Los fuegos artificiales de San Juan iluminan un Auditorio Alfredo Kraus multicolor

La pirotecnia cambia La Puntilla por Los Muellitos y los capitalinos se ponen a remojo en la orilla

Forma parte de la tradición de todo buen capitalino correr a ponerse a remojo cuando el reloj marca las doce en la noche de San Juan. Es así la magia de la velada más larga del año, que logra componer en sinfonía conjunta los gritos adrenalínicos de miles de personas que van dirección a la marea con las explosiones de los fuegos artificiales.

Un grupo de amigos se saca 'selfie' con los fuegos de San Juan

Un grupo de amigos se saca 'selfie' con los fuegos de San Juan / José Carlos Guerra

Como hecho atípico, el espectáculo pirocténico iluminó el cielo de la zona de La Cícer en lugar de La Puntilla, viviéndose la fiesta desde las 20.00 horas con una prohibición al baño marcada con la bandera roja. En todo caso, la señalética no frenó a los surfistas locales de cargarse las tablas bajo el brazo en una sesión nocturna bañada por la luz de los fuegos.

Manuel Fernández, uno de los allí presentes, se conoce de memoria el camino desde su casa en el barrio de Escaleritas hasta el Piti point —como denominan los surfistas a la zona bajo la pasarela que está frente al Go Fit—. El inicio de la temporada de verano lo entiende como una vuelta a su hogar, ya que dedica su vida a estudiar una carrera de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Politécnica de Madrid, donde el mar queda a horas de distancia. Por eso, San Juan para él es reencuentro.

De izqda a dcha, los surfistas Jose García, Manuel Fernández y Luis Marrero

De izqda a dcha, los surfistas Jose García, Manuel Fernández y Luis Marrero / José Carlos Guerra

La noche de idas y venidas entre la orilla y la arena; y de las miles de conversaciones seguía con Arianna del Rosario Batista, recién llegada desde Tenerife para experimentar cómo es San Juan en la Isla vecina.

La pasarela del Piti point fue el punto de encuentro para muchos jóvenes, que eligieron la zona de arena negra para cantar y jugar a juegos de mesa. «Siempre me han dicho que en Las Palmas de Gran Canaria los fuegos se ven muy bonitos. Venía buscando algo distinto, aunque aquí no se hacen hogueras», explicaba.

Fue desde Los Muellitos el lugar donde se dispuso durante la tarde todo un cargamento de 200 kilos de pólvora, que acabaron iluminado el cielo nocturno durante diez minutos al llegar la medianoche.

El aventurero Orlando García observaba desde la avenida qué espacio escoger para montar su chiringuito. Prestando especial atención en la marea, buscaba su parcela en la que disponer varias neveras y grandes bolsas para mantener frías sus provisiones. Orlando bajó de El Zardo bien equipado, con varias neveras, una pata asada entera, tortilla y croquetas. Todo el menú para alimentar a sus 15 amigos y su hija Ariadna.

Ambiente de la noche de San Juan en Las Canteras

Ambiente de la noche de San Juan en Las Canteras / José Carlos Guerra

La Plaza de la Música fue anoche el centro neurálgico de la música y la pirotecnia. En el espacio se conmemoraba el 546º aniversario de la fundación de la ciudad. Así se festejó con los conciertos de dos grandes bandas: los reconocidos grupos de Los Salvapantallas y La Guardia. En paralelo, a eso de las 22.00 horas, culminaba el acto de Honores y Distinciones.

Hay muchas historias de vida que contar en San Juan. Y así, aunque la cuenta atrás para el 24 de junio llegaba a su fin, la noche tan solo empezaba para muchos.