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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Cuenta atrás para el nuevo muelle Reina Sofía tras la construcción del muro de abrigo

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Obras de ampliación del muelle Reina Sofía Andrés Cruz

Los trabajos de ampliación del muelle Reina Sofía se acercan a su recta final. El principal dique de abrigo del Puerto de Las Palmas, en obras desde el verano de 2019 para ganar 400 metros, ya tiene prácticamente completos sus elementos estructurales, que quedarán concluidos entre este mes y febrero, y solo resta la colocación de los equipamientos y servicios que requiere el muelle. Su puesta en servicio, una vez finalizado el alargue, está prevista para este verano.

Las obras para levantar el nuevo Reina Sofía, ejecutadas por la constructora SATO, no concluyen ni con la puesta del sol. Unos potentes focos iluminan la punta sur del Reina Sofía al caer la tarde mientras los operarios continúan ejecutando el espaldón que evita el embate de las olas. Esta fase, imprescindible para garantizar la seguridad en la cara interior del muelle, finalizará este mismo mes, según apuntan fuentes oficiales de la Autoridad Portuaria de Las Palmas

Al mismo tiempo que concluye la obra del muro que separa el muelle de las aguas exteriores, avanza la de la superestructura. Las piezas que se sitúan sobre los cajones están siendo colocadas a medida que avanza el espaldón -las obras marítimas son muy lineales y no puede iniciarse una fase sin haber concluido la anterior- por lo que su instalación concluirá durante el mes de febrero. 

Farolas, tuberías y bolardos

La colocación de la superestructura marcará el final de los trabajos estructurales del muelle, que arrancaron con la construcción de los cajones -los mayores ejecutados hasta el momento en el Puerto de Las Palmas- y su posterior colocación sobre la banqueta del lecho marino. Será a partir de entonces cuando dé comienzo la instalación de los servicios, como las canalizaciones de agua o el sistema de alumbrado, y de los elementos de servicio, como los bolardos donde quedan amarrados los barcos o las defensas que evitan su choque contra el cantil del muelle

Los primeros barcos que queden amarrados a sus 400 metros llegarán en verano. Con la puesta en servicio del alargue concluirá la obra marítima de mayor relevancia en el Puerto de Las Palmas en los últimos cinco años, tanto por su montante –casi 27 millones de euros entre el importe de adjudicación y un modificado autorizado por el consejo de administración de la Autoridad Portuaria en 2021– como por su utilidad para el Puerto. Aunque no supone una gran incorporación de línea de atraque en un puerto que tiene casi 18 kilómetros de muelles, sí genera un abrigo extra en las dos dársenas principales, la exterior y la interior, imprescindible para varios proyectos de futuro de La Luz.

Por un lado, el nuevo Reina Sofía reduce las horas improductivas en el muelle Cristóbal Colón, donde atracan los portacontenedores de mayor capacidad que operan en la terminal Opcsa. El Puerto firmó un acuerdo el año pasado con su propietaria, la naviera MSC, para incorporar grúas más modernas y de mayor capacidad, para atender megabuques.

Por otro, el alargue pacifica las aguas en la dársena interior, sobre todo en la zona del Muelle Deportivo. La ampliación de la dársena de embarcaciones menores se encuentra entre los objetivos de la Autoridad Portuaria de Las Palmas para este 2022, año en el que espera iniciar el concurso para adjudicar las obras y la gestión de la nueva marina durante las próximas décadas. Sin el abrigo del Reina Sofía, el montante de las obras se elevaría tanto que las haría inviables. 

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