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Las torres del Canódromo son reparadas por seguridad

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria emite un informe negativo por el deterioro de los edificios, sin terminar y con los trabajos parados desde 2021

Los vecinos de Ciudad Alta piden al Ayuntamiento que negocie y use las plantas bajas como centros culturales, especialmente para los jóvenes

Obras en las Torres del Canódromo

LP/DLP

Las Palmas de Gran Canaria

El deterioro de las conocidas como torres del Canódromo ha llevado al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria a emitir un informe paisajístico que insta a actuar en los dos edificios a medio construir para darles «seguridad, salubridad y ornato». Los vecinos, alarmados, denunciaron ayer que se están realizando una serie de trabajos en ambas estructuras, cuyas obras de construcción llevan paralizadas desde octubre de 2021 por orden judicial.

La presidenta de la asociación de vecinos Avecalta, María Ángeles Sánchez, señala que denunciaron en agosto de 2023 al entonces concejal de distrito Ciudad Alta, Adrián Santana, la situación de abandono en la que se encontraban los dos edificios, de 15 y 17 plantas y a medio construir junto a la calle Obispo Romo, una de las más transitadas de la zona.

Tras una primera revisión de los técnicos, estos detectaron «fisuras» en una de las plantas del sótano. Además, las mallas que recubren el esqueleto de ambos edificios están rotas, por lo que estaría en juego la seguridad de los peatones y conductores de las calles Obispo Romo y Henry Dunant en caso de producirse algún tipo de desprendimiento de cascotes.

Ante esta situación, el Ayuntamiento de la capital grancanaria habría emitido un informe para instar a la constructora a reponer la malla y a hacer los trabajos necesarios para preservar la seguridad del entorno. Además, los vecinos también han señalado la presencia de personas pernoctando en el interior de ambas torres.

La segunda victoria de los vecinos

Este martes se vieron a obreros trabajando en el interior de ambos edificios. La obra lleva paralizada por segunda vez más de dos años. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo ordenó la suspensión de los trabajos en octubre de 2021; cinco meses después, en marzo de 2022, la magistrada Sagrario Tovar de la Fe ordenó como medida cautelar anular la licencia urbanística otorgada en 2019.

Esta fue la segunda victoria de los vecinos de Ciudad Alta. Estos ya habían conseguido en 2009 paralizar los trabajos, los cuales no pudieron reanudarse hasta diez años después, cuando la constructora Realia obtuvo una nueva licencia urbanística. Y es que algunos vecinos han bautizado a las torres como un auténtico «monumento a la especulación».

Los torres del Canódromo este martes, con las mallas totalmente rotas.

Los torres del Canódromo este martes, con las mallas totalmente rotas. / José Carlos Guerra

El Juzgado declaraba así la ilegalidad del Plan General de Ordenación (PGO) de 2012 en lo referente a esta parcela entre Schamann y Escaleritas. Según la magistrada, el documento es un remendo del plan de 2000, anulado por el Tribunal Supremo, al valorar que no se podían construir 120 viviendas de nueva planta en el barrio de Schamann.

Los vecinos están a la espera de la decisión final del Supremo, «estamos a la espera de un último informe», una vez se ha rechazado el recurso interpuesto por el Consistorio para evitar pagar una indemnización a Realia. Desde Avecalta instan al Ayuntamiento a negociar y a hacerse con ambas torres.

Reclaman que ambas estructuras sean replanteadas como espacios públicos. Sánchez plantea dejar la torre que da a Henry Dunant a la altura que tenía la vieja plaza pública eliminada en los 2000 y, en cuanto a la más cercana al parque, aprovechar la planta baja como centro para la juventud de Ciudad Alta. Los aparcamientos subterráneos podrían ser para los residentes, con plazas rotarias que podrían dar servicio a la zona comercial abierta de Schamann.

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