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El silencio de Pescanova siembra dudas sobre el futuro de la primera granja del pulpos del mundo

La multinacional gallega ha transmitido a la Autoridad Portuaria que se replantea la continuidad del proyecto para criar 3.000 toneladas al año en cautividad

Pulpos de Nueva Pescanova criados en cautividad, en la sede central de la multinacional gallega.

Pulpos de Nueva Pescanova criados en cautividad, en la sede central de la multinacional gallega. / LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

La granja de pulpos que Nueva Pescanova quería construir en el Puerto de Las Palmas se encuentra en el aire. El proyecto, anunciado como el primero del mundo dedicado a la cría industrial de cefalópodos aunque criticado por parte de la comunidad científica debido al bienestar de los animales, se encuentra estancado, según explicó ayer la presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, que le augura un incierto futuro.

«Lo poco que nos han transmitido es que la propia empresa estaba replanteándose si seguir o no seguir con el proyecto», explicó Calzada a preguntas de los medios de comunicación en la rueda de prensa posterior al consejo de administración celebrado ayer. Para la Autoridad Portuaria «no hay actividad ninguna, ni hay activación ninguna de ese proyecto», agregó. 

El expediente administrativo para construir las instalaciones sobre una parcela de 52.691 metros en la dársena de África, iniciado en julio de 2021, continúa abierto, aunque los trámites pendientes en estos momentos no son competencia de la Autoridad Portuaria, según detalló Calzada. El proyecto debe superar evaluaciones ambientales y de seguridad ante el Gobierno de Canarias, pero también está pendiente «la propia decisión de la empresa de decidir si sigue o no sigue», en palabras de Calzada. 

«Para nosotros, a día de hoy, y permítame la expresión, no existe porque no hay nada», abundó. La empresa, que superó en su día el trámite de competencia de proyectos y llegó a oficializar las condiciones básicas de las instalaciones y su capacidad potencial de producción, no ha comunicado de manera formal a la Autoridad Portuaria ningún cambio en la situación del proyecto, ni avance ni una renuncia. «No sabemos nada», insistió.

Para la exportación

El proyecto de Nueva Pescanova, que adquirió y desarrolló una patente del Centro Superior de Investigaciones Científicas para la cría del pulpo en cautividad, pretende producir 3.000 toneladas brutas anuales de pulpo -2.400 de producto ya finalizado- para su distribución internacional en la Unión Europea, Estados Unidos y Asia. La compañía, que planeaba invertir 65 millones de euros en la granja, aspiraba a obtener fondos Next Generation para ponerla en marcha. 

La granja ha generado debate en la comunidad científica desde que se anunció el proyecto por primera vez. En un lado, quienes defienden la cría en cautividad como fórmula para no continuar esquilmando los mares. En el otro, quienes alertan sobre el bienestar animal de una especie solitaria e inteligente y de la que no existen referencias para sobre su comportamiento en grandes tanques cerrados de escala industrial. 

Su masificación «puede crear un riesgo de agresión y territorialismo que lleve al canibalismo», advirtió en 2022 la bióloga Elena Lara, autora de un informe crítico con el proyecto encargado por la organización Compassion in World Farming. Numerosas organizaciones ambientalistas han salido a la calle en todo el mundo -la última protesta en Las Palmas de Gran Canaria tuvo lugar la semana pasada- para rechazar su puesta en marcha, contra la que también se han manifestado destacadas voces como la primatóloga Jane Goodall. 

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