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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Las mascaritas regresan en cholas a la Gran Cabalgata del Carnaval

La cabalgata del verano convoca a más de 40.000 personas tras dos años de espera | Participaron 73 carrozas de las 105 que se inscribieron desde el principio

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Gran Cabalgata del Carnaval de Las Palmas de GC Andrés Cruz

 A pesar de que el buen tiempo no ha acompañado durante la semana, la Gran Cabalgata del Carnaval capitalino gozó durante su horas diurnas de la calufa característica del verano. Y tras más de dos años de espera, las mascaritas agradecieron el regreso a las calles en cholas, pantalones cortos y camiseta de asillas (quienes no optaron directamente por descubrirse todo el torso). 

Más de 40.000 personas se echaron a la calle a lo largo de la tarde, deseosos de la marcha característica de las carnestolendas. «Ya hacía falta». Sin datos concluyentes, esa fue probablemente la frase que más se repitió entre los grupos de amigos que persiguieron durante poco más de tres horas la comitiva de carrozas que partió, como ya se va haciendo desde hace varios años, desde el Castillo de la Luz. 

Apenas a unos minutos de que el reloj marcase las cinco en punto, varias guaguas municipales realizaron paradas en la rotonda de Belén María del sector del puerto, en donde se ubicaban las primeras carrozas que coronaban el acto carnavalero. Menos de las esperadas, sin embargo. De las 105 que se habían inscrito en un principio para participar, finalmente solo se presentaron 73

El disfrute fue el mismo, eso seguro. La masa densa de personas vestidas con ropas de colores y texturas se mantuvo durante todo el recorrido. Dicen que la espera desespera, pero los canariones no han desistido en los dos últimos años con la ilusión de que se llevase a cabo el carnaval con normalidad. Sin mascarillas de por medio

La Policía Nacional colabora con la Local y refuerza la seguridad con 150 efectivos

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Los Nietos de Kika, la única murga que participó en el acto, abrió el desfile con una puntualidad casi germánica. Solo con cinco minutos de retraso. Daniela Medina, la Reina, saludó desde la primera carroza con elegancia y, a su paso, los grupos de amigos aplauden y vociferan. 

La Gran Dama y la Reinona, Drag Vulcano, le siguieron hasta el final en sus respectivas carrozas hasta el final del recorrido. O casi, porque finalmente Brígida Vega, la veterana que ganó el certamen este año, tuvo que despedirse a la altura de Mesa y López por encontrarse indispuesta. 

Por otro lado, la falta de murgas, batucadas y grupos de bailes (que efectuaron su espectáculo el día anterior, en un desfile único) aceleró la cabalgata, que llegó a su destino final, el parque de San Telmo, sobre las 20.30 horas. 

«Nosotros no nos quedamos hasta el final, solo queremos que los pequeños vivan sus primeros carnavales», expresó Aranza Suárez al principio del acto, al que fue acompañada de toda su familia vestidos como minions, los característicos personajes de la película de Disney. «Un peto vaquero y una camiseta amarilla; decidimos venir a última hora y optamos por lo más sencillo», admite. 

Tramos finales de la cabalgada del Carnaval de 2022

Tramos finales de la cabalgada del Carnaval de 2022

Por otro lado, la familia de Jenifer Ortiz no se complicó mucho más que en otras ediciones. «Llevamos ocho años seguidos disfrazándonos de bocadillo de chorizo de Teror y clipper», aseveró con su pequeña Aneley, de dos años, cogida en los brazos. «Para ella y su hermano mellizo, Abián, es su primer año y estábamos deseando que lo estrenasen», agregó. 

El reciclaje de los disfraces antiguos fue la tendencia que han escogido muchos grupos este año. El ejemplo es Yaiza Perdomo, que luce su disfraz de loro, quizá el que más se repitió durante los carnavales que siguieron el motivo de Rio de Janeiro. «No me ha dado tiempo para hacer uno nuevo este año, así que lo reciclé», admitió, aunque quiso dejar claro normalmente siempre opta junto con sus familiares y amigos en currárselo. 

Lo importante este año era el regreso, fuese como fuese. Tanto es así que Manuela María del Carmen, una señora de «muchos años», como se definió así misma, decidió bajar a ver las carrozas por su cuenta. «Mis hijos no querían bajar este año, no sé por qué, pero yo no me lo iba a perder», sostuvo moviéndose a ritmo de reguetón. 

El perreo nunca falta, pero también da espacio a la reivindicación. «Nosotros queremos fomentar el uso del transporte público y el respeto por las normas de circulación», expresó con una sonrisa manchada de purpurina púrpura (porque en el carnaval no hay hueco para la seriedad pura) Albina Guerra, vestida de señal de stop, que asistió al carnaval junto con sus compañeros de trabajo de la empresa de transportes Gumidafe, del municipio de Gáldar. 

Un semáforo, una cámara de seguridad vial, un chófer y dos pequeñas guaguas fueron el resto de disfraces que componían el grupo. «Teníamos pensado estos diseños desde hace dos años, pero no hemos podido usarlos hasta ahora y estábamos deseando estrenarlo», expresa la portavoz del grupo, mientras al fondo una de sus compañeras grita: «Bueno, yo me he estado disfrazando en casa con los niños porque no podíamos estar quietas en la espera». 

El evento transcurrió así sin mayores incidencias. La Policía Local cumplió su horario establecido, sin efectuar horas extras. Sin embargo, contó con la colaboración de la Policía Nacional, que activó un refuerzo de 150 efectivos

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