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El Puerto de Las Palmas incorpora dos nuevos barcos a la lucha contra la contaminación marina

El 'Limpiamar I' reducirá a la mitad el tiempo de respuesta ante un vertido y el 'Charrán I', 100% eléctrico, recogerá los residuos sólidos flotantes

José Juan Socas, gerente de Sepcan, durante su interenvención en la jornada formativa

José Juan Socas, gerente de Sepcan, durante su interenvención en la jornada formativa / La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

El Puerto de Las Palmas incorporará en las próximas semanas dos nuevos barcos a la flota de embarcaciones para la lucha contra la contaminación marina, el Limpiamar I y el Charrán I, que son los de «mayor capacidad de respuesta de toda España». 

El gerente de la empresa Sepcan y presidente de Fedeport, José Juan Socas, avanzó esta noticia durante la sesión formativa organizada sobre combustibles y los protocolos y medios disponibles para luchar contra los vertidos en el mar organizada por la Autoridad Portuaria y Capitanía Marítima y que estaba dirigida a los técnicos de las administraciones públicas y la prensa. 

El Limpiamar I ya está en el recinto portuario y está pendiente de un trámite administrativo en la Capitanía Marítima para su presentación pública, mientras que el Charrán I partió este mismo lunes hacia la Isla desde Barcelona.

La más veloz

Socas explicó que la primera de ella, con una eslora de 10,4 metros y cuatro de manga, se utilizará para la recogida de hidrocarburos y supondrá «un paso muy importante» para actuar en las zonas de fondeo, puesto que «navega con mucha rapidez» y permite reducir a la mitad los tiempos de respuesta. Con una velocidad de 22 nudos, similar a un yate de recreo, podría desplazarse en tiempo récord en puertos como Taliarte, donde está la Plocan, y otras zonas donde se puedan producir vertidos. 

Guillermo Holm, jefe de la Unidad de Medioambiente de la Autoridad Portuaria.

Guillermo Holm, jefe de la Unidad de Medioambiente de la Autoridad Portuaria. / La Provincia / DLP

A diferencia de los buques pelícanos, en las que las compuertas se abren hacia los lados, en este se abren arriba y abajo. Además, el barco está preparado para separar y decantar los residuos, incluso el aceite comestible, y tiene capacidad para recoger hasta 80 metros cúbicos por hora. 

Con los motores apagados

También dispone de un sistema para aproximarse con seguridad a los barcos o las paredes de los muelles y extremar las labores de limpieza. 

Otra de las ventajas que supondrá la incorporación de esta embarcación a la flota de Sepcan es que no requiere estar navegando para recoger los residuos, sino que podrá ‘atraer’ el líquido hacia su interior con los motores apagados. 

100% sostenible

Por su parte, el Charrán I es una embarcación 100% eléctrica, totalmente sostenible, que puede recoger todos los residuos sólidos flotantes con una cesta hidráulica y se puede utilizar para vertidos sólidos porque pueden equiparse con material absorbente. 

Con una eslora de 7,4 metros y una manga de 2,5, podrá usarse en la limpieza de dársenas de reducido espacio. 

El servicio de lucha contra la contaminación marina en el Puerto de Las Palmas, que tiene capacidad para recoger el 99% de los vertidos producidos en el recinto portuario cuenta con una plantilla de 72 trabajadores, con tres turnos diarios de 13 personas cada uno. 

Antonio Sueiras, director de la Minerva de Las Palmas

Antonio Sueiras, director de la Minerva de Las Palmas / La Provincia

Protocolos y medios

Durante la sesión formativa celebrada en el salón de actos de la Autoridad Portuaria se desgranaron los diferentes planes marítimos que se activan en caso de vertidos tanto dentro del recinto portuario como en zonas de fondeo, y sus fases de alerta, máxima alerta y emergencia, así como la coordinación y los protocolos establecidos para informar, advertir y activar a las diferentes administraciones públicas.

En ese sentido, técnicos de instituciones como el Cabildo de Gran Canaria y Las Palmas de Gran Canaria (también estaban presentes representantes de ayuntamientos como Telde y Agüimes, entre otros) reclamaron al Puerto de Las Palmas, Capitanía Marítima y Salvamento Marítimo mayor y más rápida información sobre todos los sucesos que puedan producirse para conocer los riesgos que pueda correr la costa.

Catálogo de productos y técnicas

Asimismo, pidieron que se elaborara un catálogo o manual que especifique las características de cada uno de los combustibles que pueden llegar a tierra y cuáles son las técnicas y productos más adecuados para su limpieza, con el fin de que las instituciones encargadas de los planes de actuación terrestres puedan estar preparados en cada caso.

Susana García, coordinadora de Seguridad e Inspección Marítima de la Capitanía Marítima, y Sofía Hernández, jefa del Centro de Sasemar en Las Palmas.

Susana García, coordinadora de Seguridad e Inspección Marítima de la Capitanía Marítima, y Sofía Hernández, jefa del Centro de Sasemar en Las Palmas. / La Provincia

En ese sentido, el director de la Minerva, Antonio Sueiras, explicó que en el Puerto de Las Palmas se suministra actualmente gasoil marino o fuel, con un alto o un bajo nivel de azufre. Cada uno de ellos responde de forma distinta. Por ejemplo, el fuel de alto nivel de azufre no se extiende porque requiere una temperatura en el agua de 30º, el gasoil sí, y el fuel bajo en azufre, dependiendo de la temperatura. En este caso, se extiende a partir de los 21º y la temperatura del mar en esta zona del Atlántico oscila entre los 18 y los 25 grados.

Además, solo si es gasoil marino se recomienda la dispersión de la mancha, siempre y cuando no sea de gran viscosidad para no dañar la vida marina.

Las primeras horas

Antonio Sueiras explicó que «casi todo lo que ocurre con una mancha ocurre al principio y todos los medios y la formación se dirigen a actuar de forma inmediata». Un vertido pasa por las fases de evaporación, disolución, sedimentación, biodegradación y foto oxidación, y la mayoría de estos procesos se producen en las primeras horas. Para reducir los riesgos, añadió, tanto los buques como las empresas que suministran el combustible cuentan con grandes protocolos de seguridad, lo que ha conseguido que en el Puerto de Las Palmas el índice de incidencias esté en un 0,02%.

Sueiras precisó que en una carga típica se mueven unos 20.000 litros de combustible por minuto y lo comparó con el repostaje de un vehículo, que carga 25 litros por minuto. Una operativa de bunkering dura entre seis y ocho horas, y cuando es la empresa la que está tomando el combustible, 24 horas. 

Por otro lado, la jefa del Centro de Sasemar en Las Palmas, Sofía Hernández, aseguró que la sanción por contaminación puede ascender a los tres millones de euros, aunque en La Luz no ha sido preciso imponer una multa de esta índole aún.

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