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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Puerto

Óscar Bergasa: «Hay que aprovechar más el mar, pero no de forma irracional»

El presidente de la Asociación Marítima Canaria pide vigilar la expansión del Puerto para preservar el ecosistema marino

Óscar Bergasa, presidente de la Asociación Marítima Canaria (AMACA), durante la entrevista en ‘Conversaciones Francas'.

Óscar Bergasa López, CEO de ‘Elittoral’, empresa que se dedica a preservar y muestrear el estado de nuestro litoral, y presidente de AMACA (Asociación Marítima Canaria), hace un llamamiento a la Autoridad Portuaria, la Zona Franca y a la sociedad grancanaria en general para «aprovechar más el mar», pero «lo que no tenemos que hacer es aprovecharlo de manera irracional». 

En una entrevista para la serie ‘Conversaciones Francas’, iniciativa impulsada por el Consorcio de la Zona Franca de Gran Canaria (ZFGC), el licenciado en Ciencias del Mar y titulado en Ingeniería Técnica en Química Industrial por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Máster de Ingeniería de Puertos y Costas analiza el estado de la economía azul, las especies invasoras en el Puerto y la sostenibilidad medioambiental, entre otros asuntos.

Con su consultora trata de conocer y comprender mejor el mar gracias a su consultora especializada en el medio costero y marino, un trabajo totalmente condicionado por los efectos nocivos por la intervención humana, pero también por la propia acción de la naturaleza. De hecho, el punto de inflexión de su dilatada andadura se produce en el año 2005, con la aparición en Canarias de la tormenta tropical ‘Delta’ y los numerosos estragos que provocó. «Ahí nos pusimos, por primera vez, manos a la obra para minimizar esos efectos adversos en las instalaciones e infraestructuras portuarias».

«Estamos logrando un ecosistema marino saludable en nuestras aguas portuarias»

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La actividad humana también es foco de deterioro del medio acuático. En este sentido Bergasa cita la actividad turística, la pesca o la misma expansión de los puertos, que «debe ser mirado con los ojos de la vigilancia y del estudio para garantizar la preservación de estos ecosistemas».

La Asociación Marítima Canaria contaba con solo dos personas en el 2010, pero «desde muy pronto fuimos conscientes de la necesidad de ampliar el equipo e integrar a distintos especialistas a través de nuestra sociedad», destaca. «En principio el proyecto avanzó pero poco después quedó en stand by hasta hoy». Aunque admite no ser el ideólogo, Bergasa se muestra optimista en reactivarla «en su justa proporción a partir de ahora». 

Y ahí «está el objetivo de lograr la internacionalización de la asociación. La clave del éxito está en no perder los vínculos con la innovación y teniendo al continente africano y a Latinoamérica en nuestras miras como un más que interesante ámbito de negocio», añade.

Aclara que AMACA no pretende ser un centro de negocios o una nueva patronal tradicional portuaria. «De hecho, la sinergia de AMACA con el Clúster Marítimo de Canarias es magnífica y para nada genera escenarios disruptivos». Acentúa Bergasa que la atmósfera actual es ideal para abordar la reactivación de AMACA, debido a los nuevos modelos productivos y al impulso de las energías renovables que, «unido a nuestra madurez, la situación se hace ahora más propicia que nunca. Tanto en el sector del agua como en el portuario hay un nicho muy atractivo para introducirnos en esta senda».

Piensa que la Zona Franca tiene muchas posibilidades a potenciar y dinamizar

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Considera que el hecho de que la Zona Franca abra vías de colaboración con AMACA «es muy positivo», afirma, «por medio del intercambio de conocimiento». Piensa que una Zona Franca es instrumento con muchas posibilidades a potenciar y dinamizar, como alternativa buena de logística o de centro tecnológico para empresas del ámbito de la I+D+i.

La ULPGC, precursora

Recuerda Bergasa que «hace 25 años apenas se hablaba de cambio climático y nosotros, desde la ULPGC, sí que fuimos precursores en dar una respuesta comprometida a las materias de sostenibilidad medioambiental».

En este sentido, desvela que todas las autoridades portuarias europeas emplean la vigilancia visual para detectar incidentes, como recorrer los espacios portuarios y marinos con embarcaciones o por avisos que se dan advirtiendo de un derrame, contaminación o accidente, «pero nosotros, además de ello, hacemos uso del dron, la inteligencia artificial y otras tecnologías dando soluciones de manera rápida y certera». Reafirma la necesidad de evitar la huella de carbono en el uso de las tecnologías en las instalaciones portuarias, «porque eso ya es pasado».

Especies invasoras

Una de las amenazas para nuestro ecosistema marino es la presencia de especies invasoras que pueden afectar a las endémicas de nuestro Archipiélago. Sobre ello, Bergasa reflexiona apuntando que «el aumento del tráfico portuario incrementa el riesgo de la detección de especies provenientes de otros mares que, unido al calentamiento global, agudiza más esta amenaza».

En este aspecto, la Autoridad Portuaria de Las Palmas se puso en marcha, hace más de siete años, impulsando una vigilancia activa permanente. Reconoce Bergasa la imposibilidad de frenar el tráfico marítimo «por lo que la solución es la atención constante y actuar tanto de manera preventiva como reactiva. Por fortuna, para paliar y minimizar este fenómeno ya tenemos protocolos de intervención muy concretos».

La monitorización es clave para garantizar un ecosistema marino saludable «y eso lo estamos consiguiendo en nuestras aguas portuarias, aunque es carísimo... Por suerte, con el apoyo de los equipos de investigadores estamos facilitando soluciones efectivas a estos supuestos, ya no solamente en nuestros puertos sino también en los de otros países», concluye.

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