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La Provincia - Diario de Las Palmas

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MEDIO AMBIENTE

Un mirador de brocha gorda

Los usuarios ven una chapuza y una tormadura de pelo el observatorio inaugurado por el Cabildo en el LLoret | Echan de menos jardines y algún árbol que de sombra

Mirador de El Lloret

El mirador de El Lloret, inaugurado hace 15 días por el Cabildo de Gran Canaria, ha provocado la indignación de los usuarios del paseo de El Atlante, que no dan crédito al resultado de casi un año de obras. La única diferencia con lo que había antes radica en la valla de madera y los volúmenes de hormigón blanco -bancos se supone y una pasarela- que han colocado en el descampado de tierra, sin una triste sombra.

«Cutre, cutre, cutre». Así resume Amalia, una usuaria del paseo del Atlante, su opinión sobre el nuevo mirador de El Lloret, un descampado en el que han desparramado varias estructuras de hormigón blanco, algunas de las cuales parecen bancos y el resto no se sabe bien si son pasarelas o solariums.

El nuevo observatorio paisajístico, impulsado por la Consejería insular de Política Territorial, ha costado 53.703 euros y se inauguró hace quince días después de nueve meses de obras, las cuales permanecieron paradas casi la mitad de ese tiempo por una «confusión» en la medición de una de las piezas.

 Los bancos sin respaldo, la pasarela y la nueva empalizada de madera, que sirve de protección frente al acantilado y sustituye a la anterior, parecen ser los nuevos elementos introducidos en el antiguo descampado, que sigue con el mismo aspecto degradado, porque ni siquiera se ha allanado la superficie de tierra para facilitar el paseo de la gente por la zona en pendiente.

Lo único bueno del mirador, destacan los usuarios, son las espectaculares vistas de la bahía de El Confital. Las únicas plantas que hay son las que ya estaban en lugar, la mayoría secas y arrancadas. Ni siquiera se han recuperado unos viejos escalones de piedra que, destrozados, permanecen en el lugar, al igual que las piedras que recubren los muros, a punto de caerse y los restos de la obra.

Amalia, que va a pasear por la zona con Evangelina, compara el nuevo observatorio con el mirador del Atlante que, aunque está muy deteriorado, «tiene unos jardines muy bonitos. Aquello sí que es un mirador en condiciones y realizado con gusto. Aquí no han plantado ni un árbol. Ni siquiera se han molestado en quitar los restos de las plantas secas que hay en la zona. No sé donde metieron los 53.000 euros porque en este mirador desde luego no. Es una verdadera basura, con esas losas blancas que parecen, que esto parece un cementerio. La gente lo llama el parque cutre».

Juan es otro usuario que este miércoles fue a pasear con su pareja por la zona. «¡Vaya chapuza!», exclama cuando se le pregunta por el mirador. «Parece que está sin terminar, claramente. No hay ni parterres. A partir del muro de piedra después de la valla de madera no hay nada, lo que es un peligro. Ni siquiera han hecho senderos para caminar por la tierra», se queja.

Mirador de El Lloret

Y añade: «Suponemos que las estructuras blancas son bancos, pero no hay limpieza ni un orden, algo que le dé sentido» a la actuación. Otro usuario, que prefiere no dar su nombre, asegura que «no apetece nada venir a sentarse aquí a ver el atardecer. Esto es un descampado en el que han puesto tres piezas de hormigón. Solemos venir a caminar por aquí y habíamos visto las obras y pensamos, mira qué bien, porque esto era antes un peligro. Empezaron y al poquito lo pararon. Nos dijeron que lo habían inaugurado y cuando lo vimos nos dijimos: ¡vaya mierda! Esa fue la palabra que nos salió. Si Lloret representa a alguien, ese alguien se estará revolviendo».

A las quejas y críticas de los vecinos se añade la incertidumbre sobre su mantenimiento, ya que el Cabildo y el Ayuntamiento no se ponen de acuerdo sobre quien llevará a cabo la limpieza y conservación del lugar.

Mirador de El Lloret

Desde el Cabildo señalaron este miércoles que el mirador «ya está terminado. Está entregado al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria desde finales de julio y desde entonces» es el consistorio el que se encarga del mantenimiento, limpieza y recogida de basuras». Desde la Concejalía de Servicios Públicos, que dirige Inmaculada Medina, indicaron que «el mantenimiento le compete al Cabildo hasta que no se haga efectiva la cesión» del mirador al Ayuntamiento.

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