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Un barco de guerra con 'aires' de poeta: el buque escuela alemán 'Gorch Fock' hace escala en el Puerto de Las Palmas

El velero permanecerá hasta el domingo en la Base Naval con los 79 cadetes que aspiran a convertirse en oficiales o suboficiales

El 'Gorch Fock', el buque escuela de la Marina Federa

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

Con nombre de poeta, el buque escuela de la Marina alemana Gorch Fock II forma parte estos días del paisaje del Puerto de Las Palmas casi por accidente. El puerto de destino inicial, en Madeira, negó el permiso de atraque a última hora y la tripulación de este llamativo barco de guerra y los cadetes que culminan su formación para convertirse en suboficiales u oficiales se vieron obligados a cambiar su ruta para hacer una escala en la Base Naval hasta el domingo. A partir de ahí, navegarán primero a Azores, luego a Escocia y regresará a Alemania.

Con una eslora de 90 metros, una manga de 12 y tres grandes mástiles y 23 velas, este buque germano fue construido en 1958 en un astillero de Hamburgo, con los planos de un motovelero de 1933.

El comandante Bornkessel explicó que en este momento culminan su formación a bordo del Gorch Fock II un total de 79 cadetes con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, que forman parte del tercer y último relevo de los 250 que se preparan este año en la academia. En el barco, homólogo al español Elcano, permanecen seis semanas, combinando la estancia en puerto con la navegación. Sumando la tripulación permanente, a bordo de esta embarcación se encuentran más de 200 personas.

Tras el impedimento de atracar en Madeira, el Gorch Fock optó por el Puerto de Las Palmas porque se ajustaba mejor a la ruta prevista. «Fue la mejor solución; otras como Lisboa, Málaga o Cádiz no serían factibles para nosotros».

Un desafío

La estancia de los cadetes en este buque escuela es «un desafío para muchos» y tiene «muchos riesgos», ya que tienen que aprender absolutamente todos los entresijos de un barco de esta tipología, que requiere que todas las maniobras se realicen de forma manual o trabajar subidos a un mástil de 45 metros de altura. Solo el timón, que es triple, requiere el trabajo de entre cuatro y seis marineros, dependiendo de las condiciones del mar, y extender las velas, 120.

Cuando los cadetes terminan su formación en el Gorch Fock, «serán capaces de hacer todo en el mar», aseguró Bornkessel.

Mástil central o verga del 'Gorch Fock', el buque escuela de la Marina federal alemana

Mástil central o verga del 'Gorch Fock', el buque escuela de la Marina federal alemana / Andrés Cruz

No solo tienen que aprender el nombre exacto de los más de 243 palos y poleas donde se amarran las sogas a lo largo del barco, las velas y las instrucciones que se emiten con diferentes tipos de silbidos, sino que, además, soportan «los desafíos de enfrentar el viento y el trabajo duro, muy duro, durmiendo en una hamaca en una pequeña habitación con 35 personas».

Cambio de perfil

Bornkessel señala que el perfil de los cadetes ha cambiado en los últimos diez años, cuando la edad media era de 20 años. Ahora la Marina alemana tiene «una política abierta y todo el mundo puede aplicar para un trabajo sin limitaciones». Eso hace que «todavía hay cadetes de 18 y 19 años, que son la mayoría, pero también tenemos uno de 35 años, un abogado que ha decidido cambiar de vida».

Como no todo es estudiar o trabajar, los marineros aprovechan su tiempo libre para salir del barco y conocer la Isla. En esta ocasión, debido a las medidas de seguridad de la propia Base Naval, este buque escuela no realizará jornadas de puertas abiertas, tal como realiza en otros puertos de escala.

Al detalle

El teniente Padberg fue el encargado de mostrar este «barco de guerra alemán» en el que ningún «detalle es ornamental; todo funciona y todos se usan durante las operaciones».

El Gorch Fock se desplaza únicamente con sus 23 velas -cada una con su nombre- de hasta 8 metros y que suman un total de 2.000 metros cuadrados de superficie, pero también cuenta con un motor para los aparatos que se usan a diario, como un telégrafo.

Todas las maniobras, continuó, se realizan de forma manual, desde el manejo del timón hasta la arriada o recogida de las velas. «Se requiere mucha fuerza, algo que si no se tiene se desarrolla a bordo».

El mástil central, la verga, mide 45 metros de altura, y su vela horizontal pesa entre 2,5 y tres toneladas, por lo que es necesaria la fuerza de medio centenar de personas para arriarla.

El nombre de este barco recuerda al poeta del siglo XIX Johano Kinau, que usaba el seudónimo ‘Gorch Fock’ y fue marino.

Viaje diplomático

Cuando esta tercera tanda de cadetes lleguen a Alemania, el Gorch Fock iniciará una nueva travesía, esta vez con carácter diplomático para recorrer numerosos países. Para reforzar la tripulación y como premio, se escogerá a los 20 mejores cadetes de esta promoción, que se embarcarán como un marino más en este emblemático buque escuela.

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