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Eduardo Álvarez Albatros: «Las nuevas tasas europeas reducirán las escalas y lo va a encarecer todo»

«No hay suelo en el Puerto para su colmatación y no podemos seguir haciendo más diques», asegura el vicepresidente de Asocelpa

Eduardo Álvarez Albatros, vicepresidente de Asocelpa

Eduardo Álvarez Albatros, vicepresidente de Asocelpa / Andrés Cruz

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Esther Medina Álvarez

Esther Medina Álvarez

Las Palmas de Gran Canaria

La asociación de consignatarios y estibadores del Puerto de las Palmas celebra su primer centenario en medio de la preocupación por las directivas europeas. Su vicepresidente analiza algunas de las consecuencias de su aplicación en Canarias.

¿Cómo han cambiado la consigna a lo largo de la historia del Puerto de las Palmas?

La vida del consignatario es siempre la misma; siempre está sometido a presiones geopolíticas y locales, y con intereses más o menos comunes con los que tenemos ahora. El paradigma que se armó a principios del siglo XX cuando hubo que cambiar el carbón por otro tipo de suministro de combustibles es análogo a lo que está pasando hoy, cuando el mercado está intentando decidirse por un combustible alternativo para atacar la descarbonización y los objetivos de desarrollo sostenible. Es como una rueda de hámster que habla de los mismos problemas y de las mismas casuísticas adaptadas a nuestro tiempo.  

¿Diría que es algo cíclico?

Es un entorno supervariable y precisamente lo que pasa que el consignatario tiene una capacidad de resiliencia brutal y de adaptación fuera de toda duda. Evidentemente, no son los mismos los problemas de hace 100 años que los de ahora, pero es que al final desde el balón de fútbol hasta el turismo, todo ha pasado por el puerto. La historia de los últimos 100 años de Canarias ha pasado por el Puerto, la influencia del comercio hindú, las tiendas rusas famosas gracias a la flota de pesca... Al final, son nuevos viejos problemas. No es cíclico, pero sí que hay una casuística común siempre relacionada con el comercio, con lo que nos llega, con la importancia que gana o pierde una ruta comercial al pasar por aquí.

Amplia representación canaria

La asociación nació para afrontar unidos los retos de hace cien años. ¿Cómo ha crecido?

Ahora somos ahora mismo 41 empresas asociadas y representamos el 95% de las empresas del sector, o sea que hay una representatividad muy alta. El interés siempre ha sido promover el desarrollo del Puerto de Las Palmas, la economía canaria y los intereses de sus asociados y en estos 100 años hemos ganado representatividad, y a pesar de que todavía tenemos estibadores, la mayoría somos consignatarios de buques. 

Eduardo Álvarez Albatros, vicepresidente de Asocelpa

Eduardo Álvarez Albatros, vicepresidente de Asocelpa / Andrés Cruz

¿Cuál es el peso del empresariado canario en la asociación?

Como directivos formando parte de empresas internacionales, hay una representación canaria del 100%, pero también hay empresas puramente locales. 

Formación

¿Qué formación se precisa para este trabajo?

Hasta ahora no hay una formación específica para ser consignatario. Aquí llega gente de un abanico de perfiles brutal, muchos de comercio exterior, pilotos de aviones, veterinarios y otros que terminan siendo consignatarios enganchados de este mundo, pero estamos trabajando para que haya un reconocimiento profesional y una formación específica con un ciclo superior. Estamos trabajando con la Asociación Española de Consignatarios de Buques (Asecob) en ello y creo que eso supondrá un cambio en el conocimiento de lo que somos y hacemos. 

Que es atender todas las necesidades de los barcos, ¿no?

Un consignatario es una persona física o jurídica que, actuando en nombre de un tercero que normalmente es un armador, una naviera o un capitán, defiende sus intereses. Eso, en un sentido amplio, abarca muchísimas cosas, ya que va desde explicar todas las obligaciones formales que hay que cumplimentar a atender todos los servicios que puedan necesitar. Los barcos requieren todo lo que tiene que ver con la navegación, su actividad, su mantenimiento y lo relacionado con las personas, por lo que hay que atender, en cierto modo, a una industria, a un hotel y a un barco. Y eso se hace 15.000 veces al año, que fueron las escalas que hubo en 2024.  

El 50% de las tasas de la Autoridad Portuaria

¿Cómo ha evolucionado el sector?

Hace 100 años el consignatario manejaba absolutamente todo lo que tenía que ver con el barco. Era un representante al cien por cien de los intereses del naviero. Ahora, el mundo se ha globalizado y se está diversificando, y hay servicios que se adoptan directamente desde centrales de compra o de administración de los propios armadores y de la propia flota grande, que es un trabajo que se le quita al consignatario, pero una gran parte de los que están en la asociación y en el Puerto de Las Palmas han diversificado su actividad e incluyen la parte de logística para no tener que subcontratarlos. Hay consignatarios que tienen un abanico de servicios más estrecho, pero que se dediquen únicamente a la consignación, creo que no hay nadie.  

¿Qué representa para las cuentas de la Autoridad Portuaria la actividad consignataria?

El año pasado fueron casi 15.100 escaladas y movimos 800.000 tripulantes, y suponemos el 50% de las tasas que cobra la Autoridad Portuaria de Las Palmas. Y la estiba movió 1.320.000 TEU en los puertos de la provincia y 28.850.000 toneladas. 

Retos y suelo

¿Cuáles son los retos actuales?

Hay una realidad que hemos analizado muchas veces y es la colmatación del Puerto de Las Palmas y la dificultad para su ampliación. No hay suelo y no se puede seguir -esto no lo digo yo, lo hemos hablado algunas veces con algún ingeniero y con la Autoridad Portuaria- haciendo más diques y diques. Hay que buscar una solución un poco más creativa. También es un reto la digitalización de las administraciones, que hay algunas que van más lentas. 

¿Y del futuro más inmediato?

El mercado aún no se ha decidido por un combustible alternativo al 100%, pero hay que empezar a apostar por uno. Hay varias opciones, como el amoniaco, el gas natural licuado o el hidrógeno verde, aunque parece que el gas natural licuado es ahora mismo el más aceptado. 

Aunque en Gran Canaria hay una polémica por el proyecto que se baraja ahora mismo para el Puerto.

El mercado en general está optando por ello y creo que el problema en la ciudad no es la planta, sino la central térmica, que es la que genera la polémica. Siempre presumimos de ser la gasolinera del Atlántico medio y no podemos perder ese tren. Son infraestructuras que no se crean de inmediato; no vamos a tener almacenes para ser capaces de producir hidrógeno verde en dos meses. Es complicado; no se puede apostar todo a una carta porque no se ha decidido el mercado. Hay que estar ahí atentos. También es un reto llegar a los 200 años siendo una asociación con el 100% de la representatividad y seguir colaborando con las patronales y la Autoridad Portuaria, y ganar en eficacia y eficiencia para atender a los clientes. 

Sistema de Comerico de Emisiones de la Unión Europea (ETS)

¿Qué opina Asocelpa del impuesto a la emisión de dióxido de carbono impuesto por la Unión Europea?

Nos preocupa mucho y estamos llegando muy tarde al problema. Me sorprende cómo ahora el Gobierno de Canarias pregunta sobre esto en Bruselas, cuando llevamos dos años diciendo que esto va a ser muy duro y no se nos atendía en los foros cuando decíamos que esto va a desviar el tráfico a África. Pero no es eso solo. Europa no es consciente de que esto no ataca el problema de la descarbonización, lo desvía. Si un barco viene a Canarias 20 veces al año y eso le va a costar más dinero que si va a África, se irá a esos puertos. 

Más allá de las repercusiones portuarias, ¿qué supondrá para la población en general?

Somos una región ultraperiférica y todo nos llega por mar. Hay implicaciones más allá de la ausencia de escalas portuarias. Esto va a encarecer todo. Nosotros nos aprovechamos de ser un hub de transporte de contenedores. Al estar en las rutas, es más fácil que entre y salga mercancías, pero si dejan de pasar por aquí, nos va a costar más traer las cosas y el coste de las ETS repercutirá además. En otras situaciones como las sanciones a Rusia, se han hecho excepciones para Alemania, por ejemplo, pero no para Canarias, que es una región ultraperiférica y va a tener efectos duros

¿Cree que no se han defendido políticamente esas excepciones?

Eso lo ha dicho usted y lo dice bien. Nuestros presidentes Jaime Cabrera y Carmen Moreno fueron a Bruselas hace dos años advirtiendo de las consecuencias que van a acarrear para Canarias el ETS, pero respondieron que hay que esperar a la aplicación y su efecto para demostrar que perjudican.

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