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Puerto

La ampliación de La Esfinge y el Muelle Deportivo, los retos del Puerto de La Luz para el 2022

La Autoridad Portuaria elevará a Puertos del Estado el proyecto para añadir los 240 metros finales del muelle Nelson Mandela durante el primer trimestre

Vista del extremo sur del muelle Nelson Mandela del Puerto de Las Palmas, que será ampliado a partir de este año. | | LP/DLP

El año que arrancó ayer trae consigo un periodo de transformaciones en el Puerto de La Luz, que tiene previsto acometer obras clave para el desarrollo de sectores como la eólica marina o la náutica deportiva. El de 2021 será el año en el que la Autoridad Portuaria de Las Palmas comenzará a dar forma al último alargue del muelle Nelson Mandela, con lo que rematará la dársena de África, y pondrá en marcha el concurso para ampliar el Muelle Deportivo con el doble de amarres que hasta ahora y dotarlo de una nueva gestión a través de una concesionaria privada.

El proyecto para sumar 240 metros al muelle Nelson Mandela, que en la actualidad tiene una longitud de 1.087 metros, será elevado a Puertos del Estado a lo largo del primer trimestre para su aprobación definitiva, según avanza el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra. La Luz ha trabajado esta ampliación durante los últimos tiempos con el organismo rector del sistema portuario estatal y tiene reservados hasta 29 millones de euros para acometer la obra en los próximos años. Solo para este 2021, la administración prevé invertir 4,6 millones.

En tierra firme, pero sin salir de la dársena de África, la Autoridad Portuaria comenzará durante el primer semestre la licitación de las obras del nuevo punto de inspección fronteriza con un presupuesto de 8,5 millones de euros. El inmueble, que se levantará sobre una parcela de 13.692 metros cuadrados, permitirá al Puerto adaptar el control sanitario y no sanitario de mercancías de frontera al incremento del tráfico que ha experimentado el recinto de la capital grancanaria en las más de dos décadas que han transcurrido desde la apertura de las instalaciones actuales.

El nuevo PIF tendrá entre sus vecinos más cercanos en la dársena de África al silo de vehículos que promueve La Luz Autoport Terminal. La construcción del almacén, que tendrá capacidad para unos 6.000 automóviles en seis plantas sobre una parcela de 20.400 metros cuadrados y cuenta con una inversión de trece millones de euros, arrancará previsiblemente a lo largo de este mismo mes. Su estructura modular, similar a la del aparcamiento de las Oficinas Municipales de Las Palmas de Gran Canaria, se verá rematada con una instalación fotovoltaica de un megavatio. Además de congregar en un solo espacio la mayor parte de los automóviles nuevos que en la actualidad se reparten por distintas campas en la geografía insular, la autoterminal ofrecerá servicios de inspección previa a la entrega y contará con un pequeño taller de chapa.

Este año también ha de ser el de la consolidación del Puerto de Las Palmas como base para la industria eólica marina. Poco antes de Nochebuena, la Autoridad Portuaria dio comienzo al trámite de competencia de proyectos para el centro de reparación de buques y elementos offshore de energías renovables que quiere construir la empresa IRM Base Canary Islands, vinculada a Álvaro Garaygordóbil, de Zamakona Yards. La firma quiere convertir 78.719 metros cuadrados de terreno en los muelles interiores de la dársena de África, así como otros 5.900 de lámina de agua, en un parque tecnológico que congregue a proveedores internacionales del sector o talleres especializados locales e incorpore un centro de formación.

La última pieza en la consolidación de la dársena de África es la granja de cultivos marinos que Nueva Pescanova quiere instalar en la trasera de la terminal de Naviera Armas. La primera explotación comercial dedicada a la cría en cautividad del pulpo, desvelada en junio, es la mayor inversión privada en la historia de La Luz, con un presupuesto de alrededor de 60 millones de euros, y producirá 3.000 toneladas brutas del cefalópodo, unas 2.400 de género listo para la distribución, según avanzó este periódico a comienzos de noviembre. Estas instalaciones pioneras darán trabajo a unas 450 personas entre puestos directos e indirectos.

Este será «uno de los años más importantes en la fisonomía del Puerto», en palabras de Ibarra. En la dársena interior, las principales transformaciones se darán en el eje entre el Muelle Grande y el muelle Santa Catalina. Este mismo mes arrancan las catas para retirar unas canalizaciones de media tensión que impiden a Rodritol comenzar las obras del taller de megayates del Refugio, que tendrá como vecina en el Muelle Pesquero a la Guardia Civil. Las obras para el nuevo edificio del Instituto Armado acaban de ser adjudicadas a la constructora Comsa, que las ejecutará durante este 2022.

Las obras para transformar el pantalán de Cory en un muelle completo avanzan a buen ritmo y podrán estar completadas durante este ejercicio, lo que abrirá las puertas a la gran reordenación de tráficos que tiene pendiente La Luz. La Autoridad Portuaria trasladará hasta esta zona las operativas con Huelva de Fred. Olsen y Baleària que en la actualidad tienen lugar en el muelle de Cambulloneros. En este último, la filial de la corporación marítima Boluda dedicada a los servicios portuarios de remolque instalará la primera base fija para remolcadores del Puerto.

En Santa Catalina también habrá cambios. En noviembre, la Autoridad Portuaria seleccionó a Global Ports Canary Islands como nueva gestora de las terminales de cruceros de la provincia durante las próximas décadas. La compañía, que se ha comprometido a captar nuevas escalas para las Islas, construirá un nuevo edificio en la zona sur del muelle que conectará directamente con los buques a través de un sistema de pasarelas.

Un concurso crucial

Si el principal concurso de 2021 en el Puerto de Las Palmas fue el de la terminal de cruceros, la adjudicación más relevante prevista para 2022 será la del Muelle Deportivo. La administración portuaria lleva años planeando la ampliación de la dársena de embarcaciones menores y un cambio en el modelo de gestión, a través de una empresa concesionaria que también se haga cargo de los trabajos para construir los nuevos diques y amarres. Los pliegos para este procedimiento están siendo trabajados de forma minuciosa, ya que es necesario buscar nuevas ubicaciones para dotaciones como la escuela de vela, por lo que no verán la luz hasta el segundo semestre del año, de acuerdo con Luis Ibarra. | J.C.G.

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