Hoya de la Plata estrena un mural participativo que ensalza sus tradiciones y patrimonio natural

Daniel Rodríguez y Bárbara de Mesas, bajo el proyecto de Ecoáreas, recuperan un espacio único en el barrio en la calle El Tiburón

Hoya de la Plata estrena un nuevo mural participativo hecho por y para los vecinos, que trata de recuperar un espacio emblemático en la calle El Tiburón para ensalzar las costumbres del barrio y concienciar sobre el medioambiente. Obra de Daniel Rodríguez y Bárbara de Mesas, se enmarca en el proyecto Ecoáreas.

"Los barrios están plagados de historias que contar". Así de tajante se muestra Bárbara de Mesas, que junto a Daniel Rodríguez, han diseñado el nuevo mural que luce ya en un tramo de escaleras de la calle El Tiburón en Hoya de la Plata. Con él quieren precisamente reforzar la identidad de esta población del cono sur de Las Palmas de Gran Canaria, históricamente barrio marinero de familias humildes y viviendas de autoconstrucción, que tiene algo que mostrar de sí mismo en prácticamente cada rincón. Una iniciativa que se enmarca bajo el paraguas del proyecto Ecoáreas, Mar de Todos, y en el que participaron numerosos actores, desde los propios vecinos a estudiantes del CIFP San Cristóbal, entre otros.

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente del pasado 5 de junio, desde Ecoáreas han querido llevar a cabo una de las acciones que se han puesto sobre la mesa en los mapeos colaborativos que han realizado en los últimos meses, en los que han detectado problemas, necesidades, potencialidades y bellezas del ámbito de actuación: San Cristóbal-Hoya de la Plata-La Laja. Para este diagnóstico han tenido en cuenta cuatro aspectos diferentes -el medioambiental, el socioeconómico, el turístico y el de gestión-, en varias mesas técnicas de trabajo con distintos actores y colectivos.

Bárbara de Mesas y Daniel Rodríguez, coautores del mural de Hoya de la Plata

Bárbara de Mesas y Daniel Rodríguez, coautores del mural de Hoya de la Plata / ANDRES CRUZ

El espacio que ha sido rehabilitado con este mural de vivos colores es un rincón muy especial, ya que hacía las veces de "plaza del barrio", en la que se celebraban las fiestas y otros actos populares. Según Daniel Rodríguez, era "más que necesario recuperarlo". Desde ahora, la gente que suba las escaleras se encontrará con una estampa muy propia de Hoya de la Plata, con la marea subiendo por los escalones al mismo ritmo que la propia persona, hasta llegar a la orilla de una playa, en cuyo uno de sus laterales se encuentran amarradas dos barcas con dos nombres muy conocidos por la comunidad: Cuco y Nena.

Una anécdota con una de las letras muestra el toque único que tienen las obras colaborativas

Cuco fue un ilustre pescador, muy conocido entre las gentes de Hoya de la Plata, quienes decidieron bautizar una de las barcas con su nombre, y la otra con el de su hija mayor. Y es que este hombre le ponía el nombre de sus vástagos a cada una de sus embarcaciones, pero nunca tuvo una con el suyo propio. "Somos los autores, sí, pero al entrar en un espacio que forma parte de los vecinos, la obra deja de pertenecerte", comenta Daniel. Tanto él como su compañera de creación coinciden en que, aunque es un reto coordinar a todas las personas que participaron, es "muy enriquecedor" porque dan nuevas visiones que quizás no habían logrado ver hasta ese momento.

En el proceso también hubo tiempo para anécdotas como la ya famosa en el barrio "a", que uno de los vecinos pintó al revés, y que mantuvieron porque precisamente muestra ese toque tan único que tienen los murales participativos. Explica Bárbara que, en el dibujo sobre la pared que habían hecho tanto ella como Daniel, estaban dispuestos los colores que se tenían que usar y el lugar en el que iban, pero que este vecino, en lugar de pintar de rojo el interior de la letra, lo que hizo fue pintar el agujero interno de la "a", de tal manera que esta quedó al revés del resto. "Me gustó mucho porque es una huella y decidimos dejarla tal cual", indica la joven coautora.

Esta acción artística es una de las dos iniciativas que Ecoáreas ha puesto en marcha de entre las varias que plasmaron los residentes de San Cristóbal, Hoya de la Plata y La Laja. La otra fue una actividad piloto en el barrio marinero que se llamó Muestra de saberes del mar, hacia un turismo marinero, y en la que también se involucró el área de Sostenibilidad Ambiental del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. 

La realización del mural vino acompañado, además, de una recogida de residuos por el barrio en la que participaron muchas personas. De hecho, para la facilitadora técnica del proyecto Ecoáreas, Lorena Naranjo, «lo más importante ha sido la participación de todos los actores que tomaron parte de la iniciativa». Vinieron estudiantes del CIFP San Cristóbal, miembros del cuerpo docente, vecinos de otros barrios cercanos. Todos en conjunto fueron capaces de compartir buenos momentos en los que quisieron ensalzar el vínculo que tiene Hoya de la Plata con el mar. 

«Se deben hacer más iniciativas participativas como esta, son únicas», afirma Rodríguez

Precisamente por el éxito de esta actividad, Daniel Rodríguez no duda en afirmar que se deben impulsar «más murales participativos porque es una experiencia única, la gente los vive con mucha intensidad». De la misma opinión es su compañera. Bárbara destaca que cada barrio tiene muchos secretos escondidos en el imaginario colectivo que no se terminan contando, pero que son muy interesantes. En Hoya de la Plata, por ejemplo, ya nadie olvidará a sus dos ilustres vecinos, Cuco y Nena, ni tampoco el valor del trabajo en equipo. 

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