la ciudad tomó un impulso y desde entonces había tenido un crecimiento sostenido. Hasta justo antes de la pandemia, la ciudad llegó a sumar durante tres años consecutivos un promedio de casi 1.200 vecinos nuevos anuales. En parte, gracias a la creciente comunidad de italianos asentada en la capital.

Las únicas islas que crecen en población en el padrón de 2021 son Lanzarote, El Hierro y La Gomera

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El cero turístico y la crisis económica y sanitaria que ha provocado la pandemia ha roto esta tendencia. El aumento del índice de mortalidad, las trabas a la movilidad internacional, los ertes alargándose durante meses y la dificultad de hace un año para encontrar un puesto de trabajo llevaron a numerosas personas a regresar a sus países de origen. De hecho, los otros dos municipios que más población pierden en la Isla son Santa Lucía y San Bartolomé de Tirajana; con 1.069 y 331 habitantes menos respectivamente, ambos dependen del turismo.

La crisis sanitaria también ha influido en otro sentido en estas dinámicas demográficas. La necesidad de evitar las grandes aglomeraciones para sortear un posible contagio. El teletrabajo y la búsqueda de una vivienda lejos del bullicio de las ciudades han hecho que muchos hayan decidido abandonarlas, aspectos que han constatado en el último año tanto expertos inmobiliarios como alcaldes de localidades pequeñas. De hecho, tanto la Comunidad de Madrid como Cataluña -las dos autonomías con la población más urbana del Estado- han perdido población, en contra de lo que venía siendo habitual.

Precisamente, en Canarias los otros dos municipios que más población han perdido en pandemia -después de Las Palmas y Santa Lucía- han sido San Cristóbal de La Laguna seguido de Santa Cruz de Tenerife. Ambos tenían, según el padrón de 2021 publicado por el INE, 158.010 y 208.563 habitantes; por lo que respectivamente 901 y 631 residentes han abandonado estas dos ciudades en el transcurso de un año. Esta tendencia se ve también en otras capitales de provincia; Palma de Mallorca, por ejemplo, se dejó atrás a 3.221 vecinos, cuando Baleares en su conjunto sumó a 1.465 nuevos empadronados.

La capital lastra las buenas cifras que han cosechado los municipios de la comarca Norte

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¿A dónde han ido a parar estos vecinos? Más allá del exceso de mortalidad -que en Canarias ha sido el más bajo de toda España- y sin contar con aquellos que han regresado a sus respectivos países de origen, ha habido movimientos de población en positivo dentro del Archipiélago, a pesar de que en su conjunto ha perdido habitantes -de 2.175.952 residentes, las Islas han pasado a tener 2.172.944, tres mil menos-. Las únicas islas que han crecido, según los datos del INE, han sido Lanzarote, El Hierro y La Gomera; con 377, 151 y 56 nuevos habitantes respectivamente.

En Gran Canaria, la balanza en su conjunto ha sido negativa. La Isla ha perdido 2.833 residentes, al pasar de 852.688 a 855.521 habitantes. De los 21 municipios, ocho tienen ahora menos vecinos que antes de la pandemia; el resto crece. La capital lastra las buenas cifras que ha cosechado principalmente la comarca Norte

Arucas es el municipio de la Isla que más creció en el último padrón, al sumar 201 nuevos vecinos. Teror y Agaete, por ejemplo, registraron los mayores crecimientos poblacionales en más de una década. En el caso de la Villa Marina, que sumó 112 residentes a sus 12.522 habitantes en enero 2020, no lo hacía a este ritmo desde 2007; mientras, el pueblo marinero ganó 96 habitantes, una cifra que no registraba desde el padrón de 2005.

Lo cierto es que, ya desde el verano pasado, el alcalde de Valleseco, Dámaso Arencibia, señaló que el interés por mudarse al pueblo era creciente y que muchos vecinos de la zona que se habían ido a vivir a la capital estaban regresando. Finalmente, según el padrón, el municipio de medianías ha sumado a 27 residentes, un hito teniendo en cuenta la sangría poblacional de esta zona, puesto que no se registraba ningún tipo de dato positivo desde 2016, cuando la localidad ganó cinco vecinos.

La otra gran ciudad de la Isla, Telde, pierde solo 22 habitantes. En cambio, en el Sureste se ha producido una redistribución; mientras que Santa Lucía se ha dejado atrás a 1.069 vecinos, Ingenio y Agüimes han ganado 193 y 191, respectivamente.

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