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El deterioro avanza en el cementerio de San Lázaro a la espera del crematorio, el tanatorio y la cafetería

La gestión los cementerios está en entredicho mientras el mayor de la ciudad sigue pendiente de contar con crematorio, tanatorio y cafetería

Deterioro en las instalaciones del cementerio de San Lázaro

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

Grietas en los nichos, zonas descuidadas y numerosas irregularidades. El informe presentado hace una semana por el edil de Hacienda, Francisco Hernández Spínola, describe la mala situación en la que se encuentran los cementerios municipales de Las Palmas de Gran Canaria. Todas las opciones están abiertas. El Ayuntamiento está barajando desde aplicar una sanción a la empresa concesionaria hasta revocarle el contrato. Y mientras a San Lázaro se le ven las costuras, el camposanto sigue pendiente de su ampliación con nuevos servicios.

La relación entre el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la empresa de servicios funerarios Canaricem nació en 1997. El gobierno local de José Manuel Soria aprobó entonces darle una concesión durante 50 años. Desde entonces la relación entre ambas partes ha estado marcada por los altibajos, con la gestión puesta en entredicho en más de una ocasión -en 2010 se llegó a plantear la remunicipalización-. Un deterioro de los recintos que se ha vuelto más que palpable en los últimos años, tal y como hicieron constatar tanto el equipo de gobierno como la oposición en el pleno de octubre.

El deterioro de San Lázaro y otros cementerios de la ciudad llevó al concejal de Hacienda a encargar el año pasado un informe que verifique el estado en el que se encuentran. Los resultados fueron dados a conocer hace una semana por parte de Spínola a raíz de una moción presentada por el portavoz de Coalición Canaria, David Suárez, quien denunció ante el pleno el servicio «lamentable» que ha estado dando la empresa. Los resultados de esta primera auditoría ponen en entredicho la gestión de la empresa.

Parches para recubrir losetas hundidas

Hay usuarios del cementerio de San Lázaro como Santiago Gómez que llevan viendo las mismas planchas metálicas cubriendo el suelo junto a los nichos de sus seres queridos desde hace más de una década. «Es una vergüenza que no hayan reparado eso todavía», opina. Estos «parches», utilizados para recubrir losetas hundiéndose, se encuentran por numerosos pasillos. También está el caso de Cristina, que limpiaba su tumba en propiedad y que se queja del abandono de los nichos que tiene alrededor del suyo «desde hace años».

La moción presentada por los nacionalistas añade también nichos apuntalados -en Vegueta hay una torre así desde hace más de un año-, muros agrietados, baños inoperativos y falta de accesibilidad. Además, resaltan que las incidencias, como hundimientos de losas, «se han multiplicado» en los últimos años, con resoluciones «reiteradas» de desalojos de nichos entre 2023 y 2025, lo que «evidencia una falta de mantenimiento preventivo y de planificación».

Principales irregularidades

«Hay un incumplimiento sustancial de las obligaciones contractuales por parte del concesionario», resaltó Spínola. Inversiones no ejecutadas, opacidad contable, cambios en la estructura operativa o externalización de servicios sin autorización son las principales irregularidades que desvela el informe. El mismo detalla que existe una alteración del equilibrio económico y una reducción en costes de personal.

El concejal subrayó que se trata de infracciones de carácter grave por lo que el Ayuntamiento ha puesto sobre la mesa cuatro medidas para reprobar a la empresa concesionaria: abrir un expediente sancionador, requerir al concesionario la regularización contable y la entrega de cuentas desagregada e identificación completa de los ingresos y servicios, suspender o anular la tasa de mantenimiento y una cuarta medida más contundente, comenzar un expediente de resolución del contrato.

La empresa, tras ser consultada por este periódico, ha defendido su actuación. «Las cuentas son auditadas todos los años y tenemos la documentación en regla», resaltó la gerente de Canaricem, Marina Bethencourt, esta semana. Según esta, desconocían la existencia de este informe y sus conclusiones y mantiene que están «dispuestos a colaborar en lo que necesiten». Además, matizó que abrir cualquier tipo de expediente «lleva un trámite y tendrá que verse en base a qué toman esa decisión».

Segundo estudio de obra y arquitectura

La idea ahora será encargar un segundo estudio de obra y arquitectura que evalúe el estado de los cementerios municipales. Y es que las grietas y los desperfectos visibles es lo que ha levantado la voz de alarma en los últimos años. La empresa ha venido argumentado que las deficiencias se deben sobre todo «a la mala calidad» de los materiales utilizados en los nichos hace «50 o 60 años» o, en el caso de Vegueta, su cercanía al mar. El contenido de las tumbas tampoco ayuda a su conservación, según han expuesto.

Muro de nichos apuntalado por riesgo de caer, en el cementerio de Vegueta.

Muro de nichos apuntalado por riesgo de caer, en el cementerio de Vegueta. / Andrés Cruz

En el de San Lázaro quedan tareas pendientes, como la demolición de un nicho de párvulos en el que detectaron deficiencias estructurales en 2008 y no comenzó a ser desalojado hasta 2015. La empresa tardó siete años en completar el desalojo de los 83 enterramientos por la dificultad para detectar a los familiares. Bethencourt afirmó que siguen pendientes de una respuesta del Consistorio para sustituirlos por nuevas tumbas o bien hacer un jardín.

Nuevos nichos infantiles quedarían casi descartados ante el descenso de la mortalidad infantil y los cambios de hábitos, mismo motivo que tampoco hace crucial la construcción de nuevos enterramientos para adultos. La ampliación prevista para el camposanto de San Lázaro va enfocada más bien a nuevos servicios.

Ampliación del cementerio

La empresa lleva más de una década solicitando la construcción de un crematorio. El proyecto que está sobre la mesa incluye, además, un tanatorio público, un columbario, una cafetería y una floristería. El Ayuntamiento adquirió en 2023 una parcela de 100.000 metros cuadrados adjunta al camposanto por 2,8 millones de euros para esta expansión.

Tras un tira y afloja, los tribunales han dictaminado que Canaricem también tiene la concesión sobre estos terrenos, en contra del criterio utilizado por el Ayuntamiento capitalino, según Bethencourt. Fuentes municipales aclaran que el Ayuntamiento ha iniciado el expediente de adscripción de estas parcelas a la empresa con el objetivo de ejecutar las obras previstas en el contrato.

Vista panorámica de los terrenos de Lomo Bravo por donde discurrirá el nuevo vial de acceso al cementerio de San Lázaro. | | JOSÉ CARLOS GUERRA

Vista panorámica de los terrenos de Lomo Bravo por donde discurrirá el nuevo vial de acceso al cementerio de San Lázaro. / José Carlos Guerra

Canaricem se encarga de la gestión de los cuatro cementerios municipales: San Lázaro, Las Palmas (Vegueta), el Puerto y Tafira. La empresa recibió la concesión durante 50 años en 1997 como parte de la oleada privatizadora de servicios bajo la alcaldía de Soria. La operación no quedó exenta de polémicas, especialmente entre las empresas del sector. En otros municipios se han utilizado otras fórmulas; por ejemplo, el Ayuntamiento de Telde adjudicó en 2024 el mantenimiento, conservación y servicios mortuorios a esta misma compañía por cuatro años.

Polémicas entre el Ayuntamiento y la empresa

Las polémicas entre el Ayuntamiento y la gestión de la concesionaria estallaron en 2006. Ese año se descubrió que se estaban tirando restos humanos, lápidas y féretros en un solar en la trasera de San Lázaro. El Ayuntamiento, con Pepa Luzardo de alcaldesa, abrió expediente por una infracción grave, ¿el importe? 6.000 euros. Urbaser, compañía que trasladaba los restos humanos -amputaciones, abortos o placentas- de los hospitales al camposanto, se llevó una multa de 150.000 euros.

Ese mismo año, el Ayuntamiento creó una tasa de mantenimiento que se le cobraría a los usuarios de los nichos. La misma estaba prevista en el contrato, pero apenas se aplicó durante un año. Con el cambio de alcaldía en 2007, la nueva concejala de Servicios Públicos, Nardy Barrios, inició un periodo que enfrentaría a ambas partes durante años. Barrios llegó a plantear remunicipalizar el servicio ante la cantidad de desencuentros que tuvieron y que dejaron San Lázaro al borde del colapso, con la paralización de la construcción de nichos incluida.

El Ayuntamiento terminó por anular la tasa y, desde entonces, ha pagado a Canaricem unos 25 millones de euros -los últimos 4,2 millones se aprobaron en Pleno hace un año- tras perder una veintena de procesos judiciales que siempre ha perdido el Consistorio.

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