La Isleta militar alberga el 10% de la flora endémica de Gran Canaria

El Ministerio de Defensa publica un libro sobre la amplia biodiversidad en la zona protegida

Presentación del libro 'La Isleta Tamarán, Naturaleza y Conservación'

La Provincia

La Isleta es un Paisaje Protegido dentro de la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos por sus valores naturales y geológicos. La mayor parte de biodiversidad se encuentra en las dependencias de la base militar General Alemán Ramírez. Por ello, el Ministerio de Defensa ha publicado el libro La Isleta Tamarán, Naturaleza y Conservación, que recopila la fauna y flora del enclave. Ha sido un trabajo de campo de los biólogos Lázaro Sánchez y Alejandro Vera junto al fotógrafo Roberto de Armas. Entre sus páginas los autores han reunido más de un centenar de imágenes acompañadas de explicaciones divulgativas de este lugar que ha sorprendido a los expertos por encontrar un 10% de la flora endémica de Gran Canaria.

«La parte más conservada ronda unas 300 hectáreas donde hay una biodiversidad inmensa, hemos encontrado 100 especies de plantas con flores de las cuales 26 son endémicas», detalló Sánchez. El biólogo incluso expuso que algunas de ellas, como el salado verde, solo se han encontrado en este lugar, lo cual las convierte en aún más interesantes. También algunos animales son únicos, ya que registraron moluscos terrestres vistos solo en La Isleta. «Esto, por supuesto, necesitaría una investigación mucho más exhaustiva», apuntó.

El autor del libro Lázaro Sánchez Pinto durante la presentación.

El autor del libro Lázaro Sánchez Pinto durante la presentación. / LP/DLP

El teniente general y jefe del Mando de Canarias del Ejército de Tierra, Julio Salom, expresó durante la presentación del libro el papel del ejército en la conservación de estos espacios. «Es un terreno muy agredido por las propias actuaciones de la base, la actividad portuaria y la actividad humana, pero al dejar el resto de territorio tranquilo nos podemos encontrar con estas maravillas de la naturaleza», destacó. «El cuidado extremo que tenemos hace que mantenga su riqueza intacta», añadió.

¿Cuándo surgió La Isleta?

El libro está dividido en la geología del territorio, las claves sociales, la fauna, flora y la costa. Está presentado con muchas fotos y algunos pocos mapas antiguos que ayudan a ubicar al lector. Y es que La Isleta surgió hace un millón de años tras sucesivas erupciones volcánicas submarinas. Aún se pueden ver varios volcanes como son el del Faro o El Vigía. Otros ya han desaparecido como es el caso del volcán La Esfinge, donde actualmente se desarrollan actividades portuarias. La actividad de La Luz moldeó parte del terreno, ya que todavía se pueden ver canteras. «Ha sido muy interesante porque con las canteras hemos conocido las entrañas de La Isleta», afirmó Sánchez.

Algunas de las plantas recogidas son ampliamente conocidas por la población como el cardón o la tabaiba. Sin embargo, otras pueden ser una sorpresa como el espino que se puede considerar casi como un ave fénix, ya que sus pequeñas hojas almacenan agua para las épocas de sequía, por lo tanto, en verano se queda completamente seca y en invierno vuelve a florecer. Muy diferente es el balo, que cuenta con hojas todo el año porque sus raíces son capaces de llegar al subsuelo en busca del agua subterránea. Existen otras plantas que no son tan fáciles de observar, ya que su floración es temporal y muy corta. Sánchez puso algunos ejemplos peculiares como la mocoguirre, más conocida por los pastores como pedorrea, por las flatulencias que causa a las cabras al ingerirla o la ratonera, que con su peculiar forma aseguró que podría inspirar a los diseñadores del Carnaval.

Por otra parte, entre la fauna destaca el lagarto gigante de Gran Canaria o una treintena de aves ya sean residentes o de migración. Otras especies han sido introducidas como el conejo, el ratón de campo o el erizo moruno. Así como algunos gatos, que Sánchez avisó de su necesario control para evitar que se convierta en un depredador de un paisaje que calificó como un «oasis para la vida salvaje».