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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El 80% de las terrazas exprés han sido retiradas en Las Palmas de Gran Canaria

La inmensa mayoría ni siquiera pidió permiso para continuar porque sabía que incumplía las normas. Doreste destaca la ausencia de «conflictos» en el proceso

Terraza exprés de la calle Cebrián, que ha sido desmantelada. JUAN CASTRO

Con la misma celeridad con la que surgieron, la inmensa mayoría de las terrazas exprés se han esfumado en el último mes. Los espacios ocupados por aquellas nuevas mesas y sillas, que se utilizaron como una salida provisional para sobrevivir frente a la restricciones del covid, vuelven a aparecer ahora cubiertos con vehículos aparcados o peatones que han vuelto a recuperar el espacio perdido en las aceras. La inmensa mayoría de aquellas mesas y sillas provisionales, algunas rodeadas de horrorosas vallas y empalizadas, ha dejado de formar parte del paisaje de la ciudad. En realidad, el desmantelamiento arrancó el pasado mes de mayo, aunque la inmensa mayoría eliminó las mesas y sillas a lo largo del pasado julio.

   Tanto el Ayuntamiento capitalino como la asociación de empresarios de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Las Palmas de Gran Canaria han asegurado que carecen de datos exactos sobre el número de terrazas exprés desmanteladas, pero los hosteleros calculan que un 80% ya las ha quitado. La inmensa mayoría ni siquiera se ha molestado en pedir al Ayuntamiento la regularización para mantenerse, conscientes seguramente de que no cumplían la normativa municipal.

Según los datos facilitados a finales de junio por el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, sólo 68 de las aproximadamente 500 terrazas exprés abiertas para escapar durante la época más crítica del covid, habían pedido autorización, lo que supone un 13,6%, una cifra que no ha variado mucho, sostuvo este martes.

Fermín Sánchez, presidente de la Asociación de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Las Palmas de Gran Canaria, colectivo integrado en la FEHT, ha cifrado en un 20% el porcentaje de los que han solicitado la regularización al Ayuntamiento, según los cálculos efectuados, porque carecen de datos exactos.

La mayoría de las terrazas exprés, admitió Sánchez, «no cumplía con los requisitos que exige el Ayuntamiento», los cuales son, en líneas generales, no impedir la movilidad de las personas, no bloquear las entradas a las viviendas, mantener la distancia con las fachadas de los edificios, no tapar los escaparates, así como no impedir el tránsito de los vehículos, en el caso de aquellas que se instalaron en plazas de aparcamiento. La mayor parte de la reglas tienen que ver con la obligatoriedad de dejar libre el 50% del espacio libre de las aceras o calles que ocupan y cumplir con la ley de accesibilidad universal.

En opinión de Sánchez, «es necesario e imprescindible que se cumplan los requisitos establecidos». De hecho, añadió, «muchos no solicitaron» la regularización «porque sabían que no cumplían con las bases» de la ordenanza municipal de terrazas.

Sin conflictos

A juicio del portavoz de los hosteleros capitalinos hay un 20% de esas nuevas terrazas que podrían mantenerse porque cumplen los requisitos, aunque aclaró que es el Ayuntamiento el que tiene que tomar la decisión. A finales de junio, de las 68 solicitudes recibidas sólo se habían autorizado ocho y 23 estaban en estudio, unos datos que según Doreste están pendientes de actualizar.

Javier Doreste resaltó el clima de tranquilidad con la que se ha llevado a cabo el proceso, del que destacó la inexistencia de «conflictos».

Subrayó que «la cosa está muy en calma. La gente ha ido retirando» las mesas y sillas y otros, los menos, «han ido pidiendo su regularización». Doreste aseguró desconocer los datos definitivos de terrazas exprés autorizadas y también el número de las que todavía permanecen, aunque aseguró que «un gran porcentaje se ha retirado».

Por su parte, el presidente de los hosteleros aseguró desconocer si el Ayuntamiento ha impuesto alguna sanción a los que han mantenido las terrazas provisionales en la calle, pese a que el último plazo establecido por el consistorio para quitarlas finalizó el pasado 1 de julio pasado.

«No tenemos conocimiento de que algunos de nuestros asociados haya sido multado», explicó Fermín Sánchez, quien aseguró no saber si finalmente la Policía Local ha sancionado a algún local que no pertenezca a la asociación.

«Lo único que le pedimos al Ayuntamiento es que no entrase como un elefante en una cacharrería y que avisasen antes de sancionar, aunque también es verdad que el bando está desde hace dos meses. Yo entiendo que el concejal de Urbanismo pidió a la policía que fuera un poco flexible a la hora de imponer sanciones, al menos no en la primera visita», sostuvo.

Aseguró desconocer también que algún local se haya visto obligado a clausurar el negocio por el cierre de la terraza, a excepción de un local que abrió hace seis meses. A su juicio, lo que se está haciendo es volver a la normalidad, retomar toda la normativa que quedó en suspenso en enero de 2021, a causa de la pandemia, para permitir al sector sobrevivir frente a la prohibición de permanecer en el interior de los locales.

Ahora que la situación ha vuelto a la normalidad, «desde la asociación», aclaró, «estamos de acuerdo con la aplicación de las normas, porque todos tenemos que jugar el mismo partido con los mismos jugadores y las mismas reglas y porque no es justo para uno que cumple tener al lado una competencia desleal que incumple».

Una norma de la ordenanza que se ha modificado es la obligatoriedad de hacer, por parte del Ayuntamiento, una distribución previa del espacio para instalar una terraza, lo que contribuye a agilizar la instalación de las mesas y sillas.

También se está estudiando la posibilidad de autorizar terrazas ubicadas en plazas de aparcamientos, siempre y cuando se garantice que no afecta a la seguridad vial.

Zonas saturadas

Y es que según Doreste, los mayores conflictos que hay en el sector es entre los propios empresarios con «dos o tres que incumplen las normas o se niegan a ponerse de acuerdo a la hora de compartir el espacio en las zonas saturadas».

En varias zonas saturadas de Triana, que no especificó se han producido conflictos a la hora de repartirse el espacio. «Nosotros recordamos a los empresarios que sólo pueden ocupar el 50% del espacio público con las mesas y sillas y que se tienen que poner de acuerdo entre ellos y de ahí vienen los enfrentamiento. Solo en el caso de que no se pongan de acuerdo interviene el Ayuntamiento. Normalmente se ponen de acuerdo, lo que pasa es que de vez en cuando sale un garbanzo negro o dos», dijo.

La hostelería florece


La actividad de los bares y terrazas están atravesando por un periodo «relativamente» bueno, según aseguró el presidente de la Asociación de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Las Palmas de Gran Canaria, Fermín Sánchez, que espera se mantenga durante el verano, aunque reconoció que en la segunda quincena de julio y el mes de agosto, mucha gente se va al Sur. «La gente está muy animada y está saliendo a la calle. A eso se añade la recuperación del turismo. Cuando hay turismo hay vida.

En principio no está yendo mal el verano. A ver qué ocurre en otoño», señaló Sánchez, quien reconoció que las terrazas exprés dieron un «plus a muchos negocios para sobrellevar ese periodo de crisis. Es verdad que cuanto más espacio tenemos, más vendemos, pero también hay que cumplir las normas».

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