Roscón de Reyes, de lo tradicional a la vanguardia

Bakery de Stefano, en Guanarteme, y Boutique del Pan Anyose, en Escaleritas, tienen dos visiones distintas del mítico bollo dulce de este día

José A. Neketan

José A. Neketan

Son dos formas diferentes de entender el tradicional Roscón de Reyes, y ambos caben en este día mágico en el que los regalos se abren a la vez que este tradicional bollo dulce que acompaña la mañana o la sobremesa. La pastelería Bakery de Stefano, en la zona de Guanarteme, se estrena esta Navidad con un roscón individual o para varias personas, pero porcionado; mientras que la Boutique del Pan Anyose, en Escaleritas, sigue manteniendo el tradicional, con su fruta confitada como decoración y a los que le ha añadido nuevos sabores. Lo que no les falta en ninguno de los dos es la corona, para la persona que encuentre la figura real, o el haba, que como marca la costumbre, es para quien paga el roscón.

Flavio Stefano recaló el Las Palmas de Gran Canaria hace algo más de año y medio después de recorrer pastelerías por Italia, su tierra natal; Francia, Dinamarca, Inglaterra y Singapur. Explica que este año han decidido empezar con los roscones, «y hemos tenido mucha suerte porque la gente los ha probado y les ha gustado muchísimo. La idea ha sido hacer un roscón mini, de una bolita pequeña, y después continuar con cantidades más grandes». Hasta el momento tiene un total de 328 reservas y todas ya vendidas. «Son muchos roscones para un pequeño obrador como el mío», asegura. Sobre los sabores que ofrece, afirma que ha elegido «sabores bastante tradicionales, de nata con vainilla, crema diplomática, que es una crema pastelera un poquito más ligera siempre con vainilla, dulce de leche casero, que cocinamos nosotros mismos con la olla a presión, y luego hay otro que es una crema al chocolate negro de la marca Valrhona, y también de crema de pistacho con frambuesa y praliné de pistacho». Junto al maestro pastelero trabajan Angela Rolla y Estelle Charruaz, ambas italianas también. Subrayan que en su país por Navidad la repostería tradicional en el panettone y el pandoro. Frente a ellos, la tradición española del Roscón de Reyes. Una de las ideas de Flavio Stefano es sacarlo de su estacionalidad por el potencial que le ve, como ha ocurrido con el turrón o el panettone en su tierra. «Creo que puede funcionar y probablemente lo vamos a hacer, porque la gente no puede privarse de algo tan bueno. Un roscón bien hecho, relleno con buena nata o vainilla a la gente le podría encantar», apunta el pastelero.

Flavio Stefano tiene la intención de fabricar este bollo dulce, al que le ve potencial, en otras épocas del año

Flavio Stefano se declara defensor de la calidad, no solo de sus productos sino también del discurso que mantiene la isla en aspectos como el turismo. «Un turismo de calidad puede gastar más, pero necesita mejores servicios. Y yo sé que esta es una pequeña pastelería que está en una esquina en la que ahora no hay nada, pero van a construir nuevas viviendas y en un futuro creo que va a funcionar muy bien». 

Aimara Pérez, de la Boutique del Pan Anyose, en Escaleritas, despacando roscones en su despacho.

Aimara Pérez, de la Boutique del Pan Anyose, en Escaleritas, despacando roscones en su despacho. / ANDRES CRUZ

Clientes fieles

Otra versión del roscón la encontramos en la Boutique del Pan Anyose, que regentan Aimara Pérez y su hermano Alejandro. El obrador y despacho lleva más de 30 años en la Avenida Escaleritas, 62, aunque ellos cogieron las riendas del negocio hace ya diez años. 

«Llevamos haciendo el roscón desde siempre y tenemos clientes de toda la vida que vienen a buscarlo, no solo del barrio sino también de otros municipios como Telde, Gáldar o Agaete», asegura Aimara, quien reconoce que las redes sociales les ha permitido llegar a más gente, «y eso ha hecho que podamos vender más». Entre las estimaciones para este año calcula que venderán alrededor de 800 roscones. Los sabores con lo que trabajan son crema, trufa, kinder, mousse de dulce de leche, «y ahora hemos añadido unos especiales de polvito uruguayo y de oreo, que también nos lo pide la gente». También dan la oportunidad el cliente de rellenarlo en dos sabores. Uno de los detalles que destaca la dueña del obrador familiar es que la clientela puede pedir el relleno y lo realizan en el mismo momento.

La clientela del barrio ya ha empezado desde ayer a retirar sus encargos. Adrián asegura que en su casa es una tradición tener el Día de Reyes un roscón de Anyose. Ricardo también es fiel al producto de este obrador. Su familia lo ha elegido de nata. «Son de buena calidad y además son muy buena gente», argumenta. 

Rita Alejo viene desde Schamann a retirar el suyo. Afirma que lo probó el año pasado de Kinder y Nata, como le gusta a su hija. Y este año ha vuelto a repetir sabor. 

Seguro que hará lo mismo el próximo año. O hasta que su hija crezca y cambie de gustos.