PUERTO

Urbanismo asegura que Sotavento carece de licencia para ser discoteca

Doreste afirma que «siempre se le denegó» el permiso al club y que hay en marcha un expediente para cerrarlo

Centro Comercial Sotavento

Centro Comercial Sotavento / ANDRES CRUZ

El Sotavento Club Premiun carece de licencia para ser discoteca. Así lo ha asegurado este martes el concejal de Urbanismo Javier Doreste, quien justificó que el local continúe abierto pese a la falta de un título habilitante porque el asunto «está judicializado» y debido a los «continuos recursos» para dilatar la clausura presentados por parte del gerente de la terraza.

El edil respaldó la decisión de la Autoridad Portuaria de no renovar la concesión de la explotación del centro comercial, porque «no se están cumpliendo los usos permitidos», y resaltó que el Ayuntamiento mantiene abierto un expediente, desde hace años, para cerrar la discoteca, porque «no tiene permiso» para ello.

Tras el contencioso entre la discoteca y el Ayuntamiento, a raíz de varias órdenes de cierre, la primera de las cuales se dictó el 15 de diciembre de 2015, Urbanismo pidió en 2016 al empresario Antonio Márquez que presentara un plan para legalizar el local «bien como discoteca, como terraza con música o como quisiera, una vez resueltos los problemas de seguridad» que motivaron la clausura y tras presentar el empresario nocturno una declaración responsable, indicó el concejal. «Una vez que arreglaron los problemas de seguridad, el motivo por el que se decretó el cierre decayó y quedó el expediente» relacionado con la falta de licencia de discoteca.

«El plan que presentaron», añadió, «nunca fue aceptado por el Ayuntamiento. La declaración de responsabilidad no fue validada» y se inició un expediente para su cierre.

Recursos

«Pero han recurrido para retrasar todo lo posible la decisión municipal de cerrar. No tiene licencia de apertura como discoteca y siempre se le denegó. Sigue abierta porque el asunto está judicializado».

La discoteca, subrayó, «tiene en estos momentos varios expedientes abiertos por ruidos y otras causas, «de los que se ha dado cuenta a la Autoridad Portuaria».

El área de Edificación y Actividades mantiene abierto también, añadió, otro expediente al centro comercial por cuestiones que no se ajustan a la legalidad, como la «falta de accesibilidad» para personas con movilidad reducida, cuya resolución está «pendiente de los tribunales».

Fue la Autoridad Portuaria la que primero intervino contra el centro comercial Sotavento a finales del verano de 2015, cuando dictó una orden de cerrar los accesos al Muelle Deportivo durante los fines de semana debido a las peleas y los numerosos problemas en materia de seguridad. 

La orden no llegó a hacerse efectiva porque los empresarios del centro se comprometieron a aumentar la seguridad y tanto el alcalde Augusto Hidalgo como la Delegación del Gobierno garantizaron la presencia de mayores efectivos policiales.

Sin embargo, el empresario nocturno José Juan Castellano denunció al Sotavento Club ese mismo verano por carecer del permiso necesario para funcionar como discoteca, incumplir la normativa de ruidos y superar el aforo. El Ayuntamiento llegó a defender en agosto de 2015 la «legalidad» de la licencia.

Pero la denuncia de Castellano dio lugar a una inspección municipal que tuvo como consecuencia el cierre del centro comercial durante 20 días.

El 28 de septiembre de 2015, el Ayuntamiento ordenó el cierre del centro, que se precintó varios días más tarde, el 4 de octubre. No obstante, el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con los empresarios del centro comercial para permitir la reapertura, pese a contar con el respaldo judicial a la medida, si estos se comprometían a presentar una declaración responsable y realizar las obras de seguridad preceptivas.

Tres órdenes de cierre

Pero los problemas continuaron con la terraza-discoteca de Márquez, que según los técnicos municipales no se ajustaban a los permisos concedidos y el 15 de diciembre de 2015 la directora general de Edificación y Actividades dictó una orden de clausura de la actividad de los locales 10,11, 12 y 13 (Sotavento Club).

Esta orden quedó en suspenso de manera provisional el 5 de enero, hasta que Edificación y Actividades revocó el 21 de marzo de 2016 la suspensión y ordenó la paralización voluntaria, pero Márquez recurrió a los tribunales y un auto del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número cuatro dejó sin efecto la medida.

El Ayuntamiento ordenó por tercera vez el cierre de la discoteca el 21 de abril de 2016, pero la juez del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 volvió a paralizar la orden y Urbanismo emitió una resolución anulando el decreto.

Este periódico intentó, sin éxito, conocer la versión del empresario Antonio Márquez sobre la decisión de la Autoridad Portuaria de no renovar el permiso administrativo para renovar la actual concesionaria, Explotaciones Sotavento, la autorización para gestionar el espacio. La empresaria Ana Suárez ha dejado de estar al frente de la concesión, que ha pasado a manos de una empresa relacionada con Antonio Márquez, según aseguraron fuentes de la Autoridad Portuaria.

Suscríbete para seguir leyendo