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La Provincia - Diario de Las Palmas

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MOVILIDAD

Guaguas impulsa la compra de su primer vehículo que funciona con hidrógeno

Cuesta 675.000 euros y será financiado con fondos europeos v La compañía adquirirá también otras cuatro unidades eléctricas de 12 metros

Guagua de hidrógeno La Provincia

Guaguas Municipales se suma a la descarbonización del transporte y a la apuesta por las energías limpias con el inicio del proceso de compra de la primera guagua eléctrica que funcionará con bomba de hidrógeno verde en Las Palmas de Gran Canaria.

Financiada por la Unión Europea, con fondos Next Generation, la adquisición de este vehículo supone iniciar la senda de un transporte público sin emisión de gases ni ruidos. El vapor de agua será su única emisión.

La compra de la guagua eléctrica propulsada con pila de hidrógeno, de 12 metros de largo, sale a licitación por un precio inicial de 675.000 euros, conjuntamente con otras cuatro unidades eléctricas alimentadas con combustibles fósiles, también de 12 metros, que costarán 2,3 millones.

Rozarán los tres millones entre las cinco, que la ciudad adquirirá en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Esta actuación forma parte de la estrategia que la Concejalía de Movilidad, que dirige José Eduardo Ramírez, pondrá en marcha con los 12 millones que ha obtenido de los fondos Next Generation para fomentar la movilidad sostenible.

La compañía que gane el contrato tendrá once meses para entregar la guagua de hidrógeno que, según Eduardo García, director de mantenimiento de Guaguas Municipales, presenta la ventaja, frente a las eléctricas convencionales, de tener un menor tiempo de recarga (diez minutos frente a las 4-5 horas de una batería convencional) para conseguir una autonomía que le permitirá recorrer entre 500 y 600 kilómetros.

Las compañías de transporte público de Madrid y Barcelona introdujeron hace unos meses sus primeros autobuses con pila de hidrógeno, que en estos momentos están en periodo de prueba.

El motor eléctrico de la guagua es propulsado por la pila de hidrógeno, en la que se desarrolla un proceso llamado electrolisis, cuando el que el oxígeno, aspirado del exterior, se mezcla con el hidrógeno, que almacena la guagua en depósitos, generando energía eléctrica y vapor de agua.

El funcionamiento del motor es totalmente silencioso y todo el proceso es ecológico porque el hidrógeno se obtendrá a través de energía eólica o fotovoltáica, mareomotriz o salto de agua.

En principio, está previsto que las primeras hidrogeneras de Gran Canaria se instalen en el Puerto de La Luz y en Juan Grande.

Eduardo García subraya que el hidrógeno «va a marcar un antes y un después en el transporte, no sólo porque Europa está apostando a nivel político por este combustible limpio sino porque a nivel técnico, con menos peso o menos batería, tendremos más autonomía. El hidrógeno se repostará como el diesel o la gasolina. La única diferencia radica en que el hidrógeno no produce ningún tipo de emisión contaminante».

En palabras de García, el uso del hidrógeno está tardando tanto en generalizarse porque la forma de obtenerlo hasta ahora es muy cara y contaminante.

«Para descomponer las moléculas de hidrógeno del agua hay que producir electricidad y hasta ahora se obtenía quemando combustibles fósiles. No tiene sentido quemar combustibles fósiles para obtener el llamado hidrógeno negro. Lo que nosotros vamos a usar es el hidrógeno verde, el que se obtiene a través de energías renovables», subraya.

Explica que la única diferencia entre una batería de hidrógeno y las que se usan ahora es que «en lugar de ser de litio y cadmio, iones de litio o plomo, esta lleva un ánodo y un cátodo y lo que tenemos que reponer es hidrógeno». Tanto la pila de hidrógeno como los acumuladores y los depósitos de hidrógeno irán en el techo «montados en bastidores».

Según el pliego, «todos los componentes principales del sistema de hidrógeno estarán ubicados en el techo» de la guagua, «garantizando una completa separación entre esta zona y el compartimento de pasajeros». Todos estos elementos llevarán «cubiertas de protección desmontables y contarán elementos de amarre o suspensión que permitan su desplazamiento o desmontaje con una grúa desde el exterior».

Eduardo García señala que la guagua deberá ser sometida a un periodo de prueba cuando llegue a la ciudad, de la misma manera que se hizo en su momento con el único vehículo eléctrico con el que cuenta la flota. «La meteremos en diferentes condiciones para ver donde sale más rentable que funcione», afirma el técnico de la empresa pública, quien añade que «no debería haber mayor problema.

El único problema con los vehículos eléctricos», sean de combustibles fósiles como los que se nutren de hidrógeno es «a nivel tecnológico, porque su software se tiene que configurar y adaptar a tus necesidades, de la misma manera que haces con un ordenador». La mayor desventaja de las guaguas de hidrógeno es su precio, que cuesta casi tres veces más que una convencional.

«Seguramente tendremos que ir incorporándolas a la flota, en primer lugar por el medio ambiente. Iremos a vehículos que eliminarán la emisión de gases y la contaminación acústica. Es la dirección hacia donde tenemos que ir si no queremos cargarnos el planeta».

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