Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Puerto

Los marines norteamericanos del ‘USS Bulkeley’ trabajan tierra adentro

Un grupo de 38 soldados voluntarios realizan actividades de desbroce y riego en Teror. El buque destructor hace escala en el muelle de la base naval capitalina

10

El destructor de Estados Unidos ‘USS Bulkeley’ hace escala en La Luz Ángel Medina/Efe/LP

La tripulación del destructor de la Marina de Guerra de los Estados Unidos USS Bulkeley (DDG84) tuvo la oportunidad de conocer la Isla tierra adentro participando en una actividad de conservación y preservación medioambiental, tras arribar durante la mañana de ayer a la base naval de la Armada en Las Palmas de Gran Canaria. 

El buque militar, que está haciendo escala en la capital en su ruta hacia la base naval de Rota (Cádiz), entró por el canal principal del Puerto de Las Palmas en torno a las 8.30 horas, con un total de 320 marineros a bordo. 

Tras ser recibidos en las instalaciones militares, un grupo de 38 soldados norteamericanos fueron trasladados a la Finca Pico El Rayo en el municipio de Teror, donde llevaron a cabo diferentes actividades programadas y organizadas por la Fundación Canaria para la Reforestación-Foresta. 

Los marines voluntarios tuvieron como misión principal las labores orientadas a la conservación de las plantaciones realizadas en las parcelas terorenses durante los meses de otoño e invierno. 

La Fundación Foresta organiza una visita a la Finca Pico El Rayo para los tripulantes

decoration

Ataviados con ropa y calzado cómodo, acorde para el trabajo que debían realizar, los soldados estadounidenses no tuvieron problemas en remangarse y desbrozar los aproximadamente 2.500 metros cuadrados de extensión que abarca la finca, así como regar un total de 250 plantas, para lo que se utilizaron 4.500 litros de agua, ayudando así a su mantenimiento y supervivencia en lo que resta de verano. 

Los técnicos de Foresta ofrecieron una charla en la que informaron sobre los diferentes proyectos en los que se encuentra gestionando la fundación, así como los trabajos de campo que desarrollan, en su mayoría dirigidos a la concienciación y sensibilización sobre la importancia de la protección de la biodiversidad canaria. La entidad apuesta por la reforestación como instrumento para frenar el grave proceso de desertización y erosión que hace peligrar el patrimonio medioambiental y cultural del Archipiélago. 

Fortaleciendo vínculos internacionales

El capellán a bordo del USS Bulkeley, Joshua Whiteside, comentó que con este tipo de visitas «en puertos de países aliados como España», la Armada norteamericana tiene una buena oportunidad de «fortalecer los vínculos» internacionales. «Por este motivo, es un honor para los tripulantes del USS Bulkeley poder compartir experiencias con los residentes en la capital y participar con una organización sin ánimo de lucro como Foresta en sus proyectos de reforestación, mantenimiento y preservación de los montes canarios», explicó. 

Por su parte, el capitán Mac Harkin, oficial al mando a bordo del USS Bulkeley, reconoció que la tripulación «está entusiasmada con la visita a la capital», en la que será «la primera de las muchas oportunidades» que tendrán de «conocer in situ los países aliados de la región europea y africana de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y aprender sobre su cultura e historia». 

El tránsito en Las Palmas de Gran Canaria supone la llegada del destructor norteamericano al área de operaciones de Europa y África, teniendo la flexibilidad para operar desde el Cabo de Buena Esperanza hasta el Círculo Polar Ártico.

«La tripulación está entusiasmada con la visita a Las Palmas», aseguró el capitán Mac Harkin

decoration

Esta ha sido la primera parada del buque, después de partir desde la base naval de Norfolk (Virginia) el pasado 4 de agosto hacia Rota, que será su puerto base durante los próximos años conforme está establecido en el plan de rotación periódica del Departamento de Defensa norteamericano para la modernización de la flota. 

Mac Harkin señaló que la Armada de Estados Unidos está reemplazando los destructores actuales por modelos más modernos, algo que se hace “«aproximadamente cada cinco años». «La rotación estaba planeada desde mucho antes de la invasión rusa de Ucrania. El Bulkeley tenía previsto ir a Rota desde 2018 o 2019», dijo. 

Durante la travesía, como dato interesante, el USS Bulkeley por razones de seguridad no cuenta con conexión a internet, así que mientras está navegando en alta mar los marineros pasan días o semanas sin poder comunicarse con sus familias y sin acceso a redes sociales. 

A la oficial Alberico, ingeniera a cargo de los sistemas eléctricos y luces, ese hecho le parece «refrescante» ya que le sirve para ahondar en las relaciones con otros marineros. «La vida a bordo es bastante agitada, especialmente en alta mar. La mayor parte de los días estamos de guardia, pero el tiempo pasa rápido», opinó esta oficial que esta semana comienza sus turnos a las dos de la mañana.

Así se vive en un buque

En el USS Bulkeley conviven 320 marineros que llegan a trabajar entre 14 y 18 horas al día en función de sus guardias y que, además del trabajo asignado, deben encontrar tiempo para conseguir sus acreditaciones y limpiar el barco.

La especialista de operaciones Crespo Pérez, de sólo 18 años, apuntó que la rutina «suele ser siempre la misma», aunque más intensa en alta mar, cuando realizan labores complejas de radares y localización de otros buques y submarinos. Al llegar a puerto, explicó, el barco debe estar limpio y la basura fuera para disfrutar del «liberty call» (llamada de libertad) que les permite visitar la ciudad salvo que tengan guardias o alguien no haya hecho su cama o recogido su ropa. Es lo que le ha pasado a uno de los jóvenes marineros, que se lamentaba mientras por megafonía daban vía libre al resto, ya que se ha tenido que quedar a bordo del buque durante toda la jornada por no hacer correctamente su cama. | Efe

Compartir el artículo

stats