Fiestas Fundacionales

Flora Pescador: «Hoy en la capital hay más árboles que nunca, pero son insuficientes»

La arquitecta Flora Pescador da comienzo a las Fiestas Fundacionales con un pregón centrado en reverdecer la capital y recuperar el Guiniguada

Pregón de las Fiestas Fundacionales de Las Palmas de Gran Canaria 2024

La Provincia

Paisajista de profesión, Flora Pescador hizo anoche un pregón de las Fiestas Fundacionales con una amplia descripción de Las Palmas de Gran Canaria, de La Isleta a sus barrancos. Aunque si en algo hizo hincapié la arquitecta fue en la relación de la ciudad con la naturaleza, desde el protagonismo del Jardin Canario Viera y Clavijo a sus áridas laderas, afectadas por la histórica falta de agua y verdor; y es que, tal y como denunció, «hoy en la capital grancanaria hay más árboles que nunca, pero siguen siendo insuficientes». Un alegato al que no le faltó reclamar «la recuperación del Guiniguada».

Pescador dio inicio así a tres semanas de fiestas que tendrán como jornada central el domingo 23 de junio, víspera del día de San Juan. Lo hizo ante una plaza de Santa Ana abarrotada, como de costumbre, con la alcaldesa, Carolina Darias, en primera fila junto al resto de autoridades. Y antes de comenzar el concierto de la banda Sinfónica Municipal, expresó al público el mayor de sus deseos, que la ciudad obtenga el reconocimiento como Capital Europea de la Cultura 2024.

Un oasis de agua y palmeras

La descripción histórica y paisajística de Pescador comenzó por su fundación misma. Y de aquello han pasado ya 546 años, cuando el conquistador castellano Juan Rejón instaló un campamento militar, «germen de la futura urbe en las orillas del barranco Guiniguada». Un punto idílico -la arquitecta hizo hincapié en el concepto de isla-paraiso y de islas afortunadas que tantas veces se ha repetido en la literatura- que «según las crónicas de la época era un oasis de agua y palmeras altas que servían de referencia a los mareantes que por aquí recalaban».

Y es que el agua como fuente de vida que posibilita ese paraíso y Jardín de las Hespérides fue un elemento crucial del discurso de Pescador. Una «cultura del agua» que incluso es visible en el barrio fundacional de la capital, «observaremos que su trazado también obedece a la forma de discurrir del agua, a su adaptación al relieve, a las fuentes y pilares que se fueron disponiendo para abastecer de agua potable con muchas dificultades a la población». 

 «La existencia de vegetación va unida a estas penurias de la escasez de agua», subrayó Pescador. De Vegueta también diría que «expande su trazado en forma de abanico una forma analógica a como se despliega la hoja de una palma». Y puso en valor sus patios hasta tal punto que comparó la plaza de Santa Ana «con una forma analógica a un patio a la escala urbana». Un espacio pionero, modelo para el desarrollo de las urbes de la América hispana colonial y rodeado todavía hoy de «admirables monumentos».

La recuperación del Guiniguada

Pescador afirmó que «la palmera es una de las especies que nos define a los palmenses». Y es que la ciudad arrancó a orillas de un oasis entre tanta aridez. Oasis que terminó sepultado bajo el hormigón. Por eso, «el Centro Histórico está reclamando recuperar el lugar donde la ciudad, el agua y la naturaleza iniciaron el relato de un pasado singular». La arquitecta recalcó la recuperación del Guiniguada -una tarea pendiente que el actual Gobierno municipal está comenzando a abordar- es «un proyecto necesario y clave». Clave que, a su juicio, permitiría el reconocimiento de la Unesco.

La arquitecta rememoró su infancia en Ciudad Jardín. «Un mundo propio» que desarrollaron los ingleses, pero en el que también había azoteas.«Muchas mujeres de esta población han estado vinculadas al mundo doméstico de la azotea», momento que aprovechó para citar a Pinito del Oro o Carmen Laforet. O para rememorar el pasado, «recuerdo a mi tía Nieves en la azotea diciendo: niñas a la ducha que está entrando el agua. Muchas personas recordarán las restricciones de agua».

Las araucarias de Schamann

Tampoco se olvidó de sus atalayas y miradores, coronados en algunos casos por viejas fortalezas bajo cuyos pies se suceden los Riscos. Estos últimos hoy desnudos de vegetación. Aunque, precisó que en la ciudad hay árboles que son «auténticos monumentos», como las araucarias de Schamann o el tulipero de Gabón junto a la ermita de La Luz. Jardines en los que han tenido algo que ver propios o invitados como el jardinero mayor Juan González o Nicolau María Rubió Tudurí.

Las Fiestas Fundacionales continuarán hasta el próximo domingo, 30 de junio, con un amplio programa, en el que la jornada central será el domingo 23 de junio, víspera del día de San Juan. Este sábado será la XVI Noche de Boleros, con los ya habituales Los que no escarmientan, el Trio Estelar y la estrella mexicana del género Luis Villa. Una fiesta que en esta ocasión deja la plaza de Santo Domingo para volver a dar una noche más empaque a la plaza de Santa Ana.

Al son de las campanas de Santa Ana

Bajo la dirección de Pilar Rodríguez, la banda Sinfónica Municipal de la capital y la Juvenil de Firgas dieron una entrada triunfal a las Fiestas Fundacionales. Lo hicieron al son continuo de las campanas de la catedral de Santa Ana. De Manera sincronizada y gracias a la partitura de Laura Vega, los músicos tocaron una composición que bebe de distintas fuentes e inspirada en marcha del siglo XVI, acordes y en la línea del 425 aniversario del ataque de Van der Does que centra esta edición de los festejos -de hecho, el holandés se llevó durante su ataque las campanas de Santa Ana-. Con músicos desde los balcones de las Casas Consistoriales y desde la plaza, la melodía toma como base la composición que inspiró a Camilo Saint-Saëns en 1899. Un juego de instrumentos que reivindicó, con todo, la historia de la capital grancanaria. | A. V.

Suscríbete para seguir leyendo