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"Es mi sueño": Jordi Huerta, el único capitán español que participa en la ARC+ 2025 del Puerto de Las Palmas

Uno de los rallies más consolidados a nivel mundial partirá este domingo de Las Palmas de Gran Canaria

Jordi Huerta, capitán del barco Leila, la única embarcación de bandera española que participa en la regata ARC+.

Jordi Huerta, capitán del barco Leila, la única embarcación de bandera española que participa en la regata ARC+. / José Carlos Guerra

Las Palmas de Gran Canaria

Jordi Huerta es el único español que participa este año en la 13ª edición de la regata ARC+ del Puerto de Las Palmas. Dedicado al mar y a la náutica toda su vida, hace un año le surgió la oportunidad de llevar el timón de 'Leila', la única embarcación de bandera nacional que saldrá este domingo del Muelle Deportivo de Las Palmas de Gran Canaria, junto a 88 barcos más para atravesar el Atlántico y llegar a la isla caribeña de Granada tras una parada en Cabo Verde.

Una travesía que le apartará casi un mes de su familia, pero que afronta con ilusión y nerviosismo a partes iguales. "Es un sueño que por fin voy a cumplir", comenta mientras sigue con los últimos preparativos.

Como capitán del barco es el máximo responsable para tomar las decisiones durante la navegación. "Aun así, junto al armador y al resto del equipo tomaremos las decisiones que sean necesarias, somos un equipo".

Aunque se ha dedicado más al motor, a la vela y al mundo del 'charter' -la parte más comercial de la náutica- afronta esta experiencia como un reto casi personal. "Sé que voy a disfrutar mucho de esta experiencia".

Un trayecto de 2.150 millas

La navegación consta de 850 millas náuticas y el objetivo es llegar a Mindelo, en las Islas de Cabo Verde. Tras completar esa primera etapa, los participantes tendrán tiempo para descansar y reabastecerse antes de zarpar nuevamente el 21 de noviembre hacia Granada, en el Caribe, en un trayecto de 2.150 millas náuticas. Todo sujeto a las condiciones meteorológicas, como bien apuntan los marineros.

Un total de 89 barcos están registrados para partir el domingo del Muelle Deportivo de la ciudad. En ellos irán más de 400 participantes de 27 países. Aunque la mayoría son ingleses - a los que le siguen alemanes y estadounidenses-, Jordi representará al único capitán español de esta edición. "Me gusta decir que es como llevar un trozo de España".

De hecho, las medidas de seguridad en su embarcación están sujetas al reglamento nacional. Desde el número de salvavidas a bordo a protocolos de emergencia, cada barco tiene sus propios reglamentos, con independencia de participar bajo las mismas condiciones según sus dimensiones de casco y velas. Al final, es un rally de crucero de "competencia amistosa", según recogen las bases de la edición.

A este experimentado navegante no le "inquieta" demasiado la travesía. "En este tipo de regatas, no es tan necesario cambiar velas porque el viento es muy constante y lo llevaremos siempre a favor".

Comida preparada, latas y gofio

Los días previos a la salida son de cocinar y refrigerar comida para las semanas más duras. Desde merluza en salsa verde a pollo al ajillo, los fogones del 'Leila' echan fuego.

Aun así, este mallorquín de residencia, tiene pensado hacer algún arroz negro o alguna paella, "siempre que el mar nos lo permite", comenta entre risas. "Cuando hay muchas olas no puedes hacer muchas florituras". Entonces será el momento de "tirar" de latas: fabada, cocido, lentejas.

Dos navegantes que forman parte de la regata ultiman las provisiones.

Dos navegantes que forman parte de la regata ultiman las provisiones. / José Carlos Guerra

El gofio, del que ya ha oído hablar en su estancia en la Isla, será otro de los productos a bordo que utilizará para hacer escaldones. "¿Es como un porridge, no?", pregunta. Aclarada la receta, Jordi asegura que para los desayunos "vendrá muy bien para empezar fuerte el día", añade.

Pero si hay algo que espera disfrutar de la navegación son las noches. "Me encanta, es mágico porque tienes muchas conversaciones internas. Aunque estés haciendo una guardia con tu compañero y hables con él a ratos, hay muchos momentos de silencio".

Reflexiones que, no solo formarán parte del diario de abordo, sino de su propio cuaderno personal. Se emociona al hablar de lo que supone la experiencia. "Cuando me reuní con el armador, Mike, le dije que lo haría una sola vez".

Una situación personal y familiar le obligará regresar a Mallorca de forma inmediata al finalizar el recorrido, pero no solo esa es la razón de tal exclusividad. Hay algo de simbolismo y de mística en hacer algo solo por una vez y poder "guardarlo en la memoria", añade. Contemplar la luna, las estrellas y guiarse también de las constelaciones completan el sueño del navegante.

Las expectativas son altas, a la par de la distancia a recorrer. Jordi espera que esta experiencia le haga estar en contacto con lo que más le gusta: la naturaleza. "Sé que veré delfines y muchos animales más. Cuando se te ponen en la proa es una maravilla. Sé que habrá ballenas, tiburones, tortugas o peces voladores, estoy ansioso", añade.

Desde el Pacífico al Atlántico

En otro pantalán se encuentra Leonardo Espíritu, capitán del barco 'Cosmos', de bandera mexicana. Junto a su tripulación, decidieron formar parte de esta regata por primera vez este año, tras cuatro navegando por el Mediterráneo.

Leonardo Espíritu, capitán del barco 'Cosmos', participante de la regata ARC+ del Puerto de Las Palmas.

Leonardo Espíritu, capitán del barco 'Cosmos', participante de la regata ARC+ del Puerto de Las Palmas. / La Provincia

"Hay mucha adrenalina, sobre todo con los preparativos, no terminamos con ellos, entre conseguir poleas, refacciones para los motores, cuerdas para las velas y sistemas de seguridad, no acabamos".

Lo más preocupante para él, como para cualquier navegante, es encontrarse con una tormenta. "Es la naturaleza y no la puedes evitar, pero tienes que estar pendiente". Una manera de enfrentar la travesía sin dejar de lado el "respeto" al mar que todo tripulante tiene.

Como buenos mexicanos, entre sus provisiones, no falta el chile, de varios tipos. "Vamos bien equipados, tenemos tres neveras, llevamos congelados, pero también latas, sopas o pastas".

Originarios de Sinaloa, en la costa del Pacífico, el amor por el mar está también en su ADN. "Somos de puerto, pero está claro que cada uno tiene su propia historia vinculada al mar".

La travesía por el Atlántico le "impone", pero asegura que es más predecible que el Pacífico, "porque de pacífico no tiene nada, allá tenemos olas muy fuertes", añade entre risas. Aunque, aclara que "el mar es algo que nunca se llega a dominar".

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