La nueva vida de los tarajales de La Cícer en Jinámar
Un total de 18 ejemplares han sido reemplazados en el paseo de Las Canteras por coccolobas, un árbol más resistentes a ambientes salinos

Trasplante de los tarajales a la entrada de Jinámar. / LP/DLP
Los tarajales de La Cícer tienen una nueva vida en la entrada de Jinámar, en Las Palmas de Gran Canaria. El área de Parques y Jardines trasladó en octubre 18 ejemplares de tarajales del paseo de Las Canteras con el objetivo de que puedan tener un mejor desarrollo. Los árboles presentaban un aspecto degradado, retorcidos por el viento al estar completamente expuestos a los Alisios y a la maresía de la playa.
Fuentes de la concejalía de Parques y Jardines, que dirige Gemma Martínez Soliño, indican que esta decisión se tomó ante el crecimiento "muy irregular y condicionado por el viento" que sufrían estos árboles en el paseo de La Cícer entre la pasarela y el Auditorio. Además, los alcorques eran "estrechos y de poca profundidad", por lo que no se podían colocar guías para ayudar al crecimiento vertical.
Riesgo de caída de los tarajales
Según las mismas fuentes, eso generaba incidencias relacionadas con la ocupación del espacio peatonal. Además, el patrón de poda no respondía a las necesidades de la planta "sino de la difícil convivencia del espacio con los ejemplares". Todo esto aumentaba el riesgo de caída de estos tarajales, una planta autóctona de Canarias. De hecho, en septiembe se produjo la caída de uno de ellos, de ahí que se levantara la voz de alarma en el servicio.
En el paseo, los ejemplares de tarajales han sido sustituidos por coccolobas. Se trata de una planta muy ornamental por sus brotes rojizos y brillantes. Originaria de zonas tropicales y subtropilas de América, soportan bien las condiciones salinas, "tanto aéreas como de suelo". Además, "pueden ayudar a generar masa verde en primerísima línea de playa". La idea es que su crecimiento no sea lineal en altura, "sino con frondosidad desde la base".
Revisión de los alcorques de Las Canteras
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria lleva desde finales de verano revisando las zonas verdes y alcorques del paseo de Las Canteras. A los traslados de los tarajales hay que sumarle una actuación en la zona de La Puntilla, donde se han repuesto alcorques vacíos en la zona. Concretamente, se plantaron dos palmeras en el paseo, uno en la calle Tenerife, uno en Ferreras, siete en Sagasta y en Prudencia Morales.

Inspección de terrazas en el paseo de Las Canteras. / LP/DLP
Algunos de estos se han tenido que reponer hasta en tres ocasiones este año. Desde el área de Parques y Jardines aseguran que esto se debe a "problemas relacionados con la convivencia con las terrazas" de bares y restaurantes. De ahí que en octubre se hiciera una acción coordinada entre el servicio y la Policía Local para hacer cumplir la ordenanza de terrazas.
La cercanía del mobiliario y de las sombrillas a los alcorques estaba dificultando en algunos casos el crecimiento de árboles y palmeras. Para respetar el correcto desarrollo de la planta es importante que los elementos de las terrazas no interfiera con el rango de vuelo, de tal manera que, por ejemplo, las sombrillas no choquen con las hojas o ramas cuando palmeras y árboles crezcan.
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