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El Cabildo instala el puntal para reforzar el viaducto del Guiniguada

El refuerzo metálico formará parte de la fisonomía de la estructura

El director del proyecto señala que había «entradas de agua que produjeron oxidación»

Izado de las 25 toneladas de acero del Guiniguada

La Provincia

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Laura de Pablo

Laura de Pablo

«Una maniobra de ingeniería espectacular», así calificaron ayer los técnicos, ingenieros y responsables del Cabildo el trabajo de colocación del puntal de 26 toneladas de acero en la parte baja del viaducto del Guiniguada. Unas labores que forman parte de la obra de emergencia para reforzar la estructura de la vía.

El vicepresidente y consejero de Obras Públicas del Cabildo, Augusto Hidalgo, señaló que es «uno de los movimientos más llamativos y delicados», pero también «de los más espectaculares» desde el punto de vista visual. Añadió que, a partir de ahora, no solo garantiza la seguridad de la vía, sino que también cambia la fisonomía de la estructura de uno de los puentes más importantes de la isla. «El puntal se quedará y formará parte del viaducto, de ahí que lo hayamos pintado de color azul para destacarlo», añadió.

Aunque la circulación continúa restringida para el transporte de mercancías, la GC-3 es una de las vías más importantes de la isla. Por ella circulan a diario 130.000 vehículos. «De ahí la importancia de no haber cortado el tráfico en ningún momento, lo que lo hacía más delicado», añadió Hidalgo. «Pero si interrumpíamos el tráfico más de dos años para hacer la reparación hubiésemos provocado una incidencia en toda la movilidad de la isla», dijo.

Izado de 25 toneladas de acero en las obras del viaducto del Guiniguada

LP/DLP

Una andamio invertido

El jefe de obra, Carlos Falcón, remarcó la complejidad de la obra «al tratarse de una reparación mientras mantenemos el tráfico y los servicios». Para el ingeniero, lo más complicado ha sido «el descenso e izado del puntal, por lo que tuvieron que intervenir especialistas nacionales e internacionales», subrayó Falcón.

Un total de 20 operarios de Freyssinet participaron en la maniobra, algunos de ellos provenientes de Suiza. Expertos en heavy lifting -levantamiento de estructuras de gran tonelaje- se encargaron de realizar la maniobra de izado que empezó a primera hora de la mañana y se prolongó hasta el mediodía. Trabajaron con una maquinaria capaz de levantar hasta 40 toneladas.

El puntal de 26 toneladas de acero quedó fijado a la estructura tras alcanzar los 86 metros de altura con cuatro barras de conexión de 36 centímetros de diámetro capaces de soportar, cada una, un peso de 100 toneladas. Fue colocado bajo el puente, en el lado tierra (dirección sur), la parte de la vía que se vio afectada por la rotura de los tendones de acero construidos hace dos décadas.

Hidalgo señala el puntal de acero durante los trabajos de elevación.

Hidalgo señala el puntal de acero durante los trabajos de elevación. / La Provincia

«Encontramos la falla en una revisión puntual. Los tensores estaban caídos por completo en las dos estructuras», describió el consejero de Obras Públicas. «Se detectó que estaba en mal estado más del 50%. Eso encendió todas las alarmas». Con esta segunda fase de reparación, añadió Hidalgo, «se garantiza la estructura para 100 años vista». Sin el refuerzo, el puente «no podría estar con garantías absolutas de seguridad para el futuro».

Los operarios completaron la maniobra desde un complejo dispositivo de andamios colocados a la inversa. Por él trabajarán a diario una decena de operarios sujetos a cables por seguridad. Se trata de un andamio invertido, construido específicamente para la maniobra y desde donde terminarán de colocar los tensores. «Esos tensores generarán una presión invertida sosteniendo el puente, cuya capacidad superará las 500 toneladas de fuerza», matizó Hidalgo.

A partir de ahora se inicia una nueva fase de trabajos con la instalación de cuatro nuevos tendones con casi 30 cables de acero cada uno en su interior.

Estimó que las obras puedan concluir la primera mitad del año 2025 «a falta de la prueba de fuerza para la que tendremos que cortar de nuevo la vía sin demasiada afectación a la circulación». Unos trabajos cuya inversión oscilan sobre los 11 millones de euros.

Estructuras increíbles

Durante la supervisión de la instalación del puntal de acero al viaducto del Guiniguada, el vicepresidente del Cabildo, Augusto Hidalgo, hizo hincapié en que es una operación de ingeniería «llamativa e inusual que servirá de experimento práctico para los futuros estudios de ingeniería». Comparó la complejidad de esta obra con los realizados en Estados Unidos. «Tienen la misma filosofía que un puente colgante como el Golden Gate o el Puente de Brooklyn, pero invertido», dijo Hidalgo.

Los tensores, añadió, «en vez de sostenerlo desde arriba, lo hacen apretando desde abajo». Pocos puentes en el mundo cuentan con una estructura así, que además, se haya ejecutado a posteriori.

"Hemos llegado a tiempo"

El ingeniero José Antonio Llombart, director del proyecto del puente del Guiniguada y encargado ahora de su reparación señaló que la estructura presentó problemas «insólitos» que hubiesen sido «letales» para la propia estructura. «Hemos llegado a tiempo», añadió. El ideólogo del viaducto comentó que por un cambio del equipo técnico al final de la obra no se hicieron los procedimientos rutinarios. Esas carencias, dijo, «pudieron haber provocado que el puente se hubiese tenido que demoler». Llombart aseguró que el material era el adecuado. «Es un acero especial que tiene que ir protegido con una lechada de cemento por ser muy sensible a la oxidación». Lo que ocurrió, dijo, es que «no se colocó esa protección». Incluso, «había entradas de agua que no se taparon». Eso produjo «oxidación y rotura del material». | L. D. P.

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