Entrevista | Emma Pérez-Chacón Espino Catedrática de Geografía Física de la Ulpgc

Emma Pérez-Chacón Espino, Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria: «Mi lugar favorito de esta ciudad ha sido siempre la playa de Las Canteras»

Catedrática de Geografía Física de la Ulpgc, forma parte del gabinete científico de las reservas de la biosfera de Gran Canaria y Lanzarote

También ha sido directora de proyectos didácticos para la puesta en valor del paisaje. Sostiene que hay que mirar al pasado para aprender

La catedrática Emma Pérez-Chacón en el Campus de Humanidades de la Ulpgc.

La catedrática Emma Pérez-Chacón en el Campus de Humanidades de la Ulpgc. / ANDRÉS CRUZ

José A. Neketan

José A. Neketan

¿Dónde estaba cuando le llamaron para decirle que la nombraban Hija Predilecta de Las Palmas de Gran Canaria?

Pues estaba en mi casa. Me llamó la alcaldesa y fue una sorpresa porque realmente no esperaba nada. La primera sensación fue decir ‘pero si yo lo único que hago es hacer mi trabajo lo mejor que puedo’. Entiendo que a lo mejor se lo den a un oncólogo, que salva vidas, pero bueno. En mi caso intentamos salvar ecosistemas, que tampoco está mal. 

¿Cuál es su lugar preferido de la ciudad?

La playa Las Canteras. Yo creo que esa playa a toda la ciudadanía nos ha dado una tranquilidad que, de lo contrario, muchos conflictos, muchas situaciones de estrés no se resolverían tan bien si no fuera porque siempre tenemos ese lugar para dar un paseíto y que nos dé el aire en la cara.

Usted ha estudiado muchísimo esa playa.

Sí, estamos trabajando un grupo muy amplio, de casi 20 personas y de distintas disciplinas. Es una experiencia muy bonita porque hay gente de las ciencias sociales como nosotros, de geografía, economistas, de las ciencias naturales, químicos, biólogos y también de la parte de inteligencia artificial y de Informática. Me parece maravilloso que todas esas personas converjan y aprendamos, incluso, a tener un discurso común entre nosotros, porque cada uno tiene su lenguaje. Yo he aprendido muchísimo y luego creo que también es una experiencia bonita y pionera porque consiste en conectar lo que necesitan para gestionar de manera sostenible la playa, la unidad técnica y el Ayuntamiento con los trabajos de investigación que puede hacer la Universidad. 

Es el programa ‘Investiga Las Canteras’.

Sí. Y cuando vienen personas a hacer trabajos de fin de grado, de máster o de doctorado, se les propone temas que forman parte de la necesidad que ellos han planteado. Entonces, realmente sientes que lo que haces tiene una doble utilidad, aparte de que la persona joven aprenda, pues sus resultados pueden ser utilizados para lo que ellos van planteándose. Por ejemplo, el impacto de la fiesta de San Juan, o trabajos que hemos hecho sobre la calidad de las aguas, o la problemática de la arena, del balance sedimentario. Es, de alguna manera, un proyecto para que las decisiones políticas que se tengan que tomar se sustenten en argumentario científico.

¿Y los políticos suelen hacer caso a los científicos?

Pues sorprendentemente, por ejemplo, este año es el primero en el que los escenarios de San Juan no van a estar ni en la avenida ni en la playa. Y eso para el ecosistema es algo fundamental. Pero no suele ser habitual. Después de que nosotros empezáramos a estudiar el impacto de las fiestas en 2018, los informes salieron en 2019. Luego ha habido un debate, el foro de la microárea de Las Canteras, que es un foro de participación ciudadana, pues también ha participado. Han intervenido muchos actores locales y al final, pues efectivamente han hecho caso a los informes técnicos. De alguna manera, lo que se pretendía con eso era fomentar que la playa cada vez sea más natural, aunque es una playa urbana y le hemos dado mucha caña. Pues que esa playa pudiera, de alguna manera, ir recuperando elementos de su dinámica natural. Si de repente le metemos 60.000 personas en tres horas es que no hay ni que hacer mucho estudio científico para imaginar el shock que eso tiene que representar para la vida en la playa. Y luego, de cara a la limpieza, no se limpia igual la arena después de un botellón que es un sustrato duro que puedes baldear. Entonces, en ese sentido, hasta ahora mi experiencia es que cuando se han planteado las cosas de forma argumentada, pues, se han tenido en cuenta. 

¿Considera que Canarias ha aprendido sus errores?

No. Desgraciadamente, incluso algunas tesis doctorales que he dirigido, me indican que a peor la mejoría, que diría la gente del campo. Por ejemplo, hay una tesis doctoral de Francisco Macías que hizo sobre la urbanización de Puerto Rico. Él analiza el incremento del riesgo y de los procesos de erosión en las laderas a medida que se incrementa la urbanización. Vemos cómo han ido rompiendo las laderas y empotrando apartamentos, pues cada vez los riesgos son mucho mayores. Pero también hay cosas que sí han mejorado. Por ejemplo, la Charca de Maspalomas. En los años 80 y 90, aquello era un horror. Y ahora, la que vemos allí, que nos parece natural, y en realidad es la capacidad de un colectivo para restaurar un ecosistema. Pero cuando la codicia empieza a ser el criterio de uso del territorio es muy difícil que la gente entre en razón. 

¿A quién le dedicaría este título de Hija Predilecta?

A mis padres (se emociona). Los dos me ayudaron a lo más importante, que fue a darme una carrera. Cuando yo acabé de estudiar en Universidad de La Laguna me empeñé en ir a Francia a seguir estudiando, y mi madre hizo filigranas económicas para que me fuera. Entonces, si ella viviera hoy, estaría muy contenta. Cuando me dijeron que me iban a dar este premio y colgué el teléfono le dije a mi marido: 'lo feliz y orgullosa que habría sido mi madre'. Ella siempre presumía de hija. Pues este premio es para ellos dos y en especial para mi madre, porque las mujeres en aquella época eran las más peleonas en las casas. 

Un deseo para esta ciudad que ahora la proclama Hija Adoptiva.

Pues que sigan intentando renaturalizarla. Creo que eso está un poco en el espíritu, pero hace unos años esta ciudad era una ciudad casi sin árboles, sin parques, y entonces poco a poco la peatonalización, el que se vayan generando zonas verdes... Creo que ya es una ciudad muy agradable, pero creo que necesita que todas esas laderas, por ejemplo, que están frente al hospital Doctor Negrín, dejen de ser laderas rotas y empiecen a ser laderas de vida. Creo que el deseo sería ese, que nuestra ciudad tuviera más elementos de naturaleza.

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