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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El arte purificador de San Juan

Miles de personas disfrutan en la playa de Las Canteras de una noche mágica y un día festivo sin restricciones sanitarias tras dos años de pandemia

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Ambiente de la Playa de Las Canteras el día de San Juan Andrés Cruz

Quemar palo santo, echar unas flores al agua, escribir mensajes con los malos augurios del año o, simplemente, reunirse con los más allegados. En la noche de San Juan hay muchos tipos de rituales y artes purificadoras. Todas ellas volvieron a repetirse en Las Canteras tras dos años con restricciones. Así, miles de personas disfrutaron nuevamente de la mágica noche y del día festivo en la playa con amigos y familia.

«Estaba la playa que no se podía casi andar», reconoce María Teresa Ortega mientras termina de colocar la silla plegable en la arena y su pareja, Manuel Ojeda, se propone a enterrar la sombrilla en la arena. «Anoche estuvimos viendo aquí los fuegos y ahora vamos a aprovechar para estar un rato en la playa al sol», afirma ella. Ya sin restricciones por la crisis sanitaria, miles de personas aprovecharon este 24 de junio, ya sea por la noche o por el día, para disfrutar de Las Canteras por San Juan.

«Toda la playa olía a palo santo», señala Sonsoles León Martín, quien acudió a Las Canteras la pasada noche del 23 al 24 de junio para volver a reunirse con sus amigos tras dos años sin poder hacerlo. El palo santo es una especie de árbol originaria de Sudamérica cuya madera resinosa es utilizada por culturas como la quechua o la aimara con fines terapéuticos. «En esta ocasión nosotros también lo encendimos», resalta esta vecina de la capital grancanaria. Y es que el arte purificador de San Juan reina en fechas como esta.

Un picoteo, un par de cervezas y una buena compañía bastan para tener la velada perfecta. Eso es lo que vivieron las miles de personas que abarrotaron la playa. «Para mí es una noche especial», explica Sonsoles; «hace años», recuerda, falleció un familiar un 20 de junio, «le dedicamos la noche de San Juan a modo de homenaje», desde entonces aquello ha seguido como una tradición que ha conseguido transmitir a su grupo de amistades.

«Llegamos sobre las 10 y me asusté, no cabía ni un alfiler y nos costó encontrar hueco», apunta Cristina

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«Lo vivimos con ilusión», resalta. Llevaban desde 2019 sin poder reunirse por San Juan y no era para menos. Al final, este es un símbolo más de que, poco a poco, la vida vuelve a la vieja normalidad que quedó interrumpida aquel fatídico marzo de 2020. «Sin follones» y «tranquilitos», disfrutaron al calor de la buena compañía y de las velas que, como ya es tradición encienden para quemar lo malo y dar así paso a lo bueno. «Esta vez yo no lo hice, preferí purificar y cargar las energías de las piedras que tengo de amuletos».

Quien sí quemó los malos augurios que llevaba arrastrando durante estos últimos años fue David Batista. «Te deshaces de todo eso que te molesta para ver si así empiezas un nuevo ciclo», señala este vecino de la capital. La noche de San Juan acudió con ocho amigos a Las Canteras a disfrutar con un picoteo a base de empanadas, tortilla y tarta de Santiago.

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Fuegos de San Juan La Canteras Juan Castro

«Fue un poco lo que hemos hecho todos los años», indica. Llegaron a eso de las ocho y media y «aún había claros y se podía estar bien». A partir de ahí, a medida que se acercaba la medianoche, la arena fue llenándose hasta no caber ni un solo alfiler. A eso de las 12, el primer estruendo rompió el cielo y comenzó así la traca de voladores y fuegos artificiales desde La Puntilla. Algo que no ocurría desde hacía tres años. De hecho, en esta ocasión no sabían ni a donde mirar. A sus espaldas, el Ayuntamiento decidió tirar por primera vez parte de la pirotecnia desde Los Muellitos -junto al Auditorio- con la intención de aligerar la avalancha de público que se esperaba en Las Canteras.

Sardinillas en lata

Una previsión que se cumplió con creces. Y tras los fuegos, tocó darse un baño revitalizante. «El agua estaba fría», indica Batista, para que engañar, «dentro se estaba bien pero al salir, ¡Qué fría!». A su alrededor, decenas de flores blancas y restos de frutas flotando sobre el mar, una práctica que también forma parte de ese arte purificador de San Juan.

Quien no quiso darse un margullo fue Cristina Saavedra, «mejor desde la distancia, que con el frío como que no». «Llegamos sobre las 10 y me asusté», indica, «no cabía ni un alfiler y nos costó encontrar hueco». La playa estaba impracticable, pero eso no fue excusa para que pudiera ella y sus amigas juntarse con otros conocidos para pasar una buena noche. «Ya en la guagua fue una locura, íbamos como sardinillas en lata y escuchabas a la gente decir que por fin podían volver a reunirse en San Juan», explica.

Cristina llevaba siete años sin vivir San Juan en la Isla. A la pandemia se le une el hecho de haber estudiado fuera. «Noté la diferencia a cuando iba con 17 años», ríe, «lo viví ahora más tranquila». Bastaron un par de cervezas y unas papitas fritas. A su alrededor, grupo de pibes y pibas quinceañeros en, probablemente, su primer San Juan sin adultos, y familias con niños pequeños, «que estaban ya casi durmiéndose». Y es que esta fecha es sinónimo de reunión y para hacerla más llevadera, algunos llevan la guitarra y el timple si hacen falta.

Una avalancha de gentes que después tuvo que volver a casa. «Tardamos casi una hora en guagua de la playa a La Cornisa», señala Cristina. Teresa y Manuel, en cambio, lo tuvieron más fácil. Tienen un apartamento en Luis Morote y han aprovechado para pasar el puente cerca de Las Canteras. «Venimos sobre todo los domingos, pero ahora llegamos el jueves y estaremos aquí todo el finde semana», explica ella.

Los efectivos de limpieza recogieron 6.200 kilos de basura de la playa, un 55% menos que en 2019

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«Los fuegos estuvieron preciosos», subraya mientras termina de colocar la silla en la arena. Es 24 de junio y a eso de la hora de comer han bajado a la playa para pasar la tarde. «Vamos a estar un ratito que hace buen día», añade él, «anoche no se podía andar de tanta gente, ahora se está muy bien». Vieron un rato a David Bustamante en La Puntilla -donde también tocaron Ruts & La Isla Music y Totó Noriega-, los fuegos y vuelta a casa.

Ya de amanecida, el termómetro sobrepasaba los 25º en Las Canteras y el sol iba y venía. La previsión de lluvias débiles no se cumplió y el sol pegó por momentos. «Ya está cascando muchísimo», apunta Pino mientras carga con la silla a cuestas en compañía de una amiga. «Normalmente vengo después de trabajar, pero hoy es festivo y había que aprovechar», indica. Eso sí, acudió bien temprano por la mañana para «evitar la radiación». Eso sí, «la arena estaba limpia cuando llegué a las 10, me la esperaba más sucia la verdad», reconoce.

Según cifras oficiales, los efectivos de limpieza recogieron 6.200 kilos de basura de la playa y zonas aledañas -un 55% menos que en 2019- y se emplearon 192.00 litros de agua para baldear las calles. Y es que la noche congregó a unas 100.000 personas en la playa. Un gentío entre los que no estaban Joana Peña del Toro y su pareja Ayoze. «El niño estaba muy cansado de una fiesta que tuvo por el día y tocó quedarnos en casa», apunta ella desde su hamaca -traída desde casa-. Esta vecina de Escaleritas poder, no pudo vivir los fuegos, pero bien que disfrutó en Las Canteras del festivo, «y que nadie lo quite», añade una amiga a su lado. Vinieron sin comida, «luego pillaremos algo»; al golpito, otra forma de vivir San Juan.

La traca final de las fiestas

La banda de rock Ilegales cerró el día de San Juan desde la plaza de la Música tras 12 años sin recalar en las Islas. Un arte, el de la música, muy diferente a los rituales de sanjuaneros pero que ha estado muy presente en estas Fiestas Fundacionales y que lo seguirá estando en la traca final. Este sábado tocará Fito & Fitipaldis desde la plaza de la Música a partir de las 21.00 horas. Al mismo tiempo, Los Karamba harán lo propio desde el parque Doramas. El domingo los mayores de 65 años disfrutarán de los Bailes de Antaño y la Orquesta Star Music, será en el Edificio Miller a partir de las cinco de la tarde. A las 19.00 horas el timplista Germán López presentará su nuevo disco en el Auditorio Alfredo Kraus. Este cartel de artistas se une así a Ruts y La Isla Music, David Bustamente, Totó Noriega y Javier Gurruchaga y la Orquesta Mondragón, quienes tocaron en la noche de San Juan. | A. V.

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