Resacón sanjuanero: así se vivió el día después de la fiesta en Las Canteras

El mal tiempo ahuyenta a los bañistas de disfrutar del día festivo en Las Canteras

«Es el peor San Juan que hemos vivido», aseguran desde uno de los negocios tras el cambio de ubicación de los fuegos artificiales

El día nublado y el viento frío provocaron que la playa quedara vacía.

El día nublado y el viento frío provocaron que la playa quedara vacía. / José Carlos Guerra

Las Canteras amaneció con resaca de la noche de San Juan. El cielo gris y un viento frío dejó al arenal asolado. Solo unos cuantos se atrevieron a pasar el día festivo en la playa, incluso las terrazas estaban desangeladas en una estampa más bien invernal que del inicio del verano. Los comercios de restauración subían las persianas con una sensación agridulce; en la orilla de La Cícer acogieron con alegría el cambio de lugar de los fuegos artificiales y en La Puntilla, en cambio, evaluaban las pérdidas. 

Está claro que no llueve a gusto de todo el mundo. Desplazar la pirotecnia de la zona de La Puntilla a La Cícer ha provocado un trastoque en las cuentas de muchos empresarios. Casi todos preveían que esto sucedería, por lo que decidieron no prepararse como en años anteriores. Romina Monforte, propietaria de Dolce Vita explica que el año pasado cerraron a las seis de la mañana, y en esta ocasión, a la una ya estaban terminando porque no había movimiento de clientes. «Después de los fuegos todos se fueron para La Cícer porque es ahí donde estaba la música, aquí estaban solo las familias, no los jóvenes que son los que realmente consumen», apunta. En el pasado San Juan, Monforte recuerda que preparó 100 bocadillos y varias pizzas, y nada sobró. En cambio, en esta ocasión hizo 30 bocadillos y algunos no llegaron a venderse. «Fue un 10% menos que el año pasado, para nosotros este día es importante porque ayuda a llegar a fin de mes, para nosotros fue un domingo fuerte, pero no de fiesta», comenta. 

Bocadillos a la basura

A Maurizio Monforte, propietario del restaurante Solem, este año le han sobrado varios bocadillos que lamenta que tendrá que tirar a la basura. «Fue una desilusión total, no había clientes, hemos perdido entre un 70 u 80% de clientes», afirma. Monforte mira al cielo gris y la terraza desangelada y lamenta que se hayan juntado el cambio de ubicación con el mal tiempo. «Nos viene todo junto», asegura. 

Unos pasos más allá el bar Paddy’s Anchor cifra las pérdidas en un 60%. «Nos lo esperábamos, nosotros normalmente para esta fecha compramos más alcohol, pero esta vez no hizo falta», detalla Gabin Smith, el dueño. «Es el peor San Juan que hemos vivido», asegura categóricamente. 

La terraza del restaurante Solem, este lunes.

La terraza del restaurante Solem, este lunes. / José Carlos Guerra

Una de las cenas más habituales en noches de fiesta como la de San Juan es un kebab. En Doner Kebab Las Canteras la noche del solsticio de verano era una fecha destacada en el calendario, sin embargo, en esta ocasión calculan que han perdido un 50% de ventas. «Yo antes tenía una larga fila de clientes hasta las dos de la mañana y esta vez no», destaca el propietario Abul Mohammed. «Deberían tener más en cuenta a los empresarios en este tipo de decisiones», añade. 

Buena recepción en La Cícer

Al otro lado de la playa, sin embargo, se respiraba un ambiente muy diferente. Desde el local NYC Taxi expresan que el incremento de ventas «fue una locura máxima». «A nosotros nos vendría bien que los fuegos se quedaran en esta zona, fue un acierto», añade el camarero Aarón Hernández.  

Las Canteras con algunos bañistas este lunes tras la celebración de San Juan.

Las Canteras con algunos bañistas este lunes tras la celebración de San Juan. / José Carlos Guerra

En el mítico Ca’ Ñoño vendieron bocadillos a tutiplén, desde las 20:00 horas comenzaron a notar el mogollón de clientes y a partir de las 21:30 no pararon. «Las ventas se han duplicado, todavía no siento las piernas», comenta el dueño Antonio Rodríguez. Aunque la felicidad no continuó al día siguiente, ya que el mal tiempo estaba frenando las ventas. «El día está malo y la gente está reventada, pero si hubiera sol la gente vendría a matarse a por un sitio», bromea.

Una playa sin bañistas

La playa estaba solitaria, pero había unos cuantos fieles que el mal tiempo no les frenó para disfrutar de Las Canteras. El grupito de Nieves González y Loli Herrera se reúne todos los días para darse un baño en el mar, aunque normalmente son 15 esta vez fueron cuatro. «Nosotros somos muy playeras y siempre venimos a esta parcela de aquí que es la nuestra», comenta González. Tampoco se perdieron la noche de San Juan en el arenal, ya que fueron a disfrutar del ambiente. «Me pareció muy bonito el cambio, además se podían ver también los fuegos de Arucas», opina Herrera. En cambio, González tuvo que marcharse antes de ver el espectáculo de pirotecnia porque la 81, su línea de guagua, sale a más tardar a las 20:30 horas durante los fines de semana. «Deberían ponerla hasta las 22:00 por lo menos», lamenta. 

Un grupo de amigas constituido por Itaisha Miranda, Tairi González, y Daniela López se estaba poniendo las botas con papas arrugadas y carne. «Nos reunimos siempre en familia, pero ahora queríamos hacerlo también con las amigas», detallan las jóvenes que llevaban tiempo sin verse. Aún no tenían claro si se bañarían como impone la tradición en el día de San Juan. El viento y la falta de sol echaba para atrás sus ganas de meterse en el agua. «También lo podemos pasar para otro día», comentó una de ellas con la camisa de manga larga aún puesta.

Más personas y más residuos

La noche de San Juan atrajo a más personas a Las Canteras que en 2023, lo que también supuso un aumento de residuos. El Ayuntamiento informó ayer de que el arenal recibió a unos 60.000 visitantes, 10.000 más que el año pasado, y el Servicio de Limpieza gestionó 4.450 kilos de residuos, 150 más que en la anterior ocasión. De ellos, 400 correspondieron a vidrio, 500 a envases ligeros, 90 a papel y cartón y 60 a restos orgánicos correspondientes a los contenedores de color marrón. El Servicio de Limpieza utilizó 200.000 litros de agua para baldear y sanear todos los espacios públicos. El Ayuntamiento organizó un dispositivo de seguridad en el que participaron la Unidad Técnica de Seguridad y Emergencias, Policía Local, Bomberos, Protección Civil y Cruz Roja, que fue coordinado con Policía Nacional. | LP/DLP

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