Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

¿Por qué sigue cerrado el acceso a la GC-1 desde Santa Catalina? El PP dice que «no hay ninguna justificación»

La portavoz popular en el Ayuntamiento asegura que este cierre genera «un estrangulamiento del tráfico» en esa zona

Solar con las obras de la metroguagua paradas en la zona del Parque Blanco.

Solar con las obras de la metroguagua paradas en la zona del Parque Blanco. / Andrés Cruz

La Provincia

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

El Partido Popular ha exigido este lunes la reapertura inmediata del «vial de enlace entre las calles Nicolás Estévanez y Simón Bolívar con la Avenida Marítima (GC-1), cerrado desde agosto de 2022 por unas obras del paso inferior de MetroGuagua que nunca llegaron a ejecutarse» en Las Palmas de Gran Canaria.

La portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento capitalino, Jimena Delgado-Taramona, asevera que «no hay ninguna justificación para que ese acceso estratégico a la GC-1 siga cerrado tres años después. Se ha generado un estrangulamiento del tráfico en la zona de Santa Catalina que podría haberse evitado, especialmente cuando ni siquiera se están ejecutando las obras que motivaron el cierre».

Esta petición, anuncia Delgado, será elevada a consideración del próximo Pleno municipal.

Tres años

La portavoz recordó que en agosto de 2024 Guaguas Municipales anunció la resolución del contrato con la UTE adjudicataria del paso inferior, después de que el proyecto se encareciera de 16,5 a 25 millones de euros y se complicara por la aparición de instalaciones subterráneas no previstas y la cercanía a los cimientos de varios edificios.

«Se trataba de una obra con nueve meses de plazo que apenas empezó, pero que ha mantenido bloqueada una de las principales salidas a la GC-1 desde la zona Puerto durante casi tres años. Mientras tanto, seguimos sin soluciones, sin planificación y con miles de conductores atrapados cada día en atascos completamente evitables», añadió.

Jimena Delgado, portavoz del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Jimena Delgado, portavoz del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. / José Carlos Guerra

Como consecuencia de este parón en la obra del subterráneo, continúa el PP en un comunicado, «se ha perdido una subvención del Cabildo de 746.000 euros destinada a la renaturalización del parque de Santa Catalina, y otras actuaciones clave en el eje Santa Catalina-Muelle Sanapú también han quedado paralizadas».

«Parálisis total»

Delgado-Taramona subrayó que otras obras vinculadas a MetroGuagua en la zona, como el Tramo 7.3, presupuestadas en más de 2,8 millones de euros y autorizadas en mayo de 2024, «tampoco se han iniciado, lo que confirma la parálisis total del proyecto en este entorno». Además, destacó que la propia Concejalía de Movilidad aseguró en diciembre de 2024 que el vial podría reabrirse a comienzos de 2025 si la empresa Acciona-Lopesan devolvía el suelo en condiciones mínimas de seguridad. Posteriormente, en febrero de 2025, se extinguió la concesión de dominio público a Guaguas Municipales, lo que implica que ya se dieron por cumplidas esas condiciones para su devolución.

«Si el suelo ya fue devuelto y la concesión extinguida, ¿qué están esperando para reabrirlo? Ya han pasado más de cuatro meses desde entonces. El Parque Blanco sigue vallado y la ciudad sigue atrapada en un atasco permanente sin ningún sentido por el estrangulamiento progresivo de toda la zona del istmo, por el cierre de otros puntos de acceso a la Avenida Marítima como la calle Dr. José Guerra», denunció.

Carnaval

Por otro lado, Delgado-Taramona recordó que el propio grupo de gobierno ha confirmado que el Carnaval de 2026 se celebrará en Santa Catalina, lo que «significa que ellos mismos reconocen que aún faltan muchos meses —quizá más de un año— para volver a intervenir en el terreno. Entonces, ¿por qué mantener cerrado el vial? No tiene lógica», afirmó.

El Grupo Popular ha presentado una moción al Pleno para que el Ayuntamiento proceda de forma inmediata a la reapertura del vial, adoptando las medidas necesarias de señalización y seguridad, y mantenga esa reapertura hasta que verdaderamente se reinicien las obras. «Es una cuestión de sentido común, de aliviar el tráfico y de dejar de castigar a una zona que ha pagado ya demasiado por la improvisación y el desgobierno», concluye Delgado-Taramona.

Tracking Pixel Contents