La calle Fernando Guanarteme continúa ganando espacio para los peatones. La vía que conecta la zona de Santa Catalina con la plaza de América afrontará próximamente la sexta fase de los trabajos de acondicionamiento similares a los que se han llevado a cabo en los últimos años en los tramos más cercanos al Puerto. Para ello, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria acaba de adjudicar el contrato a la compañía general de construcción Abaldo.

La empresa, que se ha comprometido a ejecutar la obra por 998.200 euros, tendrá doce meses para llevar a cabo la transformación una vez se formalice el contrato, por lo que los trabajos podrán estar completados a lo largo del año 2023. La nueva fase abarca el tramo de Fernando Guanarteme comprendido entre las calles Viriato y Pizarro, que recorre unos 500 metros.

Las obras no solo supondrán una renovación de las aceras. El proyecto contempla la plantación de nuevos árboles de cuatro especies -Ficus Alii, Brachychiton Acerifolium, Metrosideros Excelsa y Cercis Siliquastrum- que se situarán en ambas aceras entre la calle Olof Palme y la calle Viriato.

La calle ganará verde con árboles de cuatro especies a lo largo de todo el recorrido

Al igual que en las anteriores fases, los trabajos consistirán en la mejora de las zonas peatonales, que presentan aceras estrechas y con los adoquines rotos en muchos casos debido al paso del tiempo. Para ello se procederá a la demolición de las actuales aceras, bordillos y la parte de asfalto que pasará a quedar dentro de la nueva alineación de bordillo.

Los operarios deberán a partir de entonces a realizar las excavaciones necesarias para ejecutar los diferentes servicios que recorren el subsuelo, como el alumbrado público, abastecimiento o el riego, entre otros. Una vez terminado este proceso y regularizado el terreno, con aportación en caso necesario, se colocarán los nuevos bordillos, las soleras y los pavimentos.

Para finalizar se dotará a la zona de mobiliario urbano y jardinería y se repavimentará la zona destinada al tráfico de vehículos. Las obras se realizarán por tramos, organizados de forma que no se interrumpa el tráfico.

La sexta fase de las obras abarcará un espacio de 7.000 metros cuadrados. De ellos, 3.200 corresponden a la zona de peatones y otros 3.400 al tráfico rodado. Las zonas de aparcamiento y de carga y descarga tendrán reservados otros 460 metros cuadrados.