Caos y ruido en el primer día de obras del tramo 8 de la Metroguagua en La Isleta
La calle Gran Canaria permanecerá cerrada al tráfico hasta el próximo 18 de agosto
Eduardo Benot únicamente tiene operativo un carril de circulación

Juan Carlos Castro
Los vecinos de la calle Gran Canaria, en el barrio de La Isleta, amanecieron este lunes con más ruido de lo habitual. Más de una decena de camiones y tractores, y una gran valla de color amarillo protagonizaron el corte de la vía. Durante las próximas dos semanas, la zona del Puerto será escenario del comienzo de las obras del tramo 8 de la Metroguagua con la construcción de dos canales, uno de ellos para telecomunicaciones, alumbrado y semáforos, y otro para la red de saneamiento.
El reloj marcaba las nueve de la mañana en la capital. El acceso a la calle Gran Canaria estaba cortado. Eduardo Benot, por el contrario, mantenía operativo un carril. Agentes de Movilidad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria intentaban agilizar el tráfico durante un primer día de trabajo «algo caótico» en una de las zonas más céntricas de la capital. Los peatones y trabajadores que llegaban al lugar, aprovechaban para hacerles algunas preguntas.
«Yo tengo que traer el camión hasta aquí para descargar el material de trabajo y ahora no puedo porque han cerrado la calle», lamentó José Luis, un empleado de una empresa de rótulos. «Ahora tengo que dejar el camión más lejos», explicó, «y cargar a mano todo lo que necesito hasta aquí». El aparcamiento reservado para cargar y descargar mercancía en la calle Gran Canaria estaba inoperativo tras el cierre. «Los operarios me han dicho que el lugar más cercano para aparcar el camión es dónde lo he dejado, y ahora volveré a buscar las escaleras», argumentó. José Luis reconoció que «al menos», las obras se hacen en el mes de agosto. «Esta situación no es de buen gusto para nadie», subrayó. «A veces pienso», concluyó mientras se dirigía a su vehículo, «que tendríamos que ser un poco más optimistas con este tipo de situaciones».
Sorpresa
El inicio de las obras en la calle Gran Canaria estaba comunicado, pero los rostros de los hosteleros y vecinos de la zona Puerto reflejaban lo contrario. Roberto Hernández se acercó a la puerta de su bar para observar las vistas que contemplarán sus clientes desde la cristalera del local, al menos, durante los próximos 14 días. «Ya esto se sabía desde hace tiempo, pero es muy complicado acostumbrarse a trabajar con este ruido», destacó.
A Hernández esta situación le «afecta de lleno» al normal funcionamiento de su negocio. «No es posible que un cliente pueda disfrutar de un desayuno, que se supone que debe ser un momento de tranquilidad, con este escándalo durante toda la mañana», manifestó. El hostelero afronta las próximas semanas de trabajos «con resignación». «Lo que están haciendo en esta calle no beneficia a los comerciantes, son obras que no sirven para nada», remató.
Javier Suárez se dirigía a comprar el pan a un bazar de la calle Albareda y «no salía de su asombro» con la situación. «Podrían haberse gastado menos dinero y haber optado por elegir otro medio de transporte más eficaz para esta ciudad», reiteró. «Al final», retomó, «se están gastando una cantidad impensable de dinero en algo que ni ellos mismos verán, cuándo hay otros temas de mayor preocupación y urgencia en la capital».
Suárez recalca que para él esta no es «ninguna mejora». «En vez de avanzar, parece que vamos retrocediendo en el tiempo, Las Palmas de Gran Canaria necesita muchos arreglos más obvios que instalar una Metroguagua», ultimó.
Miguel Santana salió con su vehículo del garaje de su vivienda, ubicada en la calle Eduardo Benot. «Aquí estoy con el coche parado esperando a que quiten el tractor del medio para poder salir», expresó con un rostro fruncido. El vecino afirmó que esta obra beneficiará a «todo el mundo», menos a los habitantes de la zona, «que no pueden ni siquiera salir del garaje con tranquilidad».
«Los huéspedes se quejan del ruido a todas horas del día», explicó Gonzalo Rodríguez, el recepcionista de un hotel que bordea la calle Gran Canaria. «Nosotros decimos que son unas obras externas a nuestros servicios», retomó, «pero si es incómodo trabajar, puedo imaginarme lo incómodo que es descansar». Rodríguez aseguró que esta situación en la zona Puerto es «horrible». «Aquí si no es una cosa, es otra», concluyó.
- Un compañero de la princesa Leonor: 'Estamos todos muy unidos
- La Policía acude a un local de Las Palmas de Gran Canaria que estaba abierto a altas horas de la noche
- Un barco partido en dos y 587 contenedores: la increíble operación que cambió el Puerto de Las Palmas para siempre
- Ni uno, ni dos: una niña de Gran Canaria consigue tres funkos dorados de Harry Potter que valen miles de euros
- Jaleo en Las Alcaravaneras: 'Ha tenido que venir un Borbón para que arreglen la playa
- Diez días para abandonar el Muelle Deportivo: la Autoridad Portuaria inicia el desahucio de las personas que viven en sus barcos
- Una canaria tras superar las oposiciones al Registro de la Propiedad: 'Cuando vi que tenía la plaza, sentí que respiraba otra vez
- Desalojo en el campus de Tafira de la ULPGC tras el envío de un correo con amenazas terroristas
